Arranca una vendimia incierta

EFE
-

España prevé producir entre 42 y 45 millones de hectolitros de vino en una de sus temporadas más complicadas a causa del coronavirus, la inquietud por el Brexit y los aranceles de EEUU

Distintas asociaciones coinciden en que el apoyo del Gobierno a los viticultores es «insuficiente». - Foto: Clara Larrea

Los agricultores españoles comienzan una de las vendimias más complicadas a causa del impacto de la pandemia del coronavirus en las condiciones de trabajo, la caída del consumo turístico y la incertidumbre ante un mercado internacional que se encuentra paralizado por el Brexit y los aranceles de EEUU.
Este mes comienza oficialmente la vendimia de la temporada 2020-2021, con unas estimaciones preliminares de cosecha abundante, entre 42 y 45 millones de hectolitros, y las previsiones de adelanto en algunas zonas del país por el calor, según fuentes de las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA.
En Andalucía ya hay recolección en Montilla-Moriles (Córdoba) y en breve comenzará en zonas como el marco de Jerez.
A mediados de agosto vendimiarán en Castilla-La Mancha, Extremadura y la Comunidad Valenciana. Después, en septiembre, se extenderá a la ribera del Ebro (Aragón, La Rioja y Cataluña) y a la del Duero.
En un año normal, el inicio de vendimia hubiera sido alentador, porque el año pasado la producción fue corta (37 millones de hectolitros), pero la pandemia provocada por el coronavirus propició una parálisis de las ventas y existencias de vino almacenadas.
No obstante, las previsiones son «muy dispares», ya que si bien en zonas como Castilla-La Mancha se espera un incremento de cosechas, en explotaciones del norte ha habido ataques de hongos, de acuerdo con el director técnico de Asaja, José Ugarrio.
Los rebrotes de coronavirus preocupan especialmente debido a la movilidad de los temporeros, ya que aunque la vid es un cultivo que está ya muy mecanizado, aún requiere mano de obra y acoge a muchos jornaleros que acaban la recogida de la fruta o del ajo, y se desplazan por las distintas regiones del país.
La vendimia genera más de un millón de jornales, de acuerdo con el responsable sectorial del vino de COAG, Joaquín Vizcaíno, quien reconoce que existe preocupación sobre cómo se van a aplicar las medidas sanitarias.
En cuanto a la realización de pruebas PCR frente a la COVID-19, organizaciones agrarias y sindicatos están negociando con las comunidades autónomas sobre quién asume el coste de los análisis; según COAG, «aún hay margen de maniobra».
En La Rioja, el Gobierno autonómico realizará pruebas PCR a todos los temporeros que lleguen para participar en la campañas, entre ellas la vendimia.
No obstante, parte de los jornaleros que acuden a la cosecha se mueven dentro de la misma autonomía y han trabajado en otras campañas locales, como por ejemplo en el área de Jumilla (Murcia), apunta Vizcaíno.

 

Panorama internacional

El responsable del sector del vino de UPA, Alejandro García-Gascó, subraya que la situación crítica es «mundial», con perspectivas similares en los otros grandes productores europeo de vino (Francia e Italia) y un mercado «paralizado» por la caída del consumo en hostelería y restauración.
A esta circunstancia, añade la inquietud sobre el Brexit, porque si la Unión Europea y el Reino Unido no llegan a un acuerdo sobre su relación futura, Londres podría imponer impuestos aduaneros que dificulten el acceso de las bodegas españolas a un comprador muy importante.
Viticultores y bodegas también sufren las consecuencias de los aranceles que aplica EEUU por el conflicto con la UE por las ayudas al consorcio Airbus.
Ante esta situación, las cooperativas y las organizaciones Asaja, COAG y UPA insisten en que el apoyo del Gobierno a los viticultores es insuficiente y que «no ha habido dinero nuevo», pues se trata de medidas con las dotaciones que el sector ya tenía asignadas.
Señalan, además, que las actuaciones para favorecer la autorregulación, como la «destilación de crisis» o la cosecha en verde, no han sido suficientes, ya que las solicitudes superan ampliamente lo ofrecido.