Concejales históricos y sin historia dicen adiós

Sergio Arribas
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Sesión de pleno del Ayuntamiento de Segovia. - Foto: Rosa Blanco

Unos dejaron huella de elefante. Otros pasaron sin dejar rastro, casi inadvertidos. La marcha afecta a siete ediles del grupo socialista, seis en el PP, dos en Cs y otro par en Centrados

«Cuando un amigo se va queda un espacio vacío, que no lo puede llenar la llegada de otro amigo». Así reza el mítico tema que publicó en 1973 el compositor y cantautor argentino, Alberto Cortez, fallecido el pasado mes de abril. Es la hora de la despedida para 17 concejales del Ayuntamiento, que, en unos casos, haciendo bueno el tema de Cortez, dejarán un hueco difícil de llenar; aunque también están los que pasaron sin dejar huella, al menos en la memoria colectiva. 

Unos lo hacen tras doce años en el hemiciclo municipal, véase a las socialistas Paloma Maroto o Marisa Delgado; otros marchan, a su pesar, por decisiones internas de su partido —ahí está María José García Orejana, de Cs— o por la decisión de los electores, caso de los concejales de Centrados, que todavía andan preguntándose el porqué no se reflejaron en los votos su labor de oposición durante cuatro años. 

Están los que la marcha les supone una pequeña ‘liberación’, caso, es de suponer, de Álvaro Serrano, que ha compatibilizado en los dos últimos años el cargo público con su trabajo de profesor en Toledo; y de quienes, en los fríos escaños de la oposición, han realizado un trabajo sin relevancia pública. Darío Reques, Rosa Redondo y Javier Encinas, del PP, o Miriam García, de Cs, serían vivos ejemplos.

Paloma Maroto Moreno (PSOE)

Veterana a pie de obra, con un premio a su nombre
Doce años ha permanecido en la corporación Paloma Maroto, en Medio Ambiente y después en Obras y Servicios. «Es una curranta», reconocía el otro día un concejal de la oposición, a quien, no obstante, le parecía «excesivo» que el PSOE haya creado y bautizado con su nombre un premio anual para reconocer a personas o colectivos que destaquen por su labor en los barrios. Fue la primera en recibirlo, lo que provocó no pocas críticas. Maroto ha sido una concejala a pie de obra, literalmente, que con la llegada de Luquero a la Alcaldía cobró más presencia pública. «Otro vendrá que bueno me hará», pensará la concejala, a quien se puede reprochar, no obstante, una cierta intransigencia en algunos temas. Que se lo digan a los hosteleros.

María Fernanda Santiago Bolaños (PSOE)

Entusiasta con Machado y poco con Don Carnal
Dicen de Marifé Santiago Bolaños que gracias a sus ‘contactos’ con la ‘crema’ cultural de este país, Segovia ha estrechado vínculos con las más altas instituciones y personajes en la matería. Escritora, filósofa y profesora universitaria, con residencia en Madrid, Santiago Bolaños pasaba por Segovia «una vez y a veces dos» para despachar en la Concejalía. Sus críticos la reprochan estas ‘ausencias’ y, especialmente, que se haya volcado con una cultura un tanto ideológica y en ocasiones elitista. En su haber, proyectos como los del aniversario de la llegada de Machado a Segovia o el XXV Congreso ITI-Unesco que acogió la ciudad. En su ‘debe’, según sus críticos, su falta de entusiasmo para impulsar fiestas más populares, como las de San Juan y San Pedro o los carnavales.

Álvaro Serrano del Pino (PSOE)

Edil en Segovia y profesor en Toledo, difícil combinación
Álvaro Serrano entró en la lista de Clara Luquero como una de las figuras emergentes del socialismo segoviano, con un brillante expediente académico. «Cuando uno recibe este tipo de ofrecimientos no puede saber nunca qué circunstancias te va a deparar la vida o si te va a llevar a unos lugares que nunca hubieras imaginado, como me ha pasado a mí», decía Serrano el pasado mes de marzo, a modo de despedida. Y es que hace dos años aprobó las oposiciones a secundaria y fue destinado como profesor en Toledo. Ante estas circunstancias, Serrano, quien, al parecer pensó dimitir tras obtener la plaza en Castilla-La Mancha, ha mantenido su compromiso de cargo público, no sin dificultades. Su salida se presume como una liberación.

Ramón Muñoz-Torrero Osorio (PSOE)

Encajador de golpes y preso de su honestidad
Una ‘bicoca’ para los periodistas. Las declaraciones del concejal de Tráfico, Ramón Muñoz-Torrero, fruto quizá de su buenismo o de su falta de picardía política, han copado titulares, como cuando admitió que había olvidado dos años la creación de la Agrupación de Protección Civil porque «no le di importancia al tener los bomberos y policías»; o cuando intentó explicar el extraordinario caos circulatorio del 2 de mayo en que «las calles tienen el tamaño que tienen». No había intervención en el pleno que la alcaldesa no tomara después la palabra para «aclarar» la postura de los socialistas. ‘Pim, pam, pum’ de la oposición, el edil ha encajado con resignación —y no pocas excusas— el ‘lío’ del parking de José Zorrilla o los retrasos del nuevo servicio de transporte.

María Luisa Delgado Robledo (PSOE)

Adiós a la concejala de los ‘mil palos’ tras doce años
Marisa Delgado es una ‘histórica’ del Ayuntamiento. Quien fuera secretaria provincial del sindicato de enfermería, ya fue concejala en 1997. Regresó con Pedro Arahuetes, en 2007, y desde entonces, en dos mandatos, ha asumido la cartera de Gobierno interior y Personal. Es un departamento que ha tocado ‘mil palos’; pues no solo se ha encargado de la gestión de la plantilla municipal, sino de impulsar expedientes como los de retirada de los nombres franquistas de las calles o los relativos a los honores y distinciones. Y si de ‘palos’ se refiere, Delgado se marcha con uno, el que dieron los tribunales al Ayuntamiento en relación a los puestos de libre designación. A lo variopinto se su labor, se une el hecho de que Delgado es, quizá, la edil que más bodas ha oficiado en el consistorio.

Marta Gutiérrez Gómez (PSOE)

Mujer de partido y ‘apagafuegos’ en el Ayuntamiento
«Al servicio del partido». El compromiso de Marta Gutiérrez se ha reflejado en ocupar puestos en las listas sin opciones de salida, para después tomar el acta de concejal tras la dimisión o renuncia de quienes le precedieron. Técnico superior en Desarrollo de Aplicaciones Informáticas y Técnico en Gestión Administrativa formó parte del Gobierno municipal entre 2014 y 2015, años que lideró la Concejalía de Juventud y Deportes. Entonces suplió la vacante dejada por Pedro Arahuetes. Esta vez ha estado casi nueve meses, desde septiembre, tras la dimisión de Alfonso Reguera, para ocupar la cartera de Juventud. Responsable de una concejalía poco mediática y con escasas intervenciones en el pleno, su «buen trabajo», dicen incluso desde la oposición, ha pasado inadvertido. 

Ángel Berbel García (PSOE)

El eterno concejal suplente, dispuesto a salir al ruedo
El neurólogo Ángel Berbel es un clásico en los suplentes de la lista del PSOE de los tres últimos mandatos. Se integró en 2007 en la candidatura de Pedro Arahuetes en un puesto simbólico y en 2011 en la de Clara Luquero. Tuvo que salir del banquillo tras la espantada de Javier Giráldez y fue concejal durante apenas un mes. Para los comicios de hace cuatro años, ocupó el puesto 16, aunque tras las marchas de Reguera y Bayón y tras correr la lista —Sergio Iglesias y Virginia de la Calle declinaron entrar— hace ocho meses saltó al ruedo para ocupar la cartera de Medio Ambiente. Un ‘marrón’ para este socialista comprometido, que ha tenido que compatibilizar su cargo público con el de médico en el Hospital de la Cruz Roja en Madrid, a donde se desplaza a diario en el AVE.

Raquel Fernández García (PP)

La ‘jefa de la oposición’ que huía del protagonismo
Raquel Fernández se marcha después de cuatro años ejerciendo la oposición a los socialistas, como líder municipal del PP. El mismo tiempo duraron sus antecedores como jefes de la oposición: Francisco Vázquez, Beatriz Escudero y Jesús Postigo. Cumplido el compromiso con los electores, Fernández dice adiós para centrarse en su reciente maternidad y en la profesión que le apasiona: la arquitectura. Sea por deformación profesional, Fernández ha sido protagonista cuando se trataba de hablar del CAT, los retrasos del Peahis o el polémico parking de José Zorrilla. Y no ha tenido problema en ‘repartir juego’, dar protagonismo a su equipo, cuando se trataba de debatir en los plenos otros asuntos.

Francisco Javier Vázquez Requero (PP)

El presidente que ha ejercido de concejal ‘fantasma’
Todo el protagonismo que tiene Francisco Vázquez, como presidente de la Diputación y secretario autonómico del PP, no lo ha tenido en su condición de concejal del Ayuntamiento de Segovia. Desde la tribuna, a Vázquez se le ha visto solo levantar la mano para votar con su grupo, aunque alguna vez ha intervenido, casi siempre por alusiones, cuando salía la Diputación a colación. Lejos quedan aquellos tiempos en los que Vázquez ejercía como jefe de la oposición, después de que el pacto PSOE-IU, en 2003, relegase a los populares a esta ingrata tarea. Poca aportación de Vázquez, aunque sus compañeros de escaño consideran que ha sido un privilegio su compañía, por sus «sabios consejos».

Juan Antonio Miranda Herrero (PP)

Un arquitecto pionero en el ‘estilo Rivera’
Quien ejerciera como presidente del Colegio de Arquitectos, Juan Antonio Miranda, ha cumplido con lo que se le pedía: ser la mano derecha de su jefa de grupo, Raquel Fernández, también arquitecta, en todos los temas relacionados con Urbanismo. Miranda ha participado activamente en las reuniones sobre el Peahis y no había pleno en el que no llevara los deberes hechos. «Se leía todo», dicen. De carácter sereno, Miranda no será recordado por protagonizar grandes polémicas ni agresivos rifi-rafes, aunque sí por ser pionero en los plenos en una práctica que ha popularizado el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. Miranda ha llevado carteles y fotos para ilustrar sus críticas, demandas o explicaciones.

Darío Reques Sánchez (PP)

Un papel discreto y ceñido a su especialidad
No pasará a la historia la presencia del concejal del PP Darío Reques por el Ayuntamiento, a su pesar. Poco amante de los conflictos, lo que le ha restado también notoriedad, Reques, según dicen sus compañeros, ha desempeñado con buena nota la tarea que le fue encomendada dentro del grupo popular. Consultor y coach, especialista en temas de empleo, empresa e innovación, Reques ha intervenido en estos cuatro años cuando, por ejemplo, se discutían los posibles contenidos para el edificio del CAT. Cosa distinta hubiera sido en caso de gobernar, pero la ingrata y poco visible labor de oposición en una materia donde, quizá, Reques quedó encasillado, le han llevado a pasar inadvertido, al menos ante el ciudadano de a pie.

Rosa Redondo Llorente (PP)

Oposición ‘constructiva’, sin notoriedad
El carácter condiciona y el de la concejala del PP, Rosa Redondo, siempre con una sonrisa, no ha sido el del ataque furibundo, ese de poner palos en las ruedas, sino, más bien el de ejercer una oposición constructiva, si se quiere amable, en la materia de la que ha sido especialista: Servicios Sociales. Ella era la que recordaba en los plenos que el equipo de Gobierno se había olvidado de poner tal o cual cosa.  Lo cierto es que el paso de Redondo, como el de otros compañeros de su grupo ha sido discreto, de perfil bajo. A su favor, la concejala popular, diplomada en Trabajo Social, ha participado, no solo por obligación de su cargo, en todo tipo de actos institucionales o de carácter social donde se le requería. 

Javier María Encinas Reguera (PP)

El ‘solista’ cuando tocaba hablar de números
No repetirá Javier Encinas en el próximo mandato municipal, tras cuatro años en la oposición, donde solo ha cobrado protagonismo cuando los temas pasaban por las materias que domina y de las que era responsable en el grupo popular. Con una dilatada carrera profesional en el mundo de la banca, Encinas tomaba la palabra si se hablaba de cifras y números, cuando se debatían presupuestos y ordenanzas fiscales. Y dicen sus compañeros que cuando llegaba su momento, ser el ‘solista’ de la orquesta, Encinas se preparaba a conciencia sus intervenciones. Todo lo revisaba, hasta el último decimal. Con unos temas tan áridos, el trabajo de Encinas apenas ha alcanzado los titulares de la prensa en momentos puntuales.

María José García Orejana (Cs)

La estratega de las fotos y de los pactos que fue relegada
No se le puede reprochar a María José García Orejana que no haya tenido protagonismo en este último mandato. Sus críticos le reprochan un ‘afán de notoriedad’ —ese mal político de querer salir en todas las fotos— y algunos ‘vaivenes’, al conjugar la crítica feroz y, al mismo, tiempo el colaboracionismo con el equipo de Gobierno socialista, con pactos que permitieron al equipo de Luquero sacar los presupuestos. Quizá esta oposición ‘constructiva’ es la que no le han perdonado los suyos, que no la incluyeron en las listas, en una decisión sobre la que dijo: «no sé porque habrán decidido eso. Habrán hecho una valoración errónea de los logros, que están ahí». García Orejana hace bueno el dicho: ‘tanto remar para morir en la orilla’.

Miriam Sanz de Andrés (Cs)

La ‘segunda’ de Cs que asumió el puesto sin protestar
Ataviada con un fular de color naranja, para dejar claro que pertenecía a Ciudadanos, Miriam Sanz de Andrés accedió al Ayuntamiento el 21 de diciembre de 2015 en sustitución de Juan Alcalde, que renunció un mes antes por discrepancias con el partido sobre el proceso de elección de candidatos a Congreso y Senado. Sanz, diplomada en Magisterio,aceptó un papel secundario en el ‘tandem’ con García Orejana; dejando a ésta los temas ‘estrella’ -CAT, agua, auditoria de Urbanismo- para centrarse en asuntos que no coparon titulares en prensa. Lo que sí fue noticia fue cuando la edil de C’s salió en el programa ‘El árbol de los deseos’, de Edu Soto, donde pudo conocer a sus ídolos: ‘Los Hombres G’.

Cosme Aranguren Gallego (Centrados)

Un ‘martillo pilón’ para azotar al equipo de Gobierno
Como portavoz, primero de UPyD y después de Centrados, Cosme Aranguren ha ejercido una oposición de ‘martillo pilón’, esto es, constante y, en ocasiones, contundente; marcando incluso la agenda municipal. Tal es así que han sido varias las ocasiones en las que a lo largo del mandato ha exigido dimisiones, incluída la de la alcaldesa. Aranguren ha pecado, a veces, de incontinencia verbal. En un pleno llegó a asegurar que lo sucedido en Cataluña era un golpe de Estado y que «si tienen que ir los tanques, que vayan». Sonada la denuncia de Centrados, admitida en parte por un juez, que anuló la libre designación para 16 puestos de trabajo en el Ayuntamiento. Algunos ya echan de menos su presencia en este mandato corporativo.

Esther Bermejo Bravo (Centrados)

La ‘escudera’ que superó el papel de secundaria
Formó el ‘tandem’ magenta en los últimos cuatro años. Esther Bermejo, ingeniera, tomó el acta de concejal en julio de 2015 en sustitución de Luciana Miguel. Llamada a ejercer como ‘número dos’ un papel secundario, a la sombra de Cosme Aranguren, Bermejo superó este perfil y ha tenido un protagonismo destacado, en sintonía con los deseos del portavoz. De hecho, Bermejo fue quien más trabajo en la denuncia de Centrados por la que los tribunales anularon hasta 16 puestos de libre designación en el consistorio. En 2016 Bermejo fue uno de los 29 miembros de UPyD que pidió la disolución del partido. Actual vicesecretaria de Centrados, será una voz autorizada sobre el futuro del partido.