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Museos 24 horas y 365 días

Sandra Segovia
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Cuatro espacios de la provincia forman parte de la iniciativa 'Museos Vivos' y se pueden visitar haciendo una reserva online e introduciendo un código de acceso en la puerta

Última Escuela de Otones de Benjumea - Foto: ICAL

Cuatro galerías de la provincia de Segovia forman parte de la iniciativa 'Museos Vivos', y como su propio nombre indica, están vivos. Este proyecto, puesto en marcha por seis Asociaciones de Desarrollo Rural de Castilla y León, busca poner en valor los museos etnográficos, centros de interpretación de la naturaleza y espacios culturales de sus territorios, incorporando en ellos las nuevas tecnologías en sus sistemas de apertura y audioguiado.

Mediante este sistema, el ciudadano debe registrarse en su página web, elegir el museo que desea visitar y reservar la visita. Una vez validado el registro, se enviará un correo electrónico con un código de acceso que el visitante tendrá que marcar en el teclado digital que se encuentra en la puerta del museo. 

Así, se permite visitar los centros las 24 horas del día durante los 365 días del año sin la necesidad de personal ante la carencia de recursos. Además de los museos segovianos y los situados en Castilla y León, también disponen de esta iniciativa varios museos de Galicia y uno de la República Checa que en total suman 64 espacios.

 

Segovia. Los museos que participan en la iniciativa 'Museos vivos' de la provincia de Segovia están gestionados por la Asociación 'Segovia Sur'. Los que se pueden encontrar son: el Museo del Martinete en Navafría; el Aula de la Trashumancia y las Hundas en Arcones; el Museo de la Última Escuela en Otones de Benjumea y el Museo Etnográfico, también en Otones de Benjumea.

María José Gil, una de las responsables de la Asociación, explica que su filosofía es «que el patrimonio cultural no puede estar cerrado cuando hay una solución tecnológica que puede mostrarlo». Gil asegura que la falta de personal no debe ser un impedimento para que turistas y vecinos conozcan los museos, y éste es el motivo por el que decidieron sumarse a esta iniciativa. 

«No todos los municipios se pueden permitir pagar un técnico turístico y, aunque puedan, las jornadas son de ocho horas, por lo que el turista no podría visitar ese espacio cuando quisiera. Ahora, con estos nuevos mecanismos tecnológicos tan sofisticados no es necesario que un turista se quede en la puerta porque el museo esté cerrado».

 Además, asegura que la iniciativa está funcionando muy bien y, que desde que comenzó su andadura en 2019, ya han visitado los cuatro espacios alrededor de 700 personas. Por ello, esperan que esta tecnología se pueda exportar a otros lugares.

Aula de la Trashumancia y las Hundas de Arcones. El Aula de la Trashumancia y las Hundas de Arcones (C/ Castillejo, 13) ofrece una explicación didáctica de lo que son las hundas y la unión que existe entre estos elementos geológicos situados en la Cañada Real y las ovejas. Una vez realizada la exposición visual y didáctica, se pasa a la sala de interpretación de la trashumancia. En primer lugar, se muestra la vida del hombre trashumante con escenas y utensilios de la vida pastoril, realizados por los pastores durante su viaje. Entre ellos se pueden encontrar útiles de cocina, aperos de labranza, fotos antiguas de familias y celebraciones o animales de carga o labranza, con sus aperos correspondientes, además de abarcas, peales, zahones, zurrones o chozos, acompañados de los enseres personales como calcetines, asientos o sogas de crines.  En la otra mitad de la sala están escenas y utensilios de la vida que la mujer desempeñaba, mientras el hombre estaba fuera. Todo esto acompañado de utensilios para trabajar el lino, la lana y el esquileo; útiles para plantar las redes en el campo; ropas de mujer, niño y hombre de esos siglos. Los objetos expuestos son cesiones de los vecinos de la localidad.

Museo del Martinete de Navafría. El Museo del Martinete (martillo pilón o mazo movido por una rueda hidráulica que se utilizaba para batir o estirar metales) es un ingenio hidráulico de origen medieval que se conserva en el municipio de Navafría (C/ Arroyo de la Mata, 1). Esta obra, un ejemplo singular y extraordinario de las antiguas industrias destinadas a la fundición y forja del cobre para la fabricación principalmente de utensilios domésticos, como los calderos que se usaban en la preparación de la cocina tradicional, calientacamas o braseros entre otros utilizando energía hidráulica, representa la continuidad de un método artesano que ha sobrevivido hasta la actualidad y se ha convertido en un pequeño museo, único en España y Europa, donde mostrar y conservar esta actividad.  El motor, con una rueda hidráulica de madera de eje horizontal, tiene tres metros de diámetro. El mazo está compuesto por la cabeza de hierro de unos 208 kg y el mango, hecho con un tronco de pino de casi 5 m de longitud. El mazo golpea sobre el yunque, que es una pieza de hierro empotrada en la piedra del suelo.  

Fue declarado Bien de Interés Cultural por la Junta de Castilla y León en 1988. 

Última Escuela de Otones de Benjumea. El Museo Pedagógico de la Última Escuela (C/ Escuelas s/n) de Otones de Benjumea recoge y muestra el pasado de la escuela rural desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad. Su colección está compuesta por más de 20.000 objetos escolares que informan sobre los métodos de enseñanza utilizados, los libros y recursos didácticos con los que se aprendía, los juegos y juguetes de la época y otros aspectos de la cultura escolar. Desde que se pone en funcionamiento, en 1996, esta galería no ha parado de incrementar sus recursos, convirtiéndose en depositario de una parte de la educación en España.  Sus fondos están compuestos por más de 15.000 libros, más de 4.000 objetos de menaje escolar (pupitres, iconografía, recursos educativos, etc.) y por otros documentos y materiales propios de la escuela. A través de esta colección se pretende dar una mejor comprensión de los modelos que han presidido los procesos de formación de las diversas generaciones históricas. Así, el utillaje escolar, hasta hace poco olvidado se está convirtiendo en uno de los medios imprescindibles para el conocimiento y difusión de la cultura de la educación formal. 

Museo Etnográfico de Otones de Benjumea. El Museo Etnográfico (C/Sol, 5) de Otones de Benjumea, que data de 2001, cuenta con una colección de 5.000 objetos antiguos, pertenecientes a un periodo comprendido entre mediados del siglo XIX y la década de los años 70 del siglo XX y que han sido utilizados por los habitantes de la localidad en sus vidas cotidianas a lo largo de los tiempos. Las labores agrícolas y ganaderas — como la siembra, la recolección, la vendimia, el pastoreo –; los oficios — albañilería, carpintería, herrería, entre otros — que complementaban a las principales actividades productivas; los útiles del hogar — relativos a la cocina, la matanza, la alimentación y la higiene; el ajuar de la casa — ropas, muebles y demás enseres domésticos –; los juegos, deportes tradicionales y otras formas de esparcimiento; colecciones de fotos antiguas y noticias de prensa sobre nuestro pueblo; descripciones de las costumbres más arraigadas, etc, todo ello representado en un viejo caserón del siglo XIX. Con este museo se pretende recuperar y transmitir las tradiciones, costumbres y formas de vida y brindar un homenaje de admiración y agradecimiento a los antepasados, a los abuelos y a los padres de la localidad.