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Carmen Tomás

LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


Escrivá vuelve a la carga

01/06/2022

El ministro de la Seguridad Social se ha propuesto "machacar" a la mayoría de los autónomos. No es la primera vez que lo intenta. Cierto que hay un compromiso con la Comisión Europea para reformar la cotización de los autónomos y que de ello depende la llegada de fondos europeos. Sin embargo, Escrivá demuestra una y otra vez que va por libre, que pasa de llegar a acuerdos con las asociaciones, más si se trata de la mayoritaria ATA, y que no le importa si en las circunstancias actuales se puede o no asumir una subida de cuotas.
Más de la mitad de los trabajadores por cuenta propia no han logrado recuperar sus niveles de ingresos anteriores a la pandemia y está de nuevo asumiendo un retraso en los pagos de sus clientes, muchos miles de millones de administraciones públicas.
Con este panorama, la última propuesta filtrada supondría subir entre un 33% y un 90% las cuotas a los que ingresen más de 1.700 euros al mes y bajar únicamente un 15% a los que ingresan menos de 670 euros al mes. De hecho, para los autónomos que ingresan por encima de 1.900 euros al mes, la cuota subiría un 49%. Para Escrivá, que está demostrando su incapacidad para resolver el agujero del sistema de pensiones, la gran cuestión que tiene, que tenemos todos como prioridad, se basa principalmente en subir cuotas y en topar las pensiones máximas. Y, como contamos la semana pasada, en subir los años de cálculo de las pensiones desde los 25 actuales. En este sentido, el segundo del ministerio lanzó la semana pasada el globo sonda de que lo ideal sería tener en cuenta toda la vida laboral.
Antes se había hablado de subir hasta los 35 años. En los dos casos, la aplicación de esta medida supondría un recorte de las pensiones. Obviamente, un mensaje negativo para los nuevos pensionistas, pero coherente con la situación actual del sistema. Podríamos decir que positivo para el futuro de las pensiones, pero malo para el Gobierno, políticamente hablando. Más teniendo en cuenta que está empeñado en "vender" que mantiene la subida de las pensiones con el IPC, que puede acabar en tasas superiores al 7%, abriendo un agujero difícilmente asumible. Hoy ni siquiera sería manejable una subida con la inflación subyacente, como ha llegado a lanzar Escrivá, ya que en mayo rondó el 5% y puede seguir subiendo.
El gran problema de España en estos momentos sigue sin una solución. El Gobierno está empeñado en no decir la verdad a los ciudadanos, en la opacidad de la información, creando un estado de ansiedad del que no estoy segura de que todos seamos conscientes, pero que pondrá en serios apuros las cuentas públicas y la pensión de millones de trabajadores. ¿Será Bruselas quien le ponga el cascabel al gato? Veremos.