Ciudadanos plantea una evalución inicial de los alumnos

D.S.
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La procuradora por Segovia, Marta Sanz, propone en la Comisión de las Cortes realizar una evaluación inicial de los alumnos, y asegura que es el momento de "aplicar la Ley de Educación vigente"

El Grupo Parlamentario de Ciudadanos en las Cortes ha criticado los vaivenes del Ministerio de Educación durante el estado de alarma y ha propuesto realizar una evaluación al inicio del próximo curso para diagnosticar las posibles carencias de los alumnos tras una evaluación final marcada por el confinamiento. 

La portavoz de Cs en la Comisión de Educación, Marta Sanz Gilmartín, ha afeado la labor del departamento que dirige Isabel Celaá, “ya que se ha visto superado desde el primer momento y ha complicado muchísimo la labor de profesores, padres y alumnos. Menos redactar órdenes contradictorias y más diligencia en aplicar la Ley de Educación vigente”, ha aseverado. 

Sanz Gilmartín ha puesto su mirada en el próximo curso, ya que se produce un doble problema: por un lado, garantizar las medidas de seguridad sanitaria tras el Covid-19 y, por otro, la necesidad de concretar los objetivos y formas de trabajo para que los docentes se adapten al nuevo escenario. 

En este sentido, la procuradora por Segovia considera indispensable la realización de una evaluación inicial que sirva para detectar las posibles carencias de los alumnos en las distintas materias y corregirlas para que no se vea afectado su rendimiento académico ni su acceso a otros niveles educativos, como la Universidad o la Formación Profesional.

“Si una evaluación inicial es siempre importante, ahora se convierte en imprescindible. Hace falta una buena evaluación para que se puede partir de lo ya aprendido, ya que todos somos muy conscientes de que se presentarán más problemas de los habituales tras las vacaciones de verano”, ha explicado. 

Asimismo, la parlamentaria autonómica ha felicitado al director general de Centros, Planificación y Ordenación, José Miguel Sáez Carnicer, por el esfuerzo para adaptarse a la situación fruto de la pandemia, trabajar para asegurar una educación de calidad y superar limitaciones como el acceso a Internet en el medio rural.

No obstante, ha señalado que “las instrucciones tenían que ser claras y concisas, que no ocasionaran dudas de ejecución a los docentes”. En concreto, ha hecho referencia a el ‘impasse’ entre la segunda instrucción (17 de abril) y la tercera (15 de mayo), “generada por la insólita decisión del Ministerio, de dictaminar una orden estatal que contravenía la Ley Orgánica de Educación, fue algo cuanto menos sorprendente para la comunidad educativa”.

Sanz Gilmartín ha trasladado el malestar de los profesionales de la educación porque han visto su trabajo paralizado por las largas esperas entre una instrucción y otra, así como las dudas que en ocasiones no han encontrado respuesta sobre evaluaciones – una de las actividades más importantes de la función docente – o medidas de seguridad al inicio del coronavirus.