El camping de Sotosalbos albergará 200 personas como máximo

Sergio Arribas
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Plaza Mayor de Sotosalbos. - Foto: Picasa

Los promotores aclaran que el impacto ambiental «será mínimo», sin tala de árboles ni asfaltado de caminos. En lugar de bungalós se intalarán tiendas portátiles.

El ‘camping de 4 estrellas’ que la sociedad Niveum Silvan proyecta en Sotosalbos supondrá un «impacto ambiental mínimo», según sus promotores, que recalcan que tanto las obras de construcción, como dimensiones y capacidad de la instalación serán «modestas» y ajustadas a las «estrictas normas» urbanísticas que amparan el entorno natural de la localidad. 

La constitución de una asociación vecinal (APPCAS) para «frenar» un proyecto que, a su juicio, provocará un «grave deterioro ambiental» y «acabará con el equilibrio sostenible y la fauna salvaje» de Sotosalbos ha sorprendido a los promotores del camping. «Nuestro ánimo es de una transparencia total. Cuando presentemos el proyecto estaremos encantados de compartilo y explicarlo al Ayuntamiento de Sotosalbos y a los vecinos, que podrán hacer las alegaciones que consideren. No obstante, sin conocer nada del proyecto se han aventurado a comentar aspectos que no son para nada así y que distan mucho de la realidad», comenta Juan Magaz.

El camping se extenderá a lo largo de 4 hectáreas, en seis parcelas rústicas —el mínimo que exige la normativa para este tipo de instalaciones— aunque con una «muy baja densidad» de ocupación, explica el promotor Juan Magaz, que confía en situar al camping «por su calidad» entre los mejores de España. 

A falta de detallar el proyecto, el propósito de los hermanos Juan y Eduardo Magaz, que integran Niveum, pasa por delimitar en el terreno unas 50 parcelas, de 120 metros cuadrados cada una, para acoger otras tantas autocaravanas; para, en una segunda fase, poder ampliarlo con otras 30 más. 

Dado que, según explica Magaz, la ocupación media por autocaravana es de 2,3 personas, el camping de Sotosalbos tendría una capacidad máxima para 200 personas —80 autocaravanas—. El número se reduce más, según subraya el promotor, teniendo en cuenta que la ocupación media de los campings en Castilla y León es del 24% . 

«Muchas autocaravanas permanecen varios días. Nuestra estimación es que, si se cumplen las expectativas, habrá una media de 9 autocaravanas en tránsito al día, aunque solo en los momentos de mayor actividad, porque, lamentablemente, habrá muchos días sin apenas actividad», apunta Magaz, quien añade que «posiblemente, en función de la demanda, solamente podamos abrir seis meses al año». 
Los miembros de APPCAS manifestaron su temor a que la obra de construcción del camping obligara a talar árboles centenarios, asfaltar caminos y provocar un irreversible deterioro de la zona. «No habrá tala de árboles. Castilla y León tiene unas normas estrictas en este aspecto. Solamente se requerirá el desbroce de arbustos», apunta Magaz, que subraya, igualmente, que «no habrá asfaltado de ningún tipo, ni en los caminos ni en las parcelas». «Únicamente habrá trabajos de explanación para que pasen las autocaravanas, con el menor impacto posible sobre el terreno», afirma.

«No es un megaproyecto». «Somos dos hermanos que vamos a poner aquí nuestros ahorros. Esto no es un megaproyecto» añade Magaz, que aclara también que las construcciones auxiliares del camping serán «ligeras». «Será básicamente una recepción, un almacén, unos baños y lavandería y un pequeño recinto para tomar café, pero no un supermercado como se ha dicho, ni por supuesto ni restaurante ni cafetería», añade el promotor, que aclara que lo que en la consulta a la Junta figura como una piscina ‘con spa’ será en realidad «un estanque».

Magaz admite que en la consulta previa que los promotores realizaron ante la Junta se apuntó el propósito de construir bungalós. «Al principio pensamos en ponerlos, los de madera típicos de los campings. Pero hemos optado por no hacerlo. Serán tiendas que se pueden desinstalar en 24 horas», aclara. El promotor rechaza que la obra vaya a suponer un trasiego de camiones o grandes movimientos de tierras. «Todo lo que se construye, en una planta, no tendrá más volumen que un chalet. Eso de que vayamos a mover decenas de camiones ¡que venga Dios y lo vea¡”, dice Magaz.

Aunque el propósito inicial era, según dice, presentar el proyecto este jueves, la negociación para añadir una parcela colindante ha frenado la tramitación. «La intervención será lo más exquisita posible. El impacto ambiental va a ser mínimo. Si finalmente la Junta aprueba el camping es porque se ajusta a la normativa. Y, desde luego, seremos totalmente transparentes para que los vecinos conozcan este proyecto».