El PIB seguirá creciendo pero intensifica su desaceleración

SPC
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UnicajaBanco prevé que el PIB de Castilla y León crezca un 1,9 por ciento en 2020, y el empleo un 0,9%, gracias a los servicios y el consumo de los hogares

El PIB seguirá creciendo pero intensifica su desaceleración

El Producto Interior Bruto de Castilla y León crecerá un 1,9% en 2020, tres décimas menos que la estimación para este año, confirmando la intensificación de la desaceleración económica de la Comunidad. Aun así, el recicimiento positivo regional se producirá gracias al buen comportamiento del sector servicios (2,4%), el consumo de los hogares (2,1%) y la inversión (2,9%), según se pone de manifiesto en las previsiones de UnicajaBanco para la Comunidad, que contemplan que el empleo aumentará un 0,9% mientras que el número de parados podría reducirse un 9,3%, que situarían la tasa de paro en el 10%.
El informe ‘Previsiones económicas de Castilla y León’, elaborado por Analistas Económicos de Andalucía –el servicio de estudios de la entidad- y presentado ayer en Valladolid por Felisa Becerra, recoge que todos los sectores productivos registrarán el año próximo crecimientos comprendidos entre el 0,5% de la industria y el 2,4% en los servicios, además del 2,2% en construcción y del 1,7 en agricultura.
Acompañada del responsable comercial de Unicaja Banco en Valladolid, Alberto López, subrayó que el PIB y el empleo crecen en la Comunidad, aunque alertó de las «incertidumbres» del contexto internacional, sobre todo con las tensiones comerciales que han influido en el sector manufacturero de Castilla y León más vinculado a las exportaciones. Eso sí, la analista, con los datos disponibles, se negó a hablar de recesión. «Se comenta mucho de una posible crisis y creo que nos estamos adelantado excesivamente», declaró. En su opinión, hay un crecimiento «más moderado» de lo que se planteaba. De ahí, la explicación de que la economía regional creciera en el segundo trimestre de este año un 2,4% en términos anuales, dos décimas menos que al inicio del ejercicio.
La analista recordó, según recogió Ical, que las previsiones económicas de la OCDE, a nivel mundial, apuntan a un crecimiento del 2,9% para 2019 y del 3% para 2020. «Se han revisado a la baja pero se mantiene en esa tónica. Estaríamos en un entorno de crecimiento más moderado», aseveró. Además, precisó que la economía española continúa con un crecimiento a un ritmo superior al de los principales países europeos (Alemania, Francia e Italia), aunque los últimos datos apuntan a una «cierta ralentización».
«Posible tregua»

Pese a ello, consideró que hay «indicios» de que las tensiones comerciales (Brexit y políticas proteccionistas con los aranceles) se pueden moderar en los próximos meses ante una «posible tregua» y un «acuerdo» para rebajar esos enfrentamientos. Un nuevo escenario que, en su opinión, beneficiaría al sector de la industria, que sería el gran beneficiado con un aumento de las exportaciones de Castilla y León, que acumulan una caída del 1,1% en lo que va de 2019.
Las estimaciones de Unicaja Banco es que la economía regional crezca un 2,2 por ciento en el conjunto de 2019, una tasa similar a la prevista hace tres meses. Sería un porcentaje igual al registrado en 2016 pero inferior al resto de ejercicios anteriores como 2018 (2,9 por ciento), 2017 (2,5 por ciento) y 2015 (3,5 por ciento).
En el segundo trimestre del presente ejercicio, el PIB de Castilla y León creció un 2,4 por ciento en términos interanuales, dos décimas menos a la registrada en el periodo anterior. La demanda interna aumentó tres puntos, sustentada en el crecimiento de la inversión (3,6 por ciento) y del consumo de los hogares y de las administraciones públicas (2,6%, en cada caso). Por su parte, la contribución del sector exterior ha sido negativa, de -0,7 puntos, debido al mayor descenso de las exportaciones (-1,1%) que de las importaciones (-0,4 por ciento). En cuanto al empleo, las previsiones es que el número de afiliados a la Seguridad Social aumente de media un 0,9 por ciento a finales de 2019.