ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista


La vieja normalidad

06/06/2020

La nueva normalidad pregonada por Sánchez supone que los exministros socialistas José Blanco y su tocayo Montilla se vayan a sentar en el consejo de administración de Enagás, a 160.000 euros por barba. Esa misma puerta giratoria, y por tanto ese misma nómina, ha engullido a un asesor de Podemos, un tal Cristóbal Gallego, que en su día firmó un manifiesto en el que pedía el abandono de esta fuente de energía. Ahora, cuando pise las moquetas de su nuevo destino, podrá seguir cuestionando el gas por sus efectos perniciosos contra el cambio climático, otra cosa es que lo haga. En ese afán por tener contentos a los amigos el presidente del Gobierno está batiendo récords en la contratación de cargos de confianza, muy por encima de lo que hicieron sus predecesores en la Moncloa. No solo abarrota la mesa del consejo de ministros, sino también los despachos adyacentes.

Esa nueva normalidad también nos va a traer la vieja mesa de partidos de Cataluña, que podría volver a reunirse en julio como tributo del Gobierno a la abstención de ERC en la última prórroga del estado de alarma. La crisis sanitaria desdibujó de la actualidad el desafío independentista en esa comunidad autónoma, pero ahora que hemos superado los peores momentos de la pandemia nos volveremos a ocupar de aquellos viejos asuntos que acaparaban los titulares de prensa e incendiaban las calles.

Nada volverá a ser como antes, decíamos en los orígenes de todo esto. Y alguno incluso se lo llegó a creer. Soñó, por unos días, con un mundo menos egoísta y con una clase política más responsable, capaz de superar sus ambiciones partidistas en aras del bien común. Pero estos tres últimos meses nos hemos dado a diario un baño de realidad. Esa que nos alerta de que la nueva normalidad es más vieja que el hilo negro y que hemos aprendido poco tirando a casi nada.