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Un centro contra la brecha digital

Nacho Sáez
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El espacio CyL Digital ofrece en su sede de los Jardinillos de San Roque cursos gratuitos para divulgar las nuevas tecnologías.

Un centro contra la brecha digital - Foto: Rosa Blanco

Mari Carmen Escribano y Victoria García han sido testigos de la evolución de la brecha digital. Trabajan en el espacio CyL Digital desde que abrió hace ahora nueve años, tiempo en el que las nuevas tecnologías han pasado a estar presentes casi en cada instante de nuestra vida y que ha tenido uno de sus instantes álgidos en la sustitución por parte de los bancos de la atención personal por gestiones telemáticas. «Vienen muchas personas mayores a las que sus hijos les han instalado en el teléfono la aplicación del banco pero no les han enseñado cómo se utilizan», cuentan.

Precisamente un curso de uso de la banca 'online' a través del móvil centró gran parte de la actividad este miércoles del CyL Digital, un servicio de la Junta de Castilla y León poco conocido entre los segovianos a pesar de sus nueve años de trayectoria y su presencia a pie de calle. Su sede se encuentra en los Jardinillos de San Roque, en los locales del antiguo Pabellón de Artesanía, donde cuenta con unas modernas instalaciones: una amplia recepción diáfana con once ordenadores –entre ellos tres Mac– y dos aulas acristaladas con otros 29 portátiles. Su objetivo principal es la divulgación de las nuevas tecnologías, para lo que ofrece cursos gratuitos cuyas fechas y contenidos se puede consultar allí mismo o en www.cyldigital.es.

Del viernes al 9 de noviembre tienen uno «para dar los primeros pasos con el ordenador», el 10 y 11 de noviembre otro sobre el uso básico de pendrives, del 22 al 25 de noviembre invitan a aprender a navegar por Internet… «Después 'online' hay mucho más de un nivel bastante más avanzado», explican las trabajadoras de este CyL Digital. Según los datos ofrecidos por la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Segovia, desde que abrió sus puertas ha tenido 2.522 usuarios, que han contribuido a elevar la cifra de todos los centros de este tipo de Castilla y León a 93.969. 

Un centro contra la brecha digitalUn centro contra la brecha digital - Foto: Rosa Blanco

«La gente viene pero la pandemia nos hizo muchísimo daño», reconocen las dos empleadas, responsables de impartir algunas de las formaciones. Para otras cuentan con voluntarios o empresas colaboradoras, como CaixaBank, cuya banca 'online', como las del Banco Santander, BBVA o Ibercaja, están disponibles para llevar a cabo simulaciones de su uso. «A las personas mayores iniciarse en el mundo de la informática les cuesta mucho pero porque, claro, no tiene nada que ver con el mundo que ellos han vivido», interviene la jefa del Servicio Territorial de Movilidad y Transformación Digital de la Junta de Castilla y León en Segovia, Natalia Flórez.

Su balance de la actividad de este centro -cuyo presupuesto anual no está provincializado por la Junta– es positiva: «La Consejería de Movilidad y Administración Digital está fomentando precisamente el uso de los de los espacios digitales para que cada vez los conozca más gente y para que se integren tanto jóvenes como personas de mediana edad y sobre todo la gente más mayor o la gente que no tiene ese acceso a tecnologías digitales en su domicilio, que es mucha más de la que pensamos». Cualquiera tiene a su disposición en este espacio un ordenador durante una hora al día para, por ejemplo, realizar trámites administrativos. También ofrece la posibilidad de examinarse para obtener 'TuCertiCyL'.

«Es la certificación de competencias digitales para la ciudadanía promovida por la Dirección General de Telecomunicaciones y Administración Digital», apunta Flórez; «esta certificación está basada en el marco de referencia europeo de competencias digitales de la Unión Europea, el modelo DIGCOMP (21 competencias digitales agrupadas en cuatro áreas) y se otorga a partir de 14 años tras la superación de un examen oficial por parte de los ciudadanos interesados. Hay un nivel básico y otro intermedio. Se exige en muchas oposiciones y mucha gente lo incorpora a su currículum». La Casa Joven de Cuéllar también permite examinarse para obtenerlo.

Un centro contra la brecha digitalUn centro contra la brecha digital - Foto: Rosa Blanco

El Ayuntamiento de la villa cuellarana es uno de los cinco de la provincia de Segovia que están asociados a CyL Digital. Los de Abades, Carbonero el Mayor, Escalona del Prado y Riaza organizan cursos gracias a esta colaboración y contribuyen a engrosar las estadísticas. CyL Digital recibió 257 altas en 2019, de las que 73 fueron de extranjeros. La media de edad se situó en 42 años, predominaron las mujeres (145 frente a 112 hombres) y la mayoría tenían un nivel básico (124). La pandemia golpeó con dureza a este espacio y el año pasado solo recibió 53 nuevas altas. «Ahora parece que las personas mayores van perdiendo el miedo», señalan las trabajadoras, que esperan que pronto les habiliten para expedir el certificado electrónico que emite la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Es uno de los proyectos en los que trabaja la Consejería para este espacio, que también quiere reivindicarse como una opción para todas las edades. 

«El Programa CYL Digital impulsa una estrategia de fomento, divulgación, formación y asesoramiento tecnológico para la población, informando y sensibilizando a la sociedad de Castilla y León sobre las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías y la Sociedad Digital del Conocimiento a través de actividades formativas tanto presenciales como 'online'. Los destinatarios son aquellos colectivos con mayores dificultades de acceso a la Sociedad de la Información: mayores, desempleados, personas con discapacidad, inmigrantes, niños… Pero también otros grupos que pueden utilizar las tecnologías de la información y de la comunicación en su vida diaria, como autónomos y pequeñas empresas, jóvenes, empleados públicos locales…», remarca la jefa del Servicio Territorial de Movilidad y Transformación Digital. Este CyL Digital también proporciona historias que emocionan. «Ahora mismo tenemos un señor de setenta y tantos años que viene y enseña a los usuarios cómo utilizar el Whatsapp. Están encantados con él y se entienden fenomenal porque sabe por lo que están pasando», remachan las trabajadoras.