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"Esperamos nuevas multas para proteger el Acueducto en 2022"

D. A.
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Suelo industrial en Prado del Hoyo, las rehabilitaciones de barrios, VPO, el parque de Tejadilla, las obras del Cervantes o la Muralla... La concejala de Urbanismo y Patrimonio Histórico, Clara Martín, repasa los proyectos más importantes de Segovia

Clara Martín, concejala de Urbanismo y Patrimonio Histórico - Foto: Rosa Blanco

El devenir del mandato ha puesto bajo el foco a la Concejalía de Urbanismo y Patrimonio Histórico por diversas iniciativas claves, algunas de las cuales han sido noticia reciente y volverán a serlo pronto. Por un lado el proyecto franquicia del programa electoral del PSOE, la recuperación del valle de Tejadilla; por otro, el más trascendental en lo económico, el desarrollo urbanístico de Prado del Hoyo para dar cabida a nuevos proyectos en ciernes. Entre medias, las próximas rehabilitaciones de la Muralla y el Cervantes, los planes de regeneración de El Salvador y San Millán o la redacción del plan de gestión de la Ciudad Vieja.

 

Este mes cumplía sus dos primeros años como concejala de Urbanismo, su primera experiencia política. ¿Se parece a lo que esperaba?
La experiencia está siendo muy positiva. Ya por mi labor profesional (arqueóloga) tenía bastante cercana lo que es la gestión pública en relación a la tramitación administrativa y demás, y en ese sentido sabía de la carga de trabajo y la responsabilidad que asumía. Luego también soy una persona que se suele implicar mucho, aunque en parte me sorprendo por cómo estoy siendo capaz de estar activa prácticamente las 24 horas del día. Quien trabaja conmigo sabe que igual contesto un whatsapp a las doce de la noche que un correo electrónico a las 6 de la mañana. 


Uno de los asuntos más recientes de su área ha sido la aprobación inicial del plan parcial de Prado del Hoyo el 9 de julio. Después de décadas con la ciudad sin apenas suelo industrial disponible, a finales de este año o principios del próximo se espera contar así con un millón de metros cuadrados para nuevas iniciativas empresariales, según han anunciado, empezando por el proyecto que lidera Drylock para ubicar allí un polo estratégico de fabricación de envases biosostenibles y una plataforma logística, con previsión de invertir más de 100 millones, generar 300 empleos directos y un millar de indirectos. Pero el plan Prado del Hoyo ya tuvo una aprobación inicial en 2014 y ahí se quedó. ¿Qué ha pasado para que ahora se resuelva en cuestión de meses lo que estuvo tantos años atascado?

Lo que ha favorecido este desbloqueo ya se ofreció en otros momentos a los mismos promotores y no se llegó a un acuerdo, pero ahora han decidido que efectivamente sí era posible y es lo que hemos hecho. Sin dejar de trabajar en ello, como tampoco dejamos de hacerlo hace años.


Allí también pretende impulsar la Federación Empresarial Segoviana un puerto seco.
Sí, hemos tenido reuniones con FES y también con los propietarios del suelo, y ahora hay que ver qué forma se le puede dar a ese proyecto, que sería importante también para Segovia, claro.


¿Lo ve realizable aunque sea algo más a medio plazo? FES calcula de cinco a ocho años…

Ahora estamos sobre todo en la cuestión de facilitar que ese uso del suelo sea permitido por el planeamiento para tenerlo previsto de cara al futuro, y eso ya lo tenemos trabajado y hablado con los propietarios. Queda la segunda parte, que es la más costosa: las inversiones que sean necesarias para hacerlo realidad. En eso trabajaremos con FES y con las empresas que quieran constituir esta infraestructura, pero también con las demás administraciones, que tienen que implicarse.


Se habla incluso de proyectos como una fábrica de cereales en la misma zona, según les trasladó personalmente el empresario belga interesado en ello, el día que se presentó con la ministra Maroto el plan que lidera Drylock (5 de abril).

Todas las inversiones que vengan serán bienvenidas, claro. De hecho, el objetivo es tener el suelo lo antes posible y al final hay que crear sinergias entre las empresas. Igual que el plan que se ha presentado (el que abandera Drylock) viene a dar servicio a industrias que ya están asentadas en Segovia, pues bienvenidas sean otras que se puedan servir de éste, la de cereales y otras que puedan venir también. Con ellas estamos trabajando con ese objetivo.


La oferta de suelo además es amplia, habría espacio para acoger los proyectos que ya han trascendido y quedaría bastante más disponible.
Bueno, al final como suelo útil industrial pueden ser unos 450.000 metros cuadrados porque del millón que tiene el sector hay que restar zonas verdes, red viaria, superficies de equipamiento, o suelos que tengan otros usos como el comercial o terciario, que va más vinculado a otra clasificación de actividad económica aunque se asocie también a la industria. 


Pero el caso es que los proyectos en ciernes no agotarían la superficie industrial disponible. Quedaría espacio para más industria y el suelo comercial, en cualquier caso, también se entiende que podrá acoger otra clase de iniciativas, ¿no?
Ahora estamos trabajando con el PERTE (siglas de Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica, tal y como denomina el Gobierno a planes compartidos por distintas empresas que optan a colaboración pública y fondos europeos, como éste que lidera Drylock), que ocuparía unos 120.000 metros cuadrados, más otras industrias con las que nos acercaríamos a los 200.000. Luego aparte hay que contabilizar como otros suelos el tema comercial logístico, que es donde se asocia la parte del puerto seco. Sería una magnífica noticia para la ciudad que se agotara todo lo antes posible y que en la revisión del plan general tengamos que planificar otros suelos industriales a largo plazo, ese es el objetivo.


Meses antes, en mayo, lo que se aprobó fue el plan parcial SG-20 (en el entorno del Luz de Castilla), donde se prevé un complejo de medianas superficies con 18 millones de inversión y previsión de generar 225 empleos. ¿Cómo va?

El Ayuntamiento ya ha hecho allí la labor que le corresponde, que es la gestión urbanística para dotar de uso ese suelo, pero las inversiones dependen de la parte privada y tampoco me corresponde a mí hablar de plazos. Ahora estamos pendientes de recibir el proyecto de urbanización por parte de los promotores y sé que ellos están trabajando con la Junta para el tema de la licencia de actividad comercial. 

 

También este mes inauguraron la primera fase del plan de recuperación del valle de Tejadilla, que por otro lado se presume que era la más sencilla: una pista deportiva y un aparcamiento. Queda el parque, la renovación de cuatro kilómetros de colector, el sendero que se prevé acondicionar sobre el propio colector… ¿Qué se puede esperar de todo ello en este mandato?

El objetivo es hacer todo lo que sea posible mientras se renueva el colector, en el resto del espacio de toda esa parcela municipal, que es muy grande (casi 18 hectáreas en total). Estamos trabajando en el proyecto de la zona de parque y de ocio, que estaría pegada a la pista y el aparcamiento, para ejecutarlo a lo largo de 2022. Y en paralelo vamos a ir trabajando en las otras zonas y sectores donde podamos ir interviniendo conforme se van desarrollando las obras del propio colector, que por otra parte son las más complejas y caras (casi cuatro millones). Lo más vistoso será la recuperación ambiental de la superficie del colector, pero el propio colector será en realidad lo más importante porque dará cabida precisamente a sectores industriales como el de Prado del Hoyo, ya que al final su red de saneamiento y recogida de aguas residuales irá allí, y el mismo colector dará salida también a las aguas de los polígonos y de futuros desarrollos urbanísticos como puede ser el sector de Prado Bonal. 


Pronto empezará el proyecto de rehabilitación de la Muralla, que acumula mucho retraso teniendo en cuenta que la resolución provisional de la subvención del Estado, con cargo al 1,5% Cultural, es de marzo de 2019. ¿Qué ha pasado?

El reconocimiento de la subvención fue entonces, pero el Ministerio no la concedió hasta finales de 2020. La bolsa del 1,5% Cultural se va dotando según llegan fondos disponibles, que es cuando se hacen las adjudicaciones definitivas, y sin esta no podíamos licitar por mucho que quisiéramos correr. Ahora sí que ya se ha podido tramitar lo que es la adjudicación de la ejecución de obra y estamos trabajando en licitar la dirección facultativa para poder empezar en septiembre con un plazo de ejecución de diez meses.


¿Qué intervenciones urgentes quedarán por hacer en la Muralla una vez se lleve a cabo ésta?

Obras de envergadura como ésta, en la que tengas que rehabilitar más de 300 metros de Muralla, ya no quedarán. Labores de conservación y restauración puntuales siempre vas a tener, por ejemplo en la torre 86, en el paseo de la Hontanilla, que como hay vegetación, siempre hay que hacer algún acondicionamiento muy puntual. Luego la labor ordinaria de seguimiento nunca sabes si te va a traer como consecuencia una obra de emergencia como la del año pasado en la cuesta de San Juan, pero lo que es el objetivo de tener conservada en buen estado toda la Muralla, creo que lo conseguiremos cuando terminemos esta obra del 1,5%.


Coincidirá en el tiempo esta rehabilitación con la del Teatro Cervantes un proyecto con demasiada historia detrás. La primera vez que se abordó, a comienzos del milenio, a usted le cogería todavía en clase. 

Pues sí, yo aún estaba estudiando por entonces… Ya toca. Es una obra muy importante para la ciudad, primero porque vamos a crear otra infraestructura municipal que es necesaria, sobre todo porque al final no deja de ser un espacio que puede tener múltiples usos y creo que será bienvenido por todos. Y por otro lado supone la regeneración y rehabilitación de un espacio que está muy degradado y que va a permitir recuperar también una parte de la Muralla que está ahora mismo encorsetada entre las viviendas y el teatro.


Tampoco es pequeño el retraso en la iniciativa de proteger más el Acueducto de actos incívicos con un nuevo régimen sancionador de conductas como trepar por sus sillares o apoyar una bici. Los trámites empezaron ya en 2017…

Los servicios jurídicos municipales indicaron que la fórmula inicial (elaborar una ordenanza específica de protección del Acueducto) no era la idónea y hubo que replantear todo (aprobar un reglamento único sancionador y repartir el contenido de la ordenanza específica en otras ya vigentes, desde la de convivencia ciudadana a la de terrazas o la de circulación). El procedimiento del reglamento sancionador ya se aprobó definitivamente en pleno (en marzo) y ahora estamos trabajando con las modificaciones de las ordenanzas. La primera que se modificará, que ya salió el trámite de información pública previa, es la de convivencia ciudadana. Pero tenemos que tener claro que la legislación vigente ya le da al Acueducto la máxima protección que puede tener un monumento.


Pero escalar el Acueducto sale hoy por 100 euros y con la modificación de la ordenanza de convivencia ciudadana se barajan 1.500, además de multas por conductas no penalizadas ahora como apoyar una bici, dar de comer a las palomas o incluso tirar un papel. ¿Cuándo veremos ese nivel de protección?

Nuestro objetivo, salvo que los servicios jurídicos nos impongan otras cuestiones, es que se vaya tramitando a lo largo de 2021. Tiene que haber un acuerdo político porque la modificación debe ir a pleno y el objetivo es lanzarla antes de acabar el año (su aprobación inicial, lo que llevaría su entrada en vigor hacia mediados de 2022). 

 

Por cierto, que este año se ve el Acueducto bastante verde. ¿No iban a retirar la vegetación en marzo?

Bueno, recuerdo haberlo visto más verde que ahora. Hay que tener en cuenta que no deja de ser un monumento que está al aire libre y que, en función de las condiciones meteorológicas de cada año, le afecta más o menos la vegetación. Teníamos previsto un plan para retirarla en marzo, pero las administraciones con las que estamos trabajando, tanto la Junta como el Ministerio de Cultura, nos han recomendado que lo ejecutemos de otra manera, con un plan de actuaciones más pormenorizado. Ahora estamos trabajando en ese plan para realizarlo en otoño, que además ya estarán las plantas secas y será más fácil. Todos los años documentamos exactamente dónde crece esa vegetación, qué tipo de especies… Hacemos un seguimiento activo, pero a la hora de retirarla no se puede hacer de cualquier manera. No se trata de tirar de la planta sin más. En función de las distintas especies vegetales, hay algunas que profundizan más en las grietas de los sillares, y al arrancar la planta puedes crear más problemas que dejándola y tratándola de otra manera para que se seque, y luego retirarla con seguridad. Esto no consiste en hacer una labor de jardinería como la que harías en el patio de tu casa, estamos hablando de un monumento con 2.000 años de historia.

 

¿Avanzan algo respecto al centro de interpretación del Acueducto que pensaban ubicar en la calle Gascos? 

El plan de sostenibilidad turística incluye como uno de los objetivos crear un espacio dedicado ya no sólo al Acueducto, sino a todo lo que ha supuesto la gestión del agua en una ciudad como la nuestra. Cuando llegue el momento ya se presentará y se darán los detalles correspondientes a ese plan, pero desde luego sigue estando en nuestra agenda política y del día a día. Estamos trabajando para hacerlo realidad.

 

¿Es realizable en este mandato?

Pues no sé cuándo llegarán los fondos y de qué manera, pero esperemos que sí.

 

¿Queda por tanto a expensas de que se puedan captar fondos europeos también para este proyecto?

Los fondos municipales son limitados, ahora es importante captar fondos europeos y uno de los objetivos puede ser éste. Desde el área de Turismo se está trabajando con el plan de sostenibilidad para lanzarlo en próximas convocatorias, pero no sé más detalles porque no me corresponde a mí.

 

Sigue pendiente de definirse otra intervención en la plaza de la Artillería para alejar más el tráfico del Acueducto.

Hace unos meses se aprobó un proyecto de reurbanización de la zona de las terrazas y la retirada más del tráfico va a ser una intervención más ambiciosa que todavía está pendiente de que se elabore el proyecto. Vamos por espacios, primero el fondo de saco de la calle Gascos (por el centro de interpretación del Acueducto), la mejora de la pavimentación y urbanización y retirada de contenedores que está en la zona de terrazas, que es un espacio que hay que mejorar... Y avanzaremos todavía más a ver si podemos en retirar algo más el tráfico del Acueducto.

 

¿Cómo?

Es una intervención un poco más compleja, supone retirar un poco la curva de la cuesta de San Juan. Es decir, que hay que hacer ahí un proyecto más ambicioso que tenemos que ver cómo se puede abordar.

 

¿Pero ya tienen en mente cómo sería?

Algo tenemos en mente, sí, pero aún no puedo dar detalles sobre coste, tiempos…

 

En el Peahis se hablaba de dejarla prácticamente peatonalizada o semipeatonalizada.

Todo el tráfico que retiremos de ese espacio será bueno para el Acueducto.

 

¿Y la elaboración del Plan de Gestión de la Ciudad Vieja cómo va? 
Espero que salga a licitación en los próximos meses y el plazo de ejecución es de seis, con lo cual a lo largo del año que viene lo tendremos redactado. Luego deberán validarlo la Junta y el Ministerio, antes de que sea remitido a la Unesco.


Segovia (la Ciudad Vieja y su Acueducto) fue declarada Patrimonio de la Humanidad en 1985, la Unesco obliga a tener ese plan y esta ciudad es de las pocas de España que todavía no cumple con ello.

De las 15 ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad, Segovia fue la primera en obtener este reconocimiento y las directrices de la Unesco no exigían entonces el plan de gestión. Ahora sí se exige desde el principio que una ciudad cuente con él para ser declarada Patrimonio Mundial; y nosotros, en los informes bienales que nos va solicitando Unesco, ya les trasladamos que aunque no tuviéramos el plan de gestión, estábamos haciendo actuaciones que lo suplían. Fuimos dando unas pautas con un recorrido que ya hemos cumplido, con ítems como el área de amortiguamiento o el propio Peahis; lo último que marcamos en ese ‘recorrido’ fue el plan de gestión y Unesco nos lo validó. Es decir, que hemos ido gestionando de forma adecuada nuestro patrimonio, y así nos lo han reconocido también tanto el Ministerio como la Junta. 

 

En estos próximos años se pretende avanzar en la rehabilitación de los barrios con planes financiados con fondos europeos, ¿qué se puede esperar a corto, medio y largo plazo?

A corto plazo estamos con el ARU de San José, con obras que tienen que concluir antes del 20 de agosto. Hemos cubierto el número de viviendas que se fijó para esta tercera fase pero sin agotar el presupuesto, así que vamos a ver si podemos sacar el año que viene otra convocatoria para que se sume alguna comunidad de propietarios más dentro de esta misma fase. Estamos a la espera de conocer el plan estatal de vivienda, que será el que condicione también el plan regional, y que ya nos digan así cuál va a ser la fórmula de gestión de las rehabilitaciones en barrios, si como los actuales ARU (áreas de regeneración urbana) o de otra manera. Ahí entra el plan de El Salvador-Acueducto, que ya lo tenemos elaborado y únicamente hay que actualizarlo; y está también el del barrio de San Millán, que es el que hemos presentado como manifestación de interés al Ministerio. Esos son los proyectos que tenemos en cartera y en función de cómo vayan saliendo las subvenciones iremos apostando por ellos.


¿Qué llegaría antes, la rehabilitación de San Millán o la de El Salvador?

El borrador de decreto que ha sacado el Ministerio no deja claras las fórmulas de financiación: el dinero que nos pueden subvencionar, si tendríamos que aportar de las arcas municipales y cuánto. Esos fondos también van a venir a través de la Comunidad, que también tendrá que definirnos bastantes cosas. A ver si a finales de verano tenemos una reunión con la Dirección General de Urbanismo, con la Consejería de Fomento, para que nos aclaren estos términos y optemos cuando antes a la convocatoria que salga.


Entonces no ve claro aún cuál podría llegar antes…
No, porque necesidades tenemos muchas. Estos fondos de regeneración urbana van a ser una excelente oportunidad para Segovia porque tenemos barrios que se han ido degradando bastante, y entonces en función de cómo salga la convocatoria, actuaremos. Si por nosotros fuera haríamos todos a la vez, claro, pero somos realistas y seguramente nos dejen optar a uno, o a dos como mucho, pero no lo sabemos.


Nada tienen que ver unos proyectos con otros pero, vistos desde la perspectiva del ciudadano, a éste le puede costar creer que El Salvador o San Millán puedan contar con grandes planes de rehabilitación realizables en plazos claros cuando una intervención puntual como la del eje urbanístico de Daoiz, que incluye la retirada de cables de las fachadas, tiene un proyecto redactado desde 2013 y sigue pendiente…

El escenario es distinto. En San José, por ejemplo, eran más de 1.000 viviendas a rehabilitar, han pasado muchos años (arrancó en 2009) y aún vamos hacia las 500 repartidas en tres fases, mientras que ahora, una de las mayores apuestas del Gobierno con los fondos europeos va a ser precisamente la regeneración urbana con criterios de sostenibilidad ecológica. Y con la cantidad de dinero que va a venir (casi 7.000 millones para el conjunto del país), teniendo en cuenta que habrá que gastarlo en un plazo muy corto (las bases generales de la UE fijan límites temporales), seguramente la fórmula de gestión sea mucho más ágil que la que hemos tenido hasta ahora. 


La entrevista se va terminando, ¿echa en falta algo que no se haya mencionado todavía?
Mirando también adelante, una de las cuestiones que estamos viendo ahora, porque puede ser subvencionable con fondos europeos, es la creación de vivienda de protección oficial. En esa línea ya estábamos tramitando la enajenación de la parcela del antiguo cuartel de Bomberos (se contemplan 49 VPO), pero luego también avanzaremos con la modificación del plan general en el antiguo Regimiento para dar viabilidad a la creación de vivienda protegida y equipamientos públicos, y en el entorno de la ciudad deportiva de La Albuera. Un objetivo para nosotros en los próximos años, por tanto, será dotar de suelo para VPO, que hace falta en esta ciudad.


En lo político, Cs le ha afeado recientemente que su viaje a París de mayo, dos días para asistir a un acto de las ciudades Patrimonio de España con la ministra de Turismo, costara más de 1.500 euros. Más de 900 corresponden al billete, ¿no se pudo comprar más barato?

La reserva del billete se tuvo que hacer en el último momento por un cambio de última hora en la agenda de la ministra (el viaje se fijó inicialmente para otras fechas), y mi labor en París fue promocionar nuestro patrimonio, no hay más intepretaciones. Si Ciudadanos no lo entiende, que piense en sus labores de promoción de la provincia a través de la Diputación, por ejemplo.