"Que haya muertes en residencias no es mala praxis"

A.M.
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Diplomado en Ciencias Empresariales, licenciado en Administracióin y Dirección de Empresas, es también tesorero del Circulo Empresarial de Atención a Personas (Ceaps) y director territorial del grupo de residencias y centros de día Vitalia

Diego Juez Cuesta - Foto: D.S.

El presidente de la Federación Castellano-Leonesa de Atención Dependencia (Acalerte),  Diego Juez Cuesta,  la patronal que agrupa a residencias de mayores, con más de 14.000 plazas en su conjunto, mayoritaria en Segovia,  asegura en esta entrevista que «las muertes en residencias de Segovia,  igual que en los sitios donde ha entrado el coronavirus, no una es cuestión de mala praxis sino de mala suerte».  
¿Cuál es la situación que padecen las residencias de mayores?  
Es complicada, no olvidemos que la principal afección del coronavirus va hacia la gente mayor, con patologías previas y hay muchas personas con este perfil.  Creo que en Castilla y León nos hemos preparado bastante bien con anterioridad y estamos intentando parar el brote.  
¿Qué soluciones considera que son las más adecuadas?  
Están muy claras, contar con material y realización de los test, son algunas de las principales reivindicaciones que podemos hacer,  que se lleve a cabo la prueba a trabajadores y residentes.  Uno de los problemas que se nos presenta es quedarte sin trabajadores, que estén de baja,  aquí hay que atender a las personas en el día a día. 
En Segovia ha habido algunas quejas de familiares de residentes en un centro asociado a la patronal que preside en las que, este domingo, lamentaban que no hubiera nadie por la noche, solo una persona de recepción, con más de cien mayores, 25 de ellos con síntomas,  debido a bajas, ¿cómo puede suceder esto?
Es complicado, hasta ahora, en el momento en que se tiene algún síntoma, te mandan en cuarentena y 14 días en casa. Pedimos ser considerados como personal sanitario, en el momento en que haya síntomas, se les realice la prueba y, en el caso que den positivo, pueden guardar cuarentena en casa, y si es negativo, que regresen al trabajo.  
¿Cómo se resuelve la situación cuando solo hay una persona para el conjunto de los residentes, sin ser profesional médico o de enfermería?
Esta situación es la mayor pesadilla que puede tener todo el sector de centros, ahora se ha abierto un poco la mano a la hora de contratar y, en vez de exigir una titulación, solo que se tenga una experiencia previa con mayores.  Hay que tomar medidas muy drásticas.
La lista de fallecidos en residencias en Castilla y León la encabeza Segovia, con 28 casos  este jueves, algunos que no tenían diagnóstico pero con síntomas compatibles, ¿hay alguna razón especial?
Es una situación muy complicada, encima estamos viendo por compañeros como ha ido la evolución en Madrid y aquí nos estamos preparando, de hecho nos adelantamos a la restricción de las visitas, tenemos el apoyo de los familiares,  el compromiso de los trabajadores  de extremar los cuidados y las medidas de vigilancia,  por lo que hay que revalorizar el trabajo que se está haciendo en Castilla y León, con más de 700 residencias. Es de destacar el trabajo que realiza este sector y la importancia que tiene en la sociedad.  Medidas se han tomado en todos los centros, desgraciadamente estamos viendo cómo la propagación del Covid-19 es muy rápida y es muy difícil tomar soluciones.  En Segovia,  igual que en los sitios donde ha entrado el coronavirus, no es cuestión de mala praxis sino de mala suerte. Estoy seguro de que las residencias de Segovia no han actuado peor que las de otras provincias. 
¿Qué puede decir acerca de las informaciones sobre el hallazgo por el Ejército de muertos en sus camas en residencias?  
No especifican por qué se ha producido esta situación y cómo se ha llegado a ese punto, rumores sin confirmar me dicen que existen problemas en algunas provincias con las derivaciones hospitalarias y en otros casos añaden que el retraso de las funeraria a la hora de recoger el cuerpo, al tener que cumplir con los protocolos establecidos para el manejo de fallecimientos por coronavirus, puede haber sido la causa del suceso. De cualquier forma, si se ha producido una mala praxis, pedimos que se investigue y se tomen medidas al respecto, pero que no se relacione un caso puntual con todo un sector.
¿Ha conocido algún caso en Castilla y León o en Segovia, concretamente?
No tengo en estos datos certeros sobre la investigación que está realizando la Fiscalía, pero lo que si que sé es que decimos al Estado y en especial a la Ministra de Defensa, Margarita Robles, que somos un aliado especial y altamente profesionalizado que necesita apoyos y que para ganar esta batalla es necesario trabajar juntos.
¿Cree que se deben de tomar medidas especiales para que esto no ocurra?
Estamos pasando una situaciones muy difíciles, las residencias están implicadas al máximo con el cariño hacia los mayores, este tipo de noticias son como un jarro de agua fría, que se destaque este tipo e noticias hace que se descalifique a todo el colectivo. Solo pido apoyo para los trabajadores del sector que se dejan la piel por los mayores, y a las familias.
Uno de los aspectos más duros de esta crisis es que, además del fallecimiento, la familia no puede despedir a su ser querido...  
Eso es muy duro, como no poder visitarles.  En todos los centros se usan las nuevas tecnologías, como videoconferencias o llamadas de wasap para hablar con los familiares y establecer el mayor contacto. El centro residencial es como su y no difiere mucho de los miedos que todos tenemos en nuestro propio hogar, de no poder ver a nuestro padre enfermo, porque sabemos que si vamos le podemos hacer mucho daño...  Hay que mentalizarse, los residentes saben cuál es la situación, por qué no vienen, están al tanto de las noticias, tratamos de mantener la calma y la tranquilidad del día a día dentro de la tensión generalizada. 

¿Cuál es el estado de ánimo de los residentes?
No difiere mucho del que todos tenemos en casa, es verdad que en los centros tienen sus amigos, sus relaciones, intentamos sectorizar mucho para que no estén todos juntos en una zona. De nuevo hay que destacar la labor del personal  que no se centra solamente en lo sanitario y de cuidados sino que  trabaja en los aspectos social y psicológico.  
¿Qué puede argumentar en cuanto a la defensa del sector de las residencias privadas frente a quien solo cree en lo público?  
En estos momentos no hay residencias privadas, públicas, religiosas, fundaciones o sin ánimo de lucro, aquí son todos personas, es el peor momento posible en debatir el tema. Aquí todos los trabajadores se están dejando el alma en el cuidado de los demás,  están haciendo muchísimas horas, soportando un montón de tensión y carga para que nadie nos venga a hablar de residencias privadas o públicas.  Valoremos a los trabajadores y pongamos en el centro del sistema a los mayores.   
 ¿Hay problemas de falta de profesionales de la sanidad porque optimizan recursos y tienen plantillas mermadas?
Hay que lanzar el mensaje de que en muchos centros la plantilla está respondiendo y trabajando muy bien, esa es la clave. Cuando entra el virus en una residencia se producen contagios y surge el problema, pero [los residentes] no van a estar en ningún momento mal atendidos, bajo ningún concepto. En caso de que se hayan registrado bajas debemos de contar con apoyo, por eso lo pedimos así como comprensión a todos los profesionales. En España hay 365.000 mayores que viven en residencias, en Castilla y León hablamos de 55.000 y en Segovia unos 3.000. En general se trata de personas con una media de 86 años de edad.
¿Qué opina de que las haya intervenido la Administración y de que los militares estén colaborando en la desinfección? 
Todo lo que sea apoyar a los centros residenciales nos parece muy bien,  dentro de toda esta  cantidad de residencias, porque hay muchas en las capitales pero también en el entorno rural, que disponen quizá de menos medios,  siempre que nos doten de material y nos ayuden a realizar las cosas es bienvenido, como los test, es de agradecer.
¿Cuál es la infraestructura residencial que existe actualmente?
Es un sector fundamental para la economía, a nivel social, prácticamente por cada dos residentes se genera un puesto de trabajo que es no deslocalizable, muchas son mujeres, con una edad media de unos 55 años. En la mayoría de los casos, las residencias son las empresas más importante del pueblo, hacemos que la gente se pueda quedar en sus propios domicilios, además en Castilla y León tenemos un modelo pionero de atención centrada en la persona. Creo que todo el mundo ha tenido un familiar en una residencia le cambia la perspectiva de lo que son estos centros, están muy alejados de aquellos sitios oscuros en los que se abandonaba a los mayores, las residencias se están modernizando mucho y cada vez son más hogares.    

¿El número de plazas en residencias es adecuado a la población?
Castilla y León somos una de las comunidades que tiene una ratio de cobertura más alta de toda España, basado en el número de mayores de 65 años en relación a camas [residenciales]. La Organización Mundial de la Salud (OMS) lo fija en 4,5. En España está en 4,1; en Castilla y León, en 7,6, y en Segovia, en 8,6.  Si en Segovia hay en torno a 152.986 habitantes, el número de mayores de 65 es de 34.685 y las plazas se sitúan en 2.968, lo que nos lleva a un ratio de cobertura de 8,6. En Castilla y León hay una población total de 2.398.214, con 608.428 mayores de 65 años y 46.457 plazas, para un ratio de 7,6. 
¿Estamos ante el episodio que se les ha presentado más complejo? 
Sin duda, la tensión que estamos viviendo es enorme, se nos junta todo, estos momentos no les hemos vivido nunca, pero el objetivo es que miremos dos meses hacia adelante y podamos decir que lo hemos superado con la cabeza bien alta y estar orgullosos de lo que hemos hecho.  Hacemos un llamamiento para extremar las medidas en aquellos centros en los que no haya entrado el virus y aislarlo donde haya algún caso,  desgraciadamente.  Si lo analizamos en relación al número de plazas,  el porcentaje de positivos es muy bajo, lo que pasa es que tenemos que seguir trabajando para que cada vez sea menor.