¿El "Wall Street segoviano" en Vía Roma?

D. A.
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Cinco oficinas bancarias se concentran en un tramo de apenas 50 metros en Vía Roma, hasta el punto de que algunos de sus directores lo llaman entre bromas "el Wall Street segoviano"

De izquierda a derecha, los directores de las oficinas de Caixabank, Bankia, BBVA, Cajaviva Caja Rural y Santander ubicadas en un tramo de 50 metros de Vía Roma.. - Foto: Rosa Blanco

Hasta cinco entidades bancarias se concentran en un tramo de apenas 50 metros entre los números 31 y 37 de la Vía Roma de Segovia. BBVA, Caixabank, Bankia, Santander… Eran cuatro hasta que Cajaviva Cajarural trasladó allí la oficina que tenía en la calle Santa Catalina; fue hace cuatro años, después de que la cooperativa de crédito valorase la oportunidad de negocio de esta zona, situada a poco más de cinco minutos a pie de su antiguo local, por encima de posibles inconvenientes por la sorprendente competencia que se vive allí. Sorprendente porque ni el entorno de la avenida del Acueducto, ni José Zorrilla, ni ningún otro punto de la ciudad que pudiera presumirse más atractivo a bote pronto, por ser más céntrico o por registrar rentas por hogar más altas, presenta semejante nivel de cobertura financiera a pie de calle. Hay incluso dos compañías de seguros, aunque el particular «Wall Street segoviano», tal y como lo describen entre bromas algunos de los directores de estas sucursales, sólo marca la excepción en un escenario general de cierres de oficinas que predomina desde hace tiempo a nivel nacional y, por supuesto, provincial, hasta el punto de que Segovia se ha quedado con su red más pequeña en 40 años. Similar en tamaño a la que tenía a finales de los 70.

Y aprovechando que Vía Roma concentra en un tramo de apenas 50 metros oficinas de las cinco entidades financieras con mayor presencia en Segovia, El Día las visitaba el lunes 20 de enero con intención de recabar opiniones de todas ellas en el menor tiempo posible: entrar, preguntar, una toma de declaraciones exprés y a la oficina de al lado. Y en las cinco encontró absoluta disponibilidad. Sin cita previa, pero con las puertas de los despachos de los directores abiertas. Quizá hubo suerte de no encontrar más complicaciones porque ahora los clientes, los que todavía van, aunque sean menos que antes, necesitan su tiempo para resolver asuntos que normalmente están relacionados con la hipoteca, algún crédito, fondos de inversión… Servicios que requieren asesoramiento, por encima de unas operaciones de caja que antes eran mayoritarias, ya fueran reintegros, transferencias o actualizaciones de libretas, y que ahora sólo demandan los más mayores. 
«Sigue viniendo mucha gente, pero ya no a sacar dinero», matiza Raquel Martín, directora de esta oficina de Bankia desde hace un año y medio. «Ahora damos los servicios en los que podemos aportar un valor», dado que los más básicos se derivan al cajero o la banca electrónica. Porque los bancos «han dejado de ser sitio de paso», aunque siga habiendo caramelos en un cesto, y tienden a modelos de sucursal centrados en el asesoramiento financiero, mientras se incentiva el uso de banca online.
En la entrada a la oficina de Bankia, un cartel informa de los nuevos horarios implantados por esta entidad desde que empezó el nuevo año: ‘Clientes Bankia, de lunes a viernes de 8.15 a 11.00’, ‘no clientes Bankia, martes y jueves de 8.15 a 10.00’, y ‘a su disposición su red de cajeros automáticos, así como sus canales digitales (app, banca online, etc.) para realizar su operativa más habitual’. Es decir, que ahora distingue con claridad expresa entre clientes y no clientes, y ha dejado de atender a todos hasta las 14.15 para operaciones de caja.
Tras la visita a Bankia, al azar toca el Santander y nada más entrar, destaca un cartel con una imagen publicitaria que muestra a una pareja de más de 60 años, sonriente mientras maneja un ordenador, con un texto que dice: «Habéis cambiado la forma de ser mayor, nosotros la forma de hacer banca con nosotros. Santander senior». Y al lado, en otro cartel: ‘Para retiradas en efectivo inferiores a 600 euros, pase por nuestro cajero automático. Gracias’.
«Cada vez se tiende más a que los clientes deriven su operativa a los cajeros, sí», reconoce David Sanabria, que con ‘sólo’ seis años en su puesto ya es el director más veterano de las cinco oficinas radicadas en este tramo de Vía Roma. «Todas las entidades quieren estar representadas a este lado del Acueducto», valora. «Entre nosotros lo llamamos el Wall Street segoviano», bromea Laura Gómez Soto, de Caixabank. Está pared con pared con la oficina del BBVA, que además tiene colores corporativos parecidos, y a menudo «hay clientes que entran» por error en una u otra.
Alba Fernández, del BBVA, es la que menos tiempo lleva y le «llamó la atención el movimiento que hay en esta zona, a veces incluso más que en la central», la de Gobernador Fernández Jiménez.
La última oficina que abrió allí fue la de Caja Rural, que antes estaba enla calle Santa Catalina, a escasos cinco minutos a pie. Más que temer por la competencia, su director, Jorge Mayo, valora que se tienden a concentrar las entidades en ciertas zonas porque «atraes al público y quien no entra a una, entra en la otra». Aunque en todos los casos, cada cual con sus horarios, se invite sutilmente a dejar de ver las sucursales como sitios de paso.