scorecardresearch

La ausencia de lluvia plantea restricciones en octubre

A.M.
-

El Ayuntamiento de la capital aumenta el abastecimiento desde el Pontón para mantener los niveles en Puente Alta

El algua embalsada en ElPonton baja en torno a un 12% cada mes - Foto: Rosa Blanco

Aunque el volumen de agua embalsada en El Pontón Alto y Puente Alta se sitúan ahora en una media del 73% la tendencia decreciente en los últimos meses hace prever que, a finales de octubre, puede aparecer el fantasma de las restricciones, comenzando por algunos usos,  siempre que no llueva y que se mantenga la situación de 2015, el año anterior más seco. 

De hecho, el Ayuntamiento de la capital ha adoptado ya la medida de realizar desde El Pontón (7,4 hm3 de capacidad, con el 74,3% de agua embalsada) parte del suministro que se llevaba a cabo desde Puente Alta (3 hectómetros cúbicos, al 72% de agua embalsada). El volumen embalsado en El Pontón, que se sitúa en 5,5 hm3, es el menor de la media de los últimos 10 años, 5,9 hm3.  Habla más de cómo descienden los niveles la gráfica de los últimos meses,  donde va cayendo una media de un 12% mensual.  Si el 18 de junio estaba al 97,92% de su capacidad, al mismo día de julio había descendido al 85,82% y, este jueves, se encontraba al 74,3%.

Con unas previsiones de altas temperaturas, aunque descienda la presión de la ocupación de casas de segunda residencia, sobre todo en municipios que tienen acuerdo con el consistorio segoviano,  a finales de octubre se llegaría al 50%, dato que se puede plantear la puesta en marcha del Plan de Gestión de Emergencias por Sequía, que parte de 2017, según el concejal de Obras y Servicios, Miguel Merino, que anuncia la posibilidad de actualizar este documento a nuevas situaciones como las que se están viviendo.      

Esto conllevaría, por ejemplo la  eliminación de riegos ornamentales, jardines y campos deportivos, llenado de piscinas y transferencia de derechos en determinados usos industriales que no sean necesarios, para que pasen a abastecimiento.

Aunque con la medida ya adoptada se busca que el volumen embalsado de Puente Alta, en Revenga, no baje de forma drástica, viven muy pendientes pueblos como los de la Mancomunidad de la Mujer Muerta (Ortigosa del Monte, Navas de Riofío y La Losa), que han tenido que adelantar a julio la toma de agua de este embalse, y las urbanizaciones en torno a la carretera de La Granja, así como Palazuelos,  que toman un 10% del depósito y estación depuradora del 'Rancho el feo', que se suministra de Puente Alta.  Ahora ya emplean el 17% aunque en invierno, al aprovecharse el agua del río Cambrones, baja a un 6%.  El final de las vacaciones puede aliviar la situación.

Dejan de recibir agua de Puente Alta para hacerlo de ElPontón el barrio de Nueva Segovia, parte delde La Albuera, el de Ciudad y Tierra de Segovia y La Fuentecilla, así como los polígonos industriales de 'El Cerro', Alresa y Hontoria. Merino aclara que «estas medidas no forman parte del plan de emergencia sino que son internas del Ayuntamiento, que trata de retrasar lo más posible la entrada en emergencia». 

Mientras que otro de los estudios se centra en bajar la presión de la red, lo que puede suponer un ahorro de cerca del 20% de agua diario, la preocupación de Miguel Merino es que se produzca una situación excepcional en El Pontón y aparezcan cianobacterias (algas cianófitas) que influyan negativamente en la calidad organoléptica del agua. Entonces la solución pasaría por bombear desde el acuífero de Madrona. 

No obstante, el concejal insiste en que, «en este momento seguimos en una situación de normalidad, no estamos en la obligación de establecer medidas restrictivas, otra cosa es que desde el Ayuntamiento tratamos de abordar determinadas medidas de la gestión interna de la red para tratar de optimizar esos recursos, pero si el tiempo continúa sin lluvias hasta enero podemos entrar en emergencia».

Madrona resuelve pero con alto coste 

Aunque no se plantea emplearlos, por el momento, el Ayuntamiento de Segovia está probando semanalmente los bombeos de los pozos subterráneos de Madrona. El concejal de Obras y Servicios, Miguel Merino, sostiene que se trata de equipos eléctricos que trabajan en condiciones de humedad y profundidad altos y las eventualidades por averías son muy comunes, lo que exige un chequeo constante, «para que estén siempre dispuestos». 

Según Merino, el uso de este recurso se llevará a cabo «cuando no quede más remedio», teniendo en cuenta también que el precio de la luz pasa a un coste de 1.000 euros a 3.000 diarios.  «Los acuíferos se deben usar en determinadas situaciones muy concretas y justificadas, mantenerlos sin usar es lo más inteligente que podemos hacer desde un punto de vista ambiental y de gestión del recurso». Asimismo ha informado que, al principio del mandato, solo había un pozo en uso y, ahora, tres de cinco.