Tecnología e industria, básicos para la economía de Segovia

AURELIO MARTÍN
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Entrevista a la decana de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación del campus 'María Zambrano', de la Universidad de Valladolid (UVa), Marta Laguna García.

Marta Laguna García, la primera mujer al frente de un decanato en el campus ‘María Zambrano’ de la Universidad de Valladolid (UVa), doctora en Ciencias Económicas y Empresariales, afirma en esta entrevista que, «aunque la Universidad no es un ámbito hostil para las mujeres, aún hay techos de cristal». Decana de la Facultad de Ciencias Sociales, Jurídicas y de la Comunicación, donde ha ejercido anteriormente como vicedecana de Economía e Instalaciones, quien ha formado parte del equipo técnico del desaparecido Observatorio Socieconómico de Segovia, sostiene que la economía segoviana debería de encaminarse hacia una mayor diversificación que le permita poder alcanzar mayores niveles de desarrollo y crecimiento y la posibilidad de crear empleo y aumentar el bienestar. «La apuesta tecnológica y la atracción de industrias deberían ser dos ejes prioritarios que marcaran la senda del desarrollo económico futuro de Segovia», matiza laguna. 

¿Cuáles son sus retos en el decanato, partiendo de  que cuenta con 2.201 matriculados, este año, 510 nuevos?, ¿cómo se plantea la evolución en su facultad? 

Es el centro más grande del campus está entre los cinco primeros de mayor magnitud de la UVa. Mi objetivo como decana es, en primer lugar, cuidar y mantener el legado que he recibido y que es fruto del esfuerzo colectivo de todas las personas que integran la Facultad: profesores, personal de administración y servicios y estudiantes; y seguir avanzando en el proceso de mejora de nuestro centro. En el contexto actual, si no avanzamos, podemos quedarnos atrás.      En ese marco señalaría tres objetivos fundamentales:  traslado y dotación a la segunda fase del campus, mejorar la calidad de nuestros títulos de grado y posgrado y la inserción laboral de nuestros estudiantes, aparte de  potenciar la internacionalización de nuestro centro.  

¿Cómo se produciría el desarrollo de estos planes? 

El primero, más a corto plazo, vendrá dado por la próxima finalización de la segunda fase del campus lo que nos permitirá contar con espacios privilegiados tanto de trabajo como de docencia y aprendizaje que supondrá el traslado y la dotación de nuevos laboratorios, aulas y despachos de trabajo donde nuestros estudiantes podrán formarse y donde los profesores podrán realizar sus labores docentes e investigadoras en unas condiciones privilegiadas. 

El segundo, será continuar creciendo en la mejora de la calidad de nuestros títulos y en la inserción laboral de nuestros estudiantes, para lo que continuaremos impulsando y apoyando la aplicación de nuevas metodologías así como nuevos proyectos de innovación docentes y potenciando las prácticas en empresas e instituciones. Y, el tercero, supondrá continuar con la internacionalización de nuestra Facultad.  Este es, sin duda, un aspecto estratégico fundamental, en el contexto actual y mi idea es seguir avanzando en esta línea. Potenciaremos los numerosos programas de movilidad que ya tenemos y ampliaremos los acuerdos bilaterales, especialmente con países de habla inglesa y con Iberoamérica. Esta Facultad ocupa además la primera posición en el ranking de centros con Programas de Prácticas Internacionales. 

¿Cómo ha quedado el diseño de su nuevo equipo? ¿cuál es el perfil, además de ser paritario?

El equipo decanal que dirijo está integrado por seis miembros; cuatro vicedecanos, el secretario de la Facultad y yo como decana. Lo formamos tres mujeres y tres hombres y como señalas es paritario, como ya sucedía en el anterior dirigido por mi antecesor, Agustín García Matilla. A nivel personal, estoy convencida y asumo plenamente la idea de que hombres y mujeres somos diferentes pero no desiguales y creo que en esa diversidad y en las habilidades y capacidades distintas que tenemos como personas, radica la riqueza que supone contar con equipos paritarios. Tengo la suerte de contar con un equipo formado por vicedecanas y vicedecanos, además de nuestro secretario que cuentan con una amplia experiencia tanto a nivel docente como investigador. 

Somos un equipo comprometido, dinámico a los que nos une el deseo por trabajar con ilusión e intensidad por el bien de nuestro centro, de nuestro campus y de nuestra institución (UVa).  Lo forman Susana de Andrés, vicedecana de Estudiantes y Comunicación; Manuel Canga, vicedecano de Ordenación Académica; Diego Cuello de Oro, vicedecano de Economía e Instalaciones; Mamen Garrido, vicedecana de Relaciones Internacionales, y Alfonso del Moral, secretario de la Facultad.. 

¿Siendo la primera mujer decana  cree que aún no se alcanza la igualdad de género, en general, en los puestos de responsabilidad universitarios? 

Aunque la Universidad no es un hábitat hostil para el desarrollo profesional de las mujeres, aún existen techos de cristal que deben ser superados. Las cifras de estudiantes en la universidad española apuntan que la presencia de mujeres en las aulas universitarias es mayoritaria aunque aún existen diferencias, especialmente en las carreras técnicas.  Hace ahora 108 años se iniciaba en España el curso académico (1910-1911) en el que por primera vez  las mujeres podían cursar sus estudios sin necesidad de contar con los permisos del padre o de la autoridad académica. Afortunadamente, hemos avanzado mucho entre todos desde entonces, pero aún son escasas las rectoras y las catedráticas en muchas áreas así como la presencia femenina en puestos de responsabilidad. No se trata de estar por estar, ni siquiera debería ser una cuestión de cupos, sino de reconocer la labor, el compromiso y el desempeño realizado. Como en otros ámbitos de la sociedad, desde la Universidad debemos seguir trabajando para crear entre todos un entorno que favorezca la igualdad de oportunidades.  

Ha sido vicedecana de Economía e Instalaciones, recientemente el vicerrector comentaba que, a partir de febrero, los profesores ya podrán ocupar los despachos, y todo estará completo de cara al próximo curso, ¿este periodo en una parte solo del campus ha sido complejo?,  ¿cuál es el futuro de este campus?

Durante algo más de seis años –siete  cursos académicos– hemos estado realizando nuestra actividad docente e investigadora en la primera fase.  No ha sido la situación ideal pero hemos sabido adaptarnos y creo que con nota. Podríamos decir que hemos hecho de la necesidad virtud. Por cuestiones económicas la segunda fase tuvo que posponerse y eso ha condicionado de manera importante las condiciones de trabajo. Pero, a pesar de las dificultades, esta situación también ha tenido una parte positiva, al favorecer las relaciones humanas, la necesidad de alcanzar consensos y ser conscientes de que por encima de intereses concretos de titulaciones/grados o centros, debían estar los intereses comunes de todos. 

Aunque con retraso, las gestiones realizadas por los equipos rectorales durante los últimos años, nos han permitido llegar a la casi realidad de hoy. Personalmente, creo que deberíamos de seguir avanzando en la construcción de un campus integral y en ese sentido, sería muy bueno poder contar con otras instalaciones que reforzarían la actividad y el atractivo como, por ejemplo, instalaciones deportivas o residencias/alojamientos universitarios, de las que aún no disponemos. 

¿Ahora que se habla de faltas de ortografía, incluso de profesores, cómo llegan a sus aulas los alumnos del  bachillerato, cómo ve reforma de la Lomce?

Creo que sería bueno que la educación fuera un tema de Estado en el que hubiera un acuerdo general y estable que la alejara de cuestiones partidistas o coyunturales.  La importancia que tiene la educación como elemento de cambio y transformación de la sociedad y del mundo exige una reflexión que siente bases estables asumidas por todos que hagan posible que el aprendizaje de los estudiantes de los distintos niveles educativos aprovechen al máximo posible su talento y creatividad. Necesitamos alumnos que se hagan nuevas preguntas y que busquen nuevas respuestas y soluciones para ellas. Y la educación aquí juega un papel esencial.  

Partiendo de qué ha colaborado en distintos proyectos de innovación docente ¿qué problemas tiene la universidad hoy en día y cómo se pueden resolver? 

Más que problemas yo hablaría de aspectos en los que podemos y debemos mejorar. La Universidad en general y por supuesto también nuestra Facultad y nuestro campus tienen el reto de desarrollar el talento y de potenciar las habilidades de nuestros estudiantes. Debemos acompañarles y guiar sus pasos para que saquen lo mejor de sí mismos. 

La línea en la que están trabajando gran parte de nuestros profesores trata de estimular la curiosidad y el entusiasmo de nuestros estudiantes para que hagan del aprendizaje una actitud ante la vida y un proceso autónomo que les anime a desarrollar sus inquietudes e iniciativas y en ese sentido, tratamos de apoyarlas para convertirlas en proyectos reales. 

¿Ustedes perciben desánimo y pesimismo en los alumnos en cuanto a su futuro?

Yo no hablaría de desánimo y pesimismo, al menos en nuestros estudiantes. Los grados de inserción laboral que estamos consiguiendo son muy notables y cuando nuestros alumnos  finalizan sus estudios, lo hacen habiendo tenido la posibilidad de hacer prácticas en empresas e instituciones nacionales e internacionales, muchas de ellas líderes en su sector. Tenemos una amplia oferta convenios de prácticas que permiten realizarlas en toda España y en un amplio número de países europeos; y pueden hacerlas de manera flexible y compatible con sus obligaciones docentes; pudiendo aprovechar también parte de sus periodos vacacionales. 

 Creo que esto explica porque no percibimos desánimo o pesimismo generalizado en ellos. La situación económica actual, no es la que teníamos hace años, y posiblemente eso condiciona las condiciones laborales de los puestos a los que pueden optar una vez que finaliza su paso por la Universidad. Pero creo que, la formación recibida y su paso por la UVa, les hace ser conscientes de su crecimiento como personas y futuros profesionales, del talento y oportunidades que pueden tener. Aquí, además de conocimientos, han desarrollado su capacidad de adaptación, de trabajo en equipo y su versatilidad lo que les permite afrontar el futuro con garantías. Lógicamente, acabar los estudios les hace dejar su zona de confort y les supone una cierta incertidumbre pero creo que están preparados para poder afrontarla con éxito. 

Usted ha formado parte del comité técnico del Observatorio Socieconómico de Segovia cómo ve el futuro de esta provincia?, ¿las actividades económicas tradicionales, seguirán siendo básicaso es preciso apuntar a otros sectores?

La despoblación es sin lugar a dudas, un problema importante pero que no sólo tiene Segovia sino que comparten otras muchas provincias de España y Castilla y León.   La economía y los modelos de negocio están cambiando a un ritmo cada vez más acelerado en gran medida por el impacto de la tecnología que ha traído cambios disruptivos difíciles de imaginar hace cuatro o cinco décadas. Estamos en un contexto global, donde las empresas ya no compiten con la que tienen al lado, o en la provincia limítrofe ni siquiera con otras empresas españolas de su mismo sector. Han cambiado los sistemas de producción, las formas de comprar y las plataformas a través de las cuales pueden vender. Esto abre nuevas incertidumbres pero también oportunidades.  Durante años, el desarrollo y la actividad económica de Segovia se han fundamentado y focalizado en ciertos sectores pero la economía segoviana debería de encaminarse hacia una mayor diversificación que le permitan poder alcanzar mayores niveles de desarrollo y crecimiento y la posibilidad de crear empleo y aumentar el bienestar. Partiendo, de la idea de que debemos cuidar y mantener las actividades productivas que ya la sostienen, creo que la apuesta tecnológica y la atracción de industrias deberían ser dos ejes prioritarios que marcaran la senda del desarrollo económico futuro de Segovia. 

¿Cree que Segovia debería de contar con un órgano que trabaje en análisis y perspectivas de forma independiente, integrado por expertos, con el apoyo de las instituciones, con el fin de que puedan realizar políticas de desarrollo adecuadas?

Creo que sería muy bueno y positivo para Segovia, tanto para la capital como para su provincia, el contar con un ente en el que estuvieran representadas todas las instituciones y al que pudieran acudir cuando necesitaran datos actualizados y específicos; que les diera soporte y al que pudiesen acudir cuando precisaran elaborar estudios y análisis para dar respuesta a las necesidades y retos que tienen planteados. 

El Observatorio Socioeconómico de Segovia –que desapareció a raíz de la integración de Caja Segovia en Bankia– era un claro exponente de los beneficios que este tipo de órganos pueden tener. Desde la Universidad estaríamos dispuestos a implicarnos y a trabajar en ello. Varios profesores de nuestro centro ya formaron parte de su Comité, por lo que tenemos experiencia en ello. Pero, lógicamente, poner en marcha un Observatorio exige la dotación de recursos y un compromiso a medio y largo plazo por parte de todas las instituciones.  

La información es un activo esencial. Sin información y sin una recogida y análisis permanente, sistemático y actualizado de esa información es mucho más difícil que la sociedad, la economía y las instituciones aprovechen de manera eficiente sus oportunidades. Sin ella, como suele decirse, estaríamos intentando casi, conducir un coche con el parabrisas borroso o tapado. Cada vez más, la frase de Peter Ducker, lo que no se puede medir, no se puede mejorar; cobra mayor relevancia.  

Además ha dirigido la Línea de Investigación de Turismo y  la línea de investigación de Consumidores,  ¿cuáles serían las conclusiones?

En los proyectos de investigación conjuntos que tenemos con la Concejalía de Patrimonio y Turismo desarrollamos estudios que tratan de ayudar a la gestión turística de la ciudad. Buena parte de ellos, están centrados en la medición de la calidad de los servicios turísticos de la ciudad –ya que Segovia es un destino SICTE– y en el análisis del comportamiento y perfil del visitante que recibimos. Con ellos, tratamos de ayudar y dar respuesta a cuestiones relevantes como ¿quién y cómo es nuestro turista?, ¿cómo organiza su viaje?, ¿cuánto dinero gasta? o ¿qué aspectos determinan más su satisfacción; entre otras muchas?.  Los datos e información que hemos obtenido, nos ha permitido la identificación de tipologías de visitantes y patrones de comportamiento diferenciados que son útiles para orientar el diseño de productos turísticos y mejorar la efectividad de acciones y decisiones.  Como conclusiones más destacadas señalaría que quienes nos visitan se van altamente satisfechos con la experiencia que tienen y se llevan una imagen muy positiva de Segovia. Esto se traduce en que la inmensa mayoría (83%) tiene intención de volver a visitarla y de recomendarla a personas de su entorno (amigos, familiares o compañeros de trabajo), casi un 86%. Además, esta positiva intencionalidad se extiende mayoritariamente también a las redes sociales; y esto es muy, muy positivo, dado el poder que tienen. 

Sin duda, el reto más importante que nos planteamos es diseñar investigaciones que ayuden a Segovia a conseguir aumentar la estancia (número de días) y el gasto de nuestros visitantes para que el impacto positivo de la actividad turística nos llegue a todos. En el desarrollo de estos proyectos estamos implicados profesores del campus, de distintos centros y departamentos y nos dan la oportunidad de integrar a estudiantes del Grado de Turismo, Publicidad y Administración y Dirección de Empresas –que son pieza fundamental de su desarrollo– y que pueden aprender desde una perspectiva práctica (learning by doing) y aplicar los conocimientos adquiridos en la titulación.  

Con ellos, pretendemos contribuir a tener un conocimiento mayor de su evolución del turismo en Segovia, avanzar en la generación de conocimiento que mejore el impacto positivo del turismo en la ciudad,  aumentar la calidad de los productos turísticos,  favorecer el desarrollo y bienestar de los segovianos y ayudar a crear el modelo de ciudad que todos deseamos.