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El plan Románico Atlántico hace brillar Carrascal

SPC
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El consejero de Cultura, Javier Ortega, visita el templo de Nuestra Señora del Castillo para comprobar el resultado de los trabajos y poner en valor la conservación del patrimonio en Castilla y León

El plan Románico Atlántico hace brillar Carrascal - Foto: David Arranz www.davidarranz.com

La colección de pinturas renacentistas que alberga la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, en el municipio salmantino de Carrascal de Velambélez, pedanía de San Pedro del Valle, brilla como nunca gracias a una nueva intervención del Plan Románico Atlántico que ha permitido renovar su iluminación. El Plan, auspiciado por la Junta de Castilla y León y la Fundación Iberdrola, cuenta también con la colaboración de la Diócesis de Salamanca y del Ayuntamiento de esta pequeña localidad inserta en la comarca de Tierra de Ledesma.

La iglesia de Nuestra Señora del Castillo es un edificio sencillo, de una sola nave y cabecera rectangular, levantada a finales del siglo XV, aprovechando una construcción románica anterior. El templo alberga un singular conjunto de pinturas murales renacentistas que tapizan sus muros. Junto a ellas, un artesonado de limas moamares que cubre ábside y nave. Uno de los objetivos de la renovación de la instalación lumínica ha sido, precisamente, resaltar el valor artístico de ambos elementos.  

El consejero de Cultura, Javier Ortega, visitó este lunes la iglesia para comprobar in situ el resultado de la intervención y admirar así las pinturas que adornan el interior de sus paredes. Junto a él, el presidente de la Fundación Iberdrola, Fernando García, además del alcalde, Alberto Torres, los representantes del Obispado de Salamanca, propietarios del lugar, y los técnicos encargados del desarrollo de los trabajos. Ortega quiso iniciar su intervención en la iglesia agradeciendo asimismo a los vecinos su interés por conservar la obra. ·”El patrimonio es una carrera de fondo, un elemento heredado que tenemos que conservar y difundir a las generaciones futuras”, matizó.  

El responsable de la Consejería de Cultura apreció también el “valor incalculable” de los acompañantes de la Junta de Castilla y León en el caso de “la bellísima iglesia de Carrascal”, en referencia al resto de instituciones que han participado en la intervención. “El año pasado firmamos un convenio de colaboración que ha dado muy buenos resultados y estamos ya tramitando uno nuevo. Pensamos que la cultura y el patrimonio no solo son un motivo de disfrute, sino que, bien utilizados y acompañados de estrategias que sumen. favorecen la dinamización social y la creación de empleo y riqueza”, resumió.

En este sentido, en consejero de Cultura ahondó en el interés de la Junta por, precisamente, incentivar la dinamización de la zona en la que está inserta la iglesia de Nuestra Señora del Castillo, la comarca de Ledesma y todo el ámbito rural de la Comunidad. “Este patrimonio está ubicado en el medio rural y la Junta está volcada en que vecinos como los que están hoy aquí no se sientan ciudadanos de segunda, sino atendidos, y que sepan que esta institución también está con ellos. Vamos a atender sus necesidades, en este caso patrimoniales, para que eso contribuya también a enriquecer a los ciudadanos”, aseveró.

Riqueza patrimonial

Por su parte, el presidente de la Fundación Iberdrola, Fernando García, reconoció que para la entidad que representa participar en esta intervención "es una ilusión y un momento de alegría”, especialmente, tras comprobar “el magnífico trabajo que se ha hecho en estas tremendas joyas y que conforman la riqueza patrimonial de este territorio”, según destacó, calificando la ermita como “espectacular”.

Por otro lado, García recordó que acumulan más de una década trabajando en el Plan Románico Atlántico a caballo entre España y Portugal. “Llevamos más de una veintena de iglesias restauradas y unos dos millones de euros empleados, y queremos seguir invirtiendo para conseguir que estas joyas sean conocidas y reconocidas por todos los ciudadanos. Yo creo que vale la pena”, insistió. En este sentido, recordó que la Fundación Iberdrola también trabaja en otros ámbitos como "la acción social, la formación y la educación o la acción por el clima y la biodiversidad", pero reconoció que “el arte y la cultura son elementos tractores, difusores e impulsores que atraen el interés del ciudadano y se trata de responsabilidad generacional para los años futuros”.  

En la misma línea, Tomás Gil, el delegado diocesano de Patrimonio de Salamanca, incidió en la responsabilidad de cuidar el patrimonio, pero también de mejorarlo para dejarlo en condiciones óptimas. “No es nuestro, es de la gente que va a venir en el futuro. Y aquí creo que se ha conseguido eso. Tiene que servir de modelo para darnos cuenta de que es algo que tenemos que dejar a las generaciones futuras”, manifestó. Además, Gil quiso dar las gracias a todas las instituciones que han colaborado, pero también a la comunidad parroquial y los vecinos de Carrascal. “Si esto hasta llegado ahora, es porque no lo han picado, como se ha hecho en otros lugares, y lo han sabido proteger. Aquí se ve cómo la fe de un pueblo pobre y sencillo, expresado en la cultura de su tiempo, puede conseguir maravillas”, concluyó.

El encargado de abrir los parlamentos, como anfitrión, fue el alcalde de San Pedro del Valle, Alberto Torres, quien recordó que fue a mediados de los noventa cuando emergieron estas pinturas tras una restauración de la iglesia bajo el mandato de la anterior regidora, también presente. “Desde hace diez años, lo que hemos hecho nosotros ha sido recuperar el tejado, que estaba en mal estado, y hemos intentado sacarle más partido a estas pinturas. Estamos a 20 kilómetros de Salamanca y nunca se habían valorado tanto como ahora. Lo que queremos es abrir el templo para que todo el mundo pueda venir y ver el arte que hay en esta pequeña pedanía de San Pedro del Valle”, aseguró. Finalmente, aprovechando la presencia del consejero de Cultura, opinó que el templo merece ser nombrado Bien de Interés Cultural y dejó la petición para Ortega.

La intervención

Para el desarrollo de los trabajos, según informó la Junta, se atendió a los criterios de intervención del Plan, facilitando la difusión y gestión del edificio, sin olvidar su uso litúrgico. Así, el primer paso fue establecer los valores fotométricos, es decir, la cantidad de luz necesaria en cada momento para garantizar una percepción óptima en cada una de las funciones del templo, evitando deslumbramientos y propiciando una adecuada conservación de los bienes muebles.

“No podemos olvidar que intervenimos en edificios históricos, con un uso litúrgico”, según explicó Jesús Castillo, arquitecto en la Fundación Santa María la Real y director de la intervención. "La iluminación ha de adaptarse tanto al edificio en sí mismo como a los bienes que atesora, resaltando su esencia. Todo ello se ha cuidado a la hora de diseñar la nueva iluminación que permite diferentes intensidades, en función del uso litúrgico u ornamental del templo. Hemos adaptado la iluminación al edificio”, resumió.

Asimismo, se ha renovado y actualizado la instalación eléctrica, que estaba obsoleta, aumentando la potencia de 127 voltios a 230 V que requiere la normativa actual. Además, se ha procedido a soterrar el cableado que recorría la fachada del templo, dejando que su arquitectura recobre el protagonismo que merece. En el interior del edificio se ha optado por una luz cálida, dosificada según los elementos que se presentan a los ojos del observador. La tecnología LED garantiza, además, la eficiencia energética de la instalación, así como una mejor conservación del conjunto. Además, se han diseñado diferentes encendidos para cada uno de los usos del edificio, procurando iluminar sus elementos más significativos: pinturas, artesonado y retablos.  

Conjunto de pinturas murales

De este modo, ahora es posible contemplar en todo su esplendor el conjunto de pintura mural, compuesto por distintas escenas bíblicas, que fueron restauradas años antes por la Diputación de Salamanca y la Diócesis de Salamanca. El testero de la iglesia luce una suerte de retablo fingido con tres calles y dos cuerpos, separados por pilastras y entablamento con decoración a candelieri y ornatos vegetales que transita entre el gótico y el renacimiento. En el banco encontramos bustos de los evangelistas y de San Pedro y San Pablo, todos con sus característicos atributos iconográficos. Junto a ellos escenas de la vida de la Virgen y de la infancia de Cristo.  

Si en las anteriores escenas predominaba el color, los muros laterales del ábside se iluminaron con grisallas y una especie de esgrafiados. Sobre un zócalo corrido y jalonado por columnas, arcos de medio punto y guirnaldas de flores, se alzan dos registros con seis escenas cada uno. Estos paños, que narran la Pasión de Cristo, desde la Oración en el huerto hasta el Descendimiento, y escenas hagiográficas de Santiago el Mayor, San Martín o San Lorenzo, se unen al testero mediante una banda de fondo rojizo con efigies de santos de cuerpo entero, entre los que reconocemos a Santa Bárbara, San Bartolomé, Santa Apolonia, San Juan Bautista, Santa Águeda y Santa Lucía. 

El conjunto mural de Carrascal de Velambélez destaca por su extensión dentro del nutrido grupo de pinturas de carácter más o menos popular que se han preservado en el suroeste de Zamora, norte de Salamanca y zona fronteriza portuguesa, y que en los últimos años han sido objeto de varios estudios promovidos por la Junta de Castilla y León. Además, la Consejería de Cultura y Turismo ha realizado diversas actividades de difusión de las mismas, como la edición de folletos, la confección de una visita virtual, el diseño de un panel 3D para personas con discapacidad visual, la edición de videos en castellano y portugués y en lenguaje de signos para personas con discapacidad, la organización de visitas, jornadas técnicas, así como una exposición itinerante al respecto en Salamanca, Zamora y en localidades portuguesas.

Un foco artístico compartido entre Castilla y León y el norte de Portugal, centrada en los templos con esas representaciones de Zamora y Salamanca y para ello se colabora con la Direção Regional de Cultura do Norte. Todas estas actuaciones que se están llevando a cabo en esta zona rayana, contribuirán sin duda al desarrollo territorial, uniendo la potenciación del atractivo paisajístico al del interés monumental o artístico.