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Se adelantan las alergias

Sandra Segovia
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La escasez de precipitaciones y las temperaturas primaverales son los principales motivos por los que se han adelantado los síntomas provocados por las alergias

Se adelantan las alergias - Foto: ROSA BLANCO

La falta de precipitaciones, el buen tiempo con temperaturas por encima de lo habitual para estas fechas y la contaminación en los entornos urbanos están provocando que los síntomas de las alergias primaverales se adelanten. A pesar de que las alergias de invierno son frecuentes durante estos meses, los índices de polinosis del mes de febrero de 2022 no son habituales.  Esto ha provocado que Segovia, junto a otras once provincias (Álava, Ávila, Córdoba, Girona, Lleida, Madrid, Salamanca, Toledo, Valladolid, Vizcaya y Zaragoza), sea una de las zonas en las que mayor concentración de polen se está registrando. En Segovia, concretamente, el polen del que hay mayor acumulación es el de los fresnos, en nivel alto; seguido de los alisos, cipreses y ortigas, en un nivel moderado. Mariangélica Bermúdez, alergóloga del Hospital de Segovia, señala que hay pólenes invernales, que no suelen ser los que dan más problemas a los alérgicos de manera habitual pero que, este año, la arizónica y el fresno que suelen polinizar en torno a enero y febrero lo han hecho antes. «Muchos pacientes en diciembre han comenzado con síntomas debido a que está haciendo un invierno muy cálido y ha llovido muy poco. Se cree que está en relación que el adelantamiento de los síntomas tenga que ver con el calentamiento global» revela.

Las plantas que ahora mismo están provocando más pacientes alérgicos son las cupresáceas, una familia de especies muy conocidas como los cipreses, las arizónicas, las tuyas y los enebros. Aunque todas florecen entre octubre y marzo, en febrero los cipreses y las arizónicas están en todo su esplendor. Además de esto, se ha visto un incremento de nuevos pacientes, también entre los más pequeños. Según la doctora, las hipótesis tienen que ver con que los niños tienen menos exposición al alérgeno, lo que se conoce como la hipótesis de la higiene. Esto quiere decir que, al haberse dejado de exponer a los alérgenos, gérmenes o infecciones, su sistema inmunológico funciona «más lento porque no están habituados a estas respuestas, lo que hace que tengan mayor predisposición a enfermedades alérgicas.»

En lo que respecta a la sintomatología, no se puede medir si los síntomas ahora son más graves ya que «el grado de tolerancia depende de cada paciente. Hay pacientes que con niveles de polen muy bajitos están muy sintomáticos y otros que, con unos niveles muy altos de polinización, están bastante bien.»

De manera general, desde que se está usando la mascarilla  se ha visto una disminución en los síntomas de rinitis y asma, según indica Bermúdez, por el efecto protector que tiene en nariz y boca. «La exposición de los ojos ya es un poco más difícil de controlar.» También destaca que, una de las recomendaciones de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica era el uso de mascarillas homologadas en los momentos de polinización más alta, sobre todo en primavera pero que «había cierta tendencia a intentar no usarlas, porque para el paciente no quería que el resto de la población pensara que tenía algo infeccioso. No solemos ser un país que use la mascarilla en época de primavera como por ejemplo en Japón, que es habitual ver a la población con ella.» Actualmente, destaca que se ha notado también que su uso ya no es obligatorio en exteriores, lo que es otro de los motivos para que acudan más pacientes con sintomatología que antes «no notaban tanto los síntomas.»