El refugio perfecto

Patricia Martín
-

'Los diez lugares' de Sabine Déroulède, empresaria.

Sabine Délorulède y la villa de Pedraza tienen un vínculo de más de cuatro décadas de armonía. - Foto: Rosa Blanco

Como su padre era marino de profesión, Sabine Déroulède nació en un puerto del sur de Francia. Una enamorada de Segovia y de Castilla. Su vida profesional se centró en la decoración pero matiza que no es decoradora. Trayectoria que tiene como punto de inflexión al conocer a Paco Muñoz, su marido, que le enseñó su visión de la estética, la perfección de la naturaleza y de los objetos, la pintura y el arte. En Natura, se implica en la organización de los eventos en los aspectos estéticos. Le encanta viajar por España.

1. Restaurante Las Brasas, en Valsaín. Es su restaurante preferido porque la calidad y la materia prima son excelentes. Uno de sus propietarios tiene con sus hijos una gran relación de amistad al ser el hijo de una amiga íntima suya francesa. Son frecuentes las reuniones en Valsaín.
2. Los Estaños de Pedraza, calle Calzada, número 9. Este comercio representa el esfuerzo unido a la estética. Fue fundado por Francisco Muñoz, en 1967, y sigue existiendo a pesar de las grandes dificultades de una artesanía durísima y manteniendo el buen gusto. Cuentan con más de un centenar productos realizados en su taller siempre de manera artesanal.
3. El Acueducto de Segovia. El monumento más emblemático de España es el Acueducto de Segovia. En su opinión es «una de las maravillas del mundo» que unido a la luz que refleja el cielo es «un auténtico regalo poder disfrutarlo». Confiesa que te paras a su lado y «puedes pasarte allí horas». También recomienda, porque «es una maravilla», ir hasta el azud donde nace el Acueducto.
4. La Plaza Mayor de Segovia. Puede que no sea la más bonita de España pero es el escenario de medio siglo de recuerdos de su estancia en la provincia de Segovia. Reúne «todo lo que tiene que tener» una plaza mayor: una Catedral gótica con «unas piedras doradas únicas»; el Teatro Juan Bravo; ‘La Concha, donde «siempre te encuentras a algún conocido»; el Ayuntamiento; un kiosco de música en el centro que «te hace soñar», y el ponche segoviano de la Pastelería del Alcázar. 
5. Jardines de La Granja y el Romeral de San Marcos. Los impresionantes jardines del Palacio Real de La Granja de San Ildefonso están llenos de recuerdos. Ejemplo de belleza y los paseos hasta llegar a ‘El mar’, extraordinarios. Sin olvidar, el Romeral de San Marcos, diseñado «con mucho amor» por Leandro Silva y su mujer Julia. Aquí pasó momentos inolvidables, como una cata de perfumes para una prestigiosa marca francesa, en la que Leandro cuidó hasta el mínimo detalle y creó «un día increíble, con el Alcázar encima de tu cabeza». 
6. Casablanca (Marruecos). Sus recuerdos de infancia no están en Francia, su país natal, si no en el norte de África, a orillas del Atlántico, en Casablanca. La herencia que le dejó fue empaparse de toda la flora y la fauna que es muy parecida a la que se puede encontrar en el sur de España.
7. La Real Fábrica de Cristales de La Granja. Es un espacio que siempre le ha gustado y que tiene para ella un misterio especial, el misterio que envuelve a las cosas tan maravillosas que hacen sus maestros artesanos y las que siguen haciendo. Un lugar para pasear y disfrutar. 
8. La Dehesa de Pedraza. Un bosque conformado por Junisperus Sabina que encierra «el misterio y el romanticismo al mismo tiempo», en una extensión de 300 hectáreas, donde también predominan las encinas. Un lugar impresionante que en los meses de la primavera alcanza todo su esplendor, repleto de flores. 
9. Mi casa de Pedraza de la Sierra. Su lugar favorito de toda la provincia de Segovia es su casa de Pedraza, en la que lleva residiendo 45 años, donde recibe a su familia y sus amigos. En esta villa medieval segoviana abrió la tienda de decoración De Natura en 1975, que tuvo que cerrar en 2011 por la crisis. Realizó una gran reforma para transformarlo en un espacio para eventos. 
10. La Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, en Duratón. Esta iglesia, que no ermita, está situada a las afueras del pueblo de Duratón y te sorprende por su belleza exterior. Templo románico porticado del siglo XIII, con unos capitales«maravillosos y únicos», que son poco conocidos pero que están muy documentados.