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"El agua subterránea pierde calidad en media provincia"

A.M.
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Natural del Real Sitio de San Ildefonso (Segovia), se graduó como Ingeniero Técnico de Obras Públicas, en 1989. Es además, Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos y doctor en Hidrología e Ingeniería Ambiental. Es presidente de Asiama

Juan Carlos Domingo Pinillos, presidente de Asiama - Foto: Rosa Blanco

El presidente de la Asociación parta la Investigación del Agua y el Medio Ambiente (Asiama) –orirentada a la colaboración con las instituciones, promocionar la cultura del agua y fomentar la investigación científica–, Juan Carlos Domingo, doctor en Hidrología e Ingeniería Ambiental, que ha desarrollado su vida profesional en el sector privado y en la Administración local, con todo tipo de trabajos relacionados con el agua, durante más de 30 años, asegura en esta entrevista que el agua subterránea «pierde un poco de calidad, no muy severa, en cuanto a arsénico, nitratos, u otros elementos como la cal, desde la mitad de la provincia de Segovia hacia la parte de Valladolid y Ávila, aunque es cierto que en periodos de estiaje, o después de periodos de lluvia, hay pueblos que tienen que suministrar agua con cisterna o embotellada».

Asiama va a celebrar una jornada en Segovia, este 29 de abril, sobre aguas subterráneas, ¿cual será su mensaje ahora que investiga  las afecciones que padecen por incendios y otros contaminantes?

El concepto de aguas subterráneas suele ser denominado como las hermanas pequeñas de todas las aguas, porque no las vemos y se perciben peor. Precisamente el lema de la ONU para el Día Mundial del Agua de este año, es 'Las aguas subterráneas, hacer visible lo invisible'. En todo el planeta, el agua dulce existente, si lo dividiéramos en 20 partes, solo una sería de agua superficial – ríos, embalses, lagos…. – y las otras 19 serían aguas subterráneas. La mitad de la población del mundo se abastece de ellas.

 

¿Hay zonas sensibles por nitratos y arsénico en la provincia de Segovia, a qué nivel está el problema?

En la zona sur de la Sierra del Guadarrama, pegada a las cordilleras, los acuíferos existentes tienen menos cantidad de agua almacenada porque se encuentran en terrenos rocosos con escasa permeabilidad. Según nos alejamos, los acuíferos tienen mayor capacidad de almacenamiento. En la provincia de Segovia existen unos nueve acuíferos, dos de ellos son grandes en extensión, el de 'Los Arenales', en la zona de Cuéllar, Íscar, Coca, Nava de la Asunción, y hacia Ávila y Valladolid, y el que ocupa gran parte del centro de la provincia que es el que denominamos de Cantimpalos. Ambos tienen problemas de calidad debido a los nitratos y el arsénico, aunque es un problema cada vez más generalizado.  El arsénico es más difícil de controlar porque tiene generalmente un origen natural. 

Existen otros tipos de origen antrópico, que suelen estar asociados a explotaciones hidrometalúrgicas, pero no es el caso de Segovia. Hay investigaciones que ligan la bajada de niveles freáticos y la sobrexplotación de acuíferos, con el aumento de concentración de arsénico, porque se extrae más agua del subsuelo que la que se recarga por la lluvia, provocando que entre más oxígeno en las cavidades del subsuelo y fomente la oxidación necesaria para producir los óxidos de arsénico. 

En cuanto a los nitratos, suelen deberse más a la acción del hombre a través de abonos, fertilizantes y purines, ya que el agua del subsuelo no es capaz de regenerarse a la velocidad que disolviera esas aportaciones. Cualquier aporte de elementos que generen la contaminación de un acuífero, puede llevar muchos años que ese agua se pueda regenerar por sí misma.                                                                                                                                                                                                                        

¿Cómo es la calidad de estas aguas subterráneas? 

Uno de los que tiene mejor calidad de agua es el conocemos por 'Acuífero de Madrona', que en realidad se llama acuífero de Segovia, que se extiende desde Vegas de Matute hasta Bernuy de Porreros. Es estrecho y no tiene demasiada capacidad de almacenamiento, pero es un agua buena. Según nos vamos alejando de la falda de la sierra de Guadarrama hacia Valladolid, entrando en Tierra de Campos, la calidad va empeorando. Tenemos también buena calidad en aguas subterráneas en la parte de Prádena y Riaza, que están más ligados y colindantes a la zona de la sierra.

 

¿Hay problemas en cuanto a su potabilidad? 

Muchos de los pueblos de la provincia de Segovia se abastecen de estos acuíferos. Que tengan una calidad de agua peor, no quiere decir que no sea potable, ya que muchas veces con tratamientos de potabilización no demasiado severos, es posible el consumo de una gran parte. Con la potabilización que se hacía a finales del siglo pasado, que era poco menos que un filtro de arena y echarle hipoclorito sódico, el típico cloro líquido, muchas veces era suficiente con una decantación en depósitos. Cuando ha empezado a aparecer la problemática de los nitratos y arsénicos, sobre todo a raíz de una nueva Directiva Europea y la entrada en vigor del Real Decreto 140/2003, se han puesto límites más severos de los parámetros de potabilidad de las aguas de consumo. El límite de potabilidad del arsénico era antes de 50 partes por millón (ppm) y ahora sólo es de 10 ppm, por lo que hay que aportar nuevos equipos de adsorción, osmosis y filtración, aumentando el coste de potabilización para muchos ayuntamientos, al no conseguir bajar de 50 a 10 por sistemas convencionales. 

 

¿Entonces el agua que se bebe en Segovia tiene buena calidad?

En líneas generales sí, el agua de superficie es buena, con una potabilización no demasiado severa se consigue agua bastante aceptable. Hay una materia prima buena, el agua de la capital es bastante buena como la de los pueblos del alfoz y de la sierra. La subterránea, depende de la zona, se pierde un poco de calidad en cuanto a arsénico, nitratos, u otros elementos como la cal, desde la mitad de la provincia hacia la parte de Valladolid y Ávila, pero no son zonas donde tengamos una pérdida de calidad muy severa, aunque es cierto que en periodos de estiaje, o después de periodos de lluvia, hay pueblos que tienen que suministrar agua con cisterna o embotellada, son estas variables donde se disparan los niveles de concentración de arsénico y nitratos generalmente. 

 

¿Qué soluciones se pueden plantear en Segovia en cuanto a abastecimiento?

No es sencillo dar con la solución ideal, no existe, ya que todas tienen ventajas e inconvenientes. Hay cuatro actuaciones en estudio en la provincia sin concluir de Planes Hidrológicos anteriores, como el embalse del Ciguiñuela, el de Lastras de Cuéllar, el de Carbonero el Mayor (antiguo embalse de Bernardos modificado) y el del río Pirón, cerca de Torreiglesias. Ni el río Pirón, ni el Cega están regulados en la actualidad, el Eresma sí, porque cuenta con el embalse del Pontón Alto o el de Puente Alta que almacena agua del río Frío, que desemboca en el Eresma. El recrecimiento de Puente Alta se desechó por motivos económicos principalmente, porque era desorbitado el coste para almacenar cuatro hectómetros cúbicos (hm3) más. Luego también sigue en la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) la ampliación o reforma de la presa de El Tejo, en El Espinar, que tiene un problema de cimentación y de estanqueidad, y no es una obra sencilla. 

La provincia de Segovia tiene muy poca capacidad de almacenaje de agua. Tenemos tres embalses, (Burgomillodo, Linares del Arroyo y Las Vencias) de los más grandes de la provincia, en el borde norte, que también sirven para regadíos en la parte de Valladolid, incluso de Burgos.

Se encuentran en el noreste de la provincia como el de Linares del Arroyo, en Maderuelo, con 58  hm3, el de Burgomillodo, con 15 hm3, o Las Vencías, en Fuentidueña con 4,5 hm3. En la zona sur el más grande es el del Pontón Alto con 7,5 hm3. La ubicación más idónea para un nuevo embalse sería de la ciudad de Segovia aguas arriba del río Eresma o Cambrones,  pero existen pocas posibilidades. Por un lado estaría Ciguiñuela, que almacenaría en torno a 29 hm3 pero hay que bombear el agua hasta las potabilizadoras y que se encuentra en la mesa de la CHD, se ha hablado también de la presa de Peironcelli, en las inmediaciones de La Pradera y Valsaín, con una capacidad estimada de unos 3,5 hm3, y también había otra opción que se barajó hace años que era la del Vado de la Reina, por encima de Valsaín, la mejor en cuanto a cota, con 18 hm3, para abastecer por gravedad al Rancho del Feo, la potabilizadora primaria de Segovia, Palazuelos y alrededores, en incluso el Real Sitio, aunque medioambientalmente tiene sus pegas por encontrarse en el Parque del Guadarrama. En cualquier actuación hidrológica entiendo que tiene que haber un equilibrio entre los aspectos socioeconómicos y los medioambientales, no puede ser que una prime sobre la otra, y siempre fomentando la gestión sostenible de los recursos hídricos y medioambientales.

 

¿Hay necesidad de almacenar agua ?

Sí, el cambio climático ha venido para quedarse. Llueve menos, ahora mismo estamos en España entre 20 y 25 puntos menos de agua embalsada que la media de los 10 últimos años, y en Castilla y León 20 puntos menos, estamos en el 55 % y deberíamos estar en 75%, que sería la media de la región. En Segovia provincia, estamos solamente entre 5 y 10 puntos menos de agua embalsada que la media.  Debe haber un recurso hídrico capaz de solventar los largos periodos de estiaje. No hemos evolucionado desde un punto de vista hidrológico al ritmo del cambio climático, España y gran parte de Europa van por detrás. También hace falta intentar bajar la demanda de agua, tampoco es posible ni razonable que suba de una manera paulatina.

 

¿Se contempla a corto plazo la construcción de algún embalse? 

Creo que no. He intentado actualizarme en cuanto a proyectos a corto plazo y está todo bastante ralentizado. Habrá que ver este aspecto con el nuevo Plan Hidrológico del Duero 2022-2027. Es posible que la presidenta de la CHD, Cristina Danés, nos lo aclare cuando venga a la jornada que hemos organizado. También Francisco Bueno, profesor de Hidrología en la Universidad de Burgos, nos expondrá en la jornada las posibilidades de aumentar los recursos hídricos en Castilla y León y en Segovia. 

En algunos casos no se trata de realizar embalse nuevos, a veces la necesidad hídrica se cubre con recrecer el que hay, o llevar a cabo una actuación complementaria. Nosotros siempre fomentamos el equilibrio y la gestión sostenible. En Segovia es muy potente el sector agroalimentario y ganadero y se necesita agua, ahora se está echando a perder parte de esta producción agraria.                                                                                                                                                                                             

¿Un embalse en el Parque del Guadarrama sería imposible?

Sobre el año 1976 aproximadamente, cuando se comenzó a hablar del embalse de Vado de la Reina, se emitió algún informe favorable desde el punto de vista ambiental en cuanto a ubicación del embalse. No es todo blanco o negro, en el equilibrio está la virtud. En Alemania, Suiza, y muchos otros países, la mayoría de embalses se realizan en zonas de montañas. Es una buena solución, tanto desde un punto de vista económico como de gestión y explotación. Tiene el inconveniente medioambiental. Hoy en día existe un mecanismo para evaluar estos aspectos que son las Declaraciones de Impacto Ambiental, donde se supone que se ponen en valor todos estos aspectos comentados. 

Hace décadas, seguro que nadie pensó que sería posible trasvasar aguas desde un río a otro con cientos de kilómetros por medio. Y hoy en día, el trasvase Tajo-Segura sigue siendo un referente de la ingeniería hidráulica en nuestro país que ha generado prosperidad  para varias provincias españolas.

Si está opción fuera inviable y a nadie se le ocurre otra alternativa mejor, la del Ciguiñuela, dentro de lo malo, es lo menos malo, no hay otra cerrada donde hacerlo de  momento. Tiene una capacidad por encima de los 20 hectómetros cúbicos, razonable, pero el coste energético de bombear encarecería el metro cúbico, pero si no hay otra cosa…                                                                                                                                                                                                                                                                   

¿Los ciudadanos emplean bien el agua?

No, por eso una parte de nuestros objetivos es el de la divulgación de la cultura del agua. No se trata de decir que hay que hacer más embalses. Se deberían llevarán a cabo los que hagan falta, pero a la vez hay que concienciar a los ciudadanos de que hay que gastar el agua imprescindible, porque es un recurso finito, no hay más de la que había hace mil años.                                                                                                                                                                                                                                         

¿Por dónde pasa el Nuevo Plan Hidrológico del Duero?

 Por la información que manejo se han presentado gran cantidad de alegaciones por organismos oficiales y agrupaciones de agricultores, entre otros, que están en contra de su contenido y nuevas restricciones sobre todo al regadío. Parece que la CHD lo va a elevar al Gobierno, sin un consenso. El agua y su gestión siempre ha sido motivo de conflicto. Son de agradecer grandes consensos sobre estos temas. La gestión sostenible de los recursos hídricos, debe ser un pilar fundamental sobre el que debe girar cualquier solución consensuada.