Las fincas de bodas, en auge en la Carretera de La Granja

Nacho Sáez
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Finca Los Jazmines y el Restaurante Pazo de Robledo inauguran este fin de semana y avanza el proyecto de José María en el antiguo restaurante Lago.

El corredor de las bodas

La CL-601, más conocida como la Carretera de La Granja, está inmersa en el inicio de una nueva era. Si nada se tuerce, a lo largo de los próximos años reverdecerá viejos laureles y cultivará otros hasta convertirse en el eje de la provincia en la celebración de eventos. El primer gran paso se dará este fin de semana con la inauguración de dos proyectos vinculados además directamente a la hostelería, que pese a la inmensa crisis provocada por la pandemia se atreve con nuevas iniciativas.

Una lleva la solera y el sello de la familia Cándido, que han ampliado su hotel de cuatro estrellas junto al barrio de Nueva Segovia con la construcción de lo que han bautizado como Finca Los Jazmines. Alrededor de 450 metros cuadrados en los que han levantado un edificio para bodas, comuniones o reuniones de empresa con capacidad para 300 personas. A principios de 2019 los Cándido comenzaron a materializar una idea de más de una década. Firmaron con el Ayuntamiento un convenio por el que se les reconoció un aumento de edificabilidad de 1.300 metros cuadrados a la parcela del Hotel Cándido a cambio de ceder casi 400 como espacio público para trece plazas de aparcamiento y jardines junto a la calle Comunidad y Tierra de Segovia.

El estallido de la hostelería y sus consecuencias para la hostelería no echaron abajo el proyecto. Este pasado invierno realizaron las obras y ya está listo para que empiece la fiesta. Desaparece la carpa que hacía las veces hasta ahora de salón exterior. «Se había quedado obsoleta. Estuvo de moda, pero ya no se podía garantizar el confort del cliente en climatización, iluminación y el aislamiento acústico ahora que tenemos vecinos en la zona», explica su gerente, Alberto López. Finca Los Jazmines contará a partir de ahora  también con unos jardines diseñados por una empresa de paisajismo.  «Hemos querido hacer un concepto de finca urbana. Un salón de banquetes con sus zonas ajardinadas y exclusividad, con la ventaja de estar en el núcleo urbano de Segovia, con un hotel de cuatro estrellas, una cocina propia, buen aparcamiento…», apunta López, que desvela el porqué del nombre elegido: «Nos hemos encargado de que los jardines tengan muchos jazmines, pero realmente es porque mi madre siempre ha sido una enamorada de los jazmines».

El corredor de las bodasEl corredor de las bodas

Una decoración típicamente gallega es la seña de identidad, en cambio, del Restaurante Pazo de Robledo, que también abre sus puertas este fin de semana aunque en una zona más sur de la Carretera de La Granja. En concreto en lo que hasta hace poco era el Hotel Santana, ahora alquilado a una sociedad que sobre todo ha cambiado el mobiliario y los cuadros. Su accionista y administradora única, Cristina Pérez, que ya se había encargado de la gestión con los Santana, ha explicado que han realizado pequeñas obras porque el hotel estaba construido con buenas calidades y no necesitaba reformas estructurales.

El restaurante se ubica en el actual salón cúpula, al que se podrá acceder desde la calle sin necesidad de pasar por la recepción del hotel como en la anterior etapa. En la actual barra habrá una zona para consumo de raciones –aparte de espacio de copas, cafés y televisión– y la idea es volver a abrir la sala de fiestas durante los fines de semana para actuaciones en directo, celebraciones particulares o como discoteca. Pero una de las banderas principales de este Pazo de Robledo será el marisco llegado todos los días de Galicia que se disfrutará.

Otra opción de cochinillo para  bodas y otros eventos será la finca que tiene previsto abrir José María en el antiguo restaurante Lago, aunque su inauguración está más lejana. Como la del Palacio de Congresos de La Faisanera, que completa este corredor de los eventos.

El corredor de las bodasEl corredor de las bodas - Foto: Rosa Blanco