El 'Mata Mua' de la discordia

Sofía Esteban
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El ‘Mata Mua’ de la discordia

Imaginen la escena. En un paisaje idílico, con montañas rosas y violetas al fondo, varios grupos de despreocupadas mujeres tocan la flauta y bailan adorando a la diosa Luna... O, mejor, abran Google y busquen Mata Mua. Verán el lienzo que protagoniza el nuevo episodio de las desavenencias entre Tita Cervera y el Gobierno por el alquiler de la colección de arte de la baronesa. Érase una vez, pintada por Paul Gauguin en 1892, era hasta hace unas semanas una de las piezas más importantes que colgaba del Museo Thyssen-Bornemisza. Su adquisición fue una de las últimas de Hans Heinrich von Thyssen y es, sin duda, la joya de la corona de los fondos de su viuda. Cultura busca ahora un acuerdo «razonable en tiempos de crisis» que permita que la obra, que ha salido de España gracias al derecho de exportación del que goza su dueña, pueda regresar a Madrid. Curiosa paradoja la de intentar poner puertas al arte. No las tuvo el artista francés que, cansado de Europa, viajó a Tahití buscando otros mundos. Huyó del exotismo y captó la esencia de un paraíso perdido al que algunos ya han puesto precio. Más de 40 millones de euros podrían tener la culpa.