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Cazando topónimos

Sergio Arribas
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Parajes, caminos, fuentes o núcleos urbanos. Todos tienen un nombre propio, a veces de origen desconocido. Un ambicioso proyecto aspira a dar luz al mapa de la provincia.

Guillermo Herrero Gacimartín muestra el plano elaborado por un vecino de Labajos, Julián García, a iniciativa propia y que ha aportado para nutrir la investigación sobre los topónimos de la provincia. - Foto: Rosa Blanco

La luz se encendió en Australia, al otro lado del mundo, cuando la morriña contagió a dos segovianos, al publicista Guillermo Herrero Gacimartín y a su amigo, geógrafo, Roberto Pascual.  La deslumbrante Sydney no logró que los jóvenes olvidaran sus raíces, en Cobos de Segovia y Garcillán —en el caso del primero— y Perorrubio, el pueblo del segundo. «Echábamos mucho de menos el medio rural, la vida de los pueblos, sobre todo cuando aquí llegaba el verano... Pensábamos ¡ahora estarán en fiestas!», comenta Guillermo. La añoranza encendió debates y reflexiones hasta entonces insospechadas; de porqué, por ejemplo, aquella fuente, la del tío Juan Carlos, en Sangarcía, se llamaba así. Nunca se lo habían preguntado, de tal manera que al regresar a España, tras dos años de estancia en la isla más grande del mundo, ambos empezaran a investigar la toponimia de la provincia de Segovia, de parajes, fuentes, caminos, vias pecuarias, accidentes geográficos, fuentes, manantiales o edificios significativos. 

Guillermo recuerda que su padre, que había trabajado en la oficina del Catastro, también les animó a indagar. Ambos se percataron de que muchos segovianos se preguntaban y desconocían el origen y significado del nombre de su pueblo o de infinidad de parajes que habían marcado su vida. La misma curiosidad la detectaron entre los habitantes de pueblos de la sierra de Guadarrama, en término de la Comunidad de Madrid, donde arrancaron también algunas investigaciones.

Cuando la Diputación Provincial de Segovia, a través del Instituto de la Cultura Tradicional Manuel González Herrero, convocó un concurso para adjudicar la investigación de la toponimia de la provincia, los jóvenes vieron una enorme oportunidad para afrontar un estudio amplio y ambicioso. Un equipo coordinado por Guillermo Herrero, al que acompañan otras tres personas, logró finalmente el encargo, en un proyecto que se extenderá a lo largo de un año y para el que el área de Cultura de la Diputación de Segovia, que dirige José María Bravo, ha reservado una partida de 100.000 euros. 

Guillermo Herrero Gacimartín muestra el plano elaborado por un vecino de Labajos, Julián García, a iniciativa propia  y que ha aportado para nutrir la investigación sobre los topónimos de la provincia.Guillermo Herrero Gacimartín muestra el plano elaborado por un vecino de Labajos, Julián García, a iniciativa propia y que ha aportado para nutrir la investigación sobre los topónimos de la provincia. - Foto: Rosa Blanco

Para afrontar la tarea, el equipo contará, entre otros, con la colaboración del etimólogo Pedro Luis Siguero Llorente, autor de 'Significado de los nombres de los pueblos y despoblados de Segovia' (1995). También, de acuerdo con Herrero, el equipo consultará más fuentes bibliográficas, aunque «lo que hace diferente a este proyecto —recalca— es que vamos a tratar de localizar la información de primera mano, contactar con aquellos que más saben que es la gente mayor de los pueblos».

«Los que han vivido en los pueblos toda la vida son los que más conocimiento tienen sobre los orígenes y significado de los nombres» de su localidad, aunque «nosotros queremos ir más allá, porque también queremos recopilar información, hablando directamente con ellos, sobre costumbres, tradiciones, historias y leyendas de los distintos lugares de un pueblo». El proyecto se desarrollará en dos fases. La primera arrancó en octubre y está centrada en la investigación y la recopilación de datos, a través de fuentes documentales tanto actuales como históricas. Además de pulsar estudios publicados y libros, el equipo consultará documentos y planos en poder de los distintos ayuntamientos y mapas del Instituto Geográfico Nacional, además de recopilar otros datos, como por ejemplo los procedentes de las oficinas del Catastro.

Para la primera fase el equipo ha distribuido a través de los ayuntamientos una encuesta dirigida a los vecinos, con el propósito, además, de llegar a cabo una investigación etnográfica sobre el terreno a través de informantes. 

El riesgo del olvido. Ya en esta primera fase, apenas iniciada la investigación, se han producido algunas gratas sorpresas, como cuando la alcaldesa de Labajos, Margarita Meroño, les puso en contacto con un vecino del pueblo, Julián García, quien, por iniciativa propia, había recopilado información sobre los lugares más significativos del municipio y los había volcado en un gran mapa. «Es un momento clave para recopilar esta información porque, por desgracia, dentro de diez o quince años, va a ser imposible y éste es también un aspecto clave de este proyecto».
Los datos obtenidos serán sometidos después a un proceso de geolocalización sobre mapas con distintas capas y posibilidades de filtros, que hará que el resultado final del proyecto sea aún más ambicioso. La segunda fase estará enfocada a la difusión, en la que las nuevas tecnologías cumplirán un papel fundamental.  El equipo ya trabaja en el desarrollo del portal web www.toponimosdesegovia.es y de dos aplicaciones para móviles Android e IOS. 

A través de la web y las apps gratuitas los vecinos podrán consultar y, al mismo tiempo, aportar información para enriquecer el proyecto, tanto a través de correo electrónico —en el caso de la web— o por whatsapp, si hacen uso de las aplicaciones. De esta manera, «un vecino de Valtiendas, por ejemplo, puede mandarnos una fotografía o transmitirnos una historia de su pueblo que le haya contado su abuelo y nosotros incluirla para que aparezca en la web y la aplicación (…) una de las ventajas de lo digital es que la información se puede actualizar y enriquecer en todo momento».
Las aplicaciones para móviles Android e IOS están disponibles en marzo, mientras que a princpios de año está previsto que comience a ser operativa la página web al público, momento en el que Guillermo Herrero y su equipo realizarán 'el trabajo de campo', esto es, a visitar los pueblos y hablar directamente con las personas mayores.

Serán los ayuntamientos, que han abrazado «con entusiasmo la idea», quienes tratarán de involucrar a sus habitantes y pondrán en contacto a los investigadores con aquellos vecinos «mejor informados». Pero, ¿cómo saber si la información sobre los topónimos de cada localidad es verdadera y no inventada? «Serán los responsables de los ayuntamientos quienes nos dirán qué personas llevan toda la vida en el pueblo y ofrecen testimonios fiables, una información que luego contrastaremos con la opinión de otros vecinos. Éste no es un proyecto científico en que dos más dos son cuatro. Las historias ocurridas hace decenas o cientos de años, fruto de la transmisión oral de padres a hijos, pueden ser, en ocasiones, difíciles de demostrar».

Proyecto vivo y  abierto. Gracias al uso del formato digital, —de la página web y de las dos aplicaciones gratuitas para teléfonos móviles—, la investigación sobre la toponimia de la provincia de Segovia será «un proyecto vivo, abierto siempre a la participación de los segovianos. Siempre se podrá actualizar, completar e incrementar la información con el paso del tiempo y las aportaciones de los vecinos», ha señalado, por su parte, el diputado del Área de Cultura y vicepresidente de la Diputación de Segovia, José María Bravo. 

271 municipios. Aunque la provincia de Segovia cuenta con 208 municipios, el trabajo de investigación sobre su toponimia girará sobre 271 núcleos. Según explica Guillermo Herrero Gacimartín, para ese proyecto la Diputación Provincial de Segovia «con buen criterio ha pensado en que muchos pueblos que ahora tienen la condición de pedanías tienen su propia cultura y toponimia». De esta manera, los investigadores trabajarán en los pueblos que tenían ayuntamiento propio en la década de los años 60. Cada localidad, esto es, los 271 núcleos, contarán con una página o apartado, donde figurará un plano, una sección de lugares con historia de la localidad y un apartado destinado a poder seguir participando en el proyecto.

7.000 encuestas. La primera toma de contacto de los investigadores con los vecinos de la provincia se ha producido a través de unas encuestas distribuidas a través de los ayuntamientos. Según explica Guillermo Herrero, los alcaldes y alcaldesas han distribuído las preguntas por redes sociales y grupos de whatsapp, de tal manera que, según el investigador, la encuesta ha llegado a más de 7.000 personas de la provincia de Segovia. En ella se les pregunta, por ejemplo, si les gusta pasear por su pueblo y si conocen el nombre de lugares y parajes a los que acuden y recorren y su significado. «Solo el 8,6% asegura que cree que conoce todos los lugares», explica Herrero.

Gracias a otra cuestión incluida en la encuesta, el equipo sabe que la inmensa mayoría de los encuestados, en un porcentaje que supera el 90%, le interesaba saber aquello que desconocía. «Es decir —subraya Guillermo— a ese altísimo porcentaje de vecinos le interesa conocer lo que ese 8,6% sabe de historias y costumbres de los pueblos, que son los mayores con los que queremos hablar».

Al rescate del patrimonio inmaterial. Al igual que el maestro Agapito Marazuela, también el Mester de Juglaria recorrió la provincia de Segovia «al rescate» del folclore. Fue especialmente en la década de los 70, en busca de jotas, romances y canciones que atesoraban los vecinos fruto de la tradición oral. Ya no son canciones, sino conocer el origen y significado de los nombres, además de otros aspectos, de las costumbres o tradiciones. «Estamos en un momento clave para recopilar una información que, por desgracia, puede perderse dentro de unos años. Estas historias, costumbres y modos de vida que había en los pueblos y que solo conoce la gente mayor, forman parte del patrimonio inmaterial de la provincia de Segovia. Es un acierto que lo quiera salvaguardar la Diputación», opina Guillermo Herrero.