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Segovia, un referente nacional en la extracción de arena

Nacho Sáez
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La tramitación de nuevas canteras es la mayor dificultad para un sector dedicado al segundo recurso más usado del planeta.

Segovia, un referente nacional en la extracción de arena - Foto: Rosa Blanco

Un estudio publicado recientemente por la Organización de Naciones Unidas (ONU) ha alertado de la explotación de la arena, el segundo recurso más utilizado en el planeta después del agua. Según el informe si se construyera un muro de treinta metros de altura y treinta metros de ancho alrededor de todo el mundo, se estaría utilizando la arena que la humanidad emplea en un solo día. Y este recurso no es infinito, según avisa. El sector de los áridos de Segovia, que es una potencia a nivel nacional, envía sin embargo un mensaje de tranquilidad.

«La minería cuida lo que hace porque es una actividad muy vigilada y muy sensible a su imagen», remarca el jefe de la sección de Minas de Segovia en la Junta de Castilla y León, Fernando Pedrazuela. «Los áridos son un mineral estratégico y estamos muy preocupados pero porque la sociedad no entiende la minería y la ve como una amenaza en lugar de una solución. Eso implica que sea muy complicado, sobre todo desde el punto de vista ambiental, el planteamiento de explotaciones mineras. Hay un exceso de burocratización ambiental. Aparentemente los áridos son un elemento de escaso valor, pero tienen muchas funciones tecnológicas. Para la línea Madrid-Barcelona se ponían tantas pegas para dar de alta de nuevas explotaciones que se trajo gran cantidad de Gales. Puede llegar un momento que no podamos abastecernos porque no haya explotaciones», añade.

Grupo Samca, que cuenta con minas en Zamora, Teruel, Cuenca y Burela (Lugo), también tiene una en el municipio segoviano de Navas de Oro en la que produce 200.000 toneladas al año de arenas silíceas y miles también de arenas feldespáticas, según datos proporcionados por su responsable comercial Enrique Maestro. «La mina se abrió a finales de los ochenta y nosotros la compramos en los 90», cuenta el propio Maestro. Desde entonces se ha ido ampliando planta y mejorando proceso. Producimos en función de lo que demanda el mercado, pero ahora estamos en un momento crítico porque todas las materias primas están subiendo de precio. Tanto las que compramos como las que vendemos. Actividad hay pero también incertidumbre en torno a lo que puede pasar».

Segovia, un referente nacional en la extracción de arenaSegovia, un referente nacional en la extracción de arena - Foto: Rosa Blanco

Italia y el norte de África son los dos principales mercados exportadores de esta empresa aragonesa,  que hace un año vendió 3.500 toneladas de arenas silíceas -transportadas en 127 camiones- para la reforma del terreno de juego del Santiago Bernabéu. «La cortamos los gruesos [a la arena extraída] y separamos feldespato (que se dedica al sector de la cerámica y el vidrio) de sílice (destinado a la fundición, instalaciones deportivas...). Luego cada arena lleva su circuito. Se lava, se criba, se seca y se envasa, aunque algunos clientes compran la arena sin secar y sin envasar», señala el responsable comercial de Grupo Samca sobre el proceso.

Julián Gómez, gerente de Arenas Silíceas Gómez Vallejo, pone el acento en los controles ambientales y de calidad a los que están sometidos, en su caso en las 60 hectáreas de explotaciones de las que disponen en Valleruela de Pedraza y en Bernuy de Porreros. Allí obtienen la materia prima que después 'moldean' en sus instalaciones de la Carretera de Arévalo. «Nuestro principal segmento de negocio son los filtros de piscinas, desaladoras, estaciones de tratamiento de agua potable… Ahí se exige una arena silícea de alta calidad. Por eso nos consideramos el gourmet de las arenas silíceas», indica Gómez. No obstante, también trabajan con el sector de la construcción y están certificados por Renfe para vender arena para los sistemas de frenado de trenes.

Dotada de 19 trabajadores, esta empresa familiar segoviana -fundada por el abuelo de sus actuales gestores- comercializa alrededor de 60.000 toneladas de arenas y factura unos cuatro millones de euros al año. «Pero el precio del kilo es bajo. Una tonelada la vendemos por 50 o 60 euros», lamenta Gómez, que hace hincapié en que el producto final pasa antes por diferentes fases en las que incluso participa una profesional química: «En la cantera hacemos una extracción por capas. Quitamos la capa vegetal, luego la tierra, después sale algo de piedra, hay barros y arcillas, y finalmente la arena. Traemos la materia prima a nuestras instalaciones, lavamos con agua, hacemos una serie de cribas, separamos por granulometrías y ya tendríamos el producto húmedo final. A petición del cliente podemos secar ese producto».

Segovia, un referente nacional en la extracción de arenaSegovia, un referente nacional en la extracción de arena - Foto: Rosa Blanco

1.500 toneladas de arenas silíceas aportaron a una desaladora de Almería, una de las obras emblemáticas en las que han participado a lo largo de su historia, marcada también por la fabricación de mortero. «En 2000 llegamos a 3.000 toneladas al mes, pero hoy tenemos diez silos puestos en toda la provincia de Segovia», desvela Gómez. De sus arenas silíceas especiales tienen una decena de variedades. «Curvas a medida», aseguran. Parte de la materia prima la compran a otras canteras, pero su responsable no cree que sea un recurso en peligro. «Tengo 57 años y no creo que vea que se acabe la arena. No veo que sea escaso y, además, es reciclable. Pero nos están cambiando mucho la normativa con el sílice sobre todo en temas de seguridad laboral, a pesar de que tenemos filtración, riego, equipos de protección individual y que la exposición al sílice es un coeficiente reductor para la jubilación de nuestros trabajadores», concluye Gómez.

«No lo vamos a ver desaparecer en 17 generaciones. Aquí en Segovia hay arena infinita», abunda Cesareo Pascual, gerente de Sílices de Segovia, que también se dedica al sector aunque en Sanchonuño. La Tierra de Pinares es una de las principales fuentes de riqueza de áridos en la provincia. «En los doce años que llevamos nosotros se ha extraído tan poco que no se nota. De este tipo, además, en Segovia hay hectáreas y hectáreas, y no se extrae ni el cinco por ciento de los derechos que están repartidos, que por otro lado los tienen acaparados las grandes empresas del sector para no tener competencia», argumenta Pascual.

Defiende el carácter familiar de su empresa y sus procesos: «Nosotros hemos nacido de la nada y en 12 años nos hemos puesto en el mercado nacional y llevamos el nombre de Segovia por toda España. Y exportamos a Europa, algo de América y donde nos piden. La baza de nuestra empresa es que nuestro producto es ecológico. Las multinacionales utilizan muchos productos químicos en sus procesos». Con una producción anual de unas 30.000 toneladas y ocho trabajadores, Sílices de Segovia aspira a crecer.  «Yo era de la hostelería y nos metimos en esto porque soy emprendedor y la cabeza no para de funcionar y porque sabíamos que había este producto autóctono en Segovia y en la zona. La minería de Segovia es una de las mayores industrias pero nosotros, por ejemplo, podríamos tener el doble a poco que nos hubieran ayudado. Hemos soportado a pulmón la inversión sin que ningún organismo nos haya echado una mano», remacha Pascual.