«No vamos a traicionar nuestro programa por tener un sillón»

Sergio Arribas
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Ángel Galindo, candidato de IU a la Alcaldía de Segovia. - Foto: Rosa Blanco

Tomó el relevo de Luis Peñalosa, que fue su valedor y maestro, para ser la voz de IU en la cámara municipal. Cuatro años como edil en los que ha presentado 80 mociones, un «intenso trabajo» que, según cree, será reconocido por los segovianos el 26-M.

Acude a la cita con una camiseta del grupo del que es vocalista ‘Excómunion’. «La música ayuda a despertar conciencias», aclara Ángel Galindo, licenciado en Ciencias Geológicas, viajero, vegetariano y del Atleti, que repite como cabeza de cartel de IU.
El destino es caprichoso. El primer personaje que repite en La Pizarra.

Encantado de repetir. Será que doy juego (se ríe).

Veamos si ha hecho los deberes. Ya le comenté que uno de los Galindos más célebres de la historia lo encarnó López Vázquez en ‘Atraco a las tres’ . Prometió ver la película. ¿Lo ha hecho?
No, lo siento. He tenido mucho lío, aunque mis padres, al leerlo, me regañaron: «¡cómo no la has visto!». Otra cosa son las promesas electorales. En IU somos coherentes y siempre luchamos por su cumplimiento.

Y hablando de películas. ¿Qué papel quiere protagonizar en estas elecciones?
Queremos jugar un papel decisivo, que la izquierda en el Ayuntamiento tenga un papel importante. Con el trabajo que hemos desarrollado en estos últimos cuatro años, ahora queremos tener más influencia en la política municipal y eso será beneficioso no para IU sino para la ciudad.

Si la memoria no me falla, uno de sus principales valedores fue Luis Peñalosa. ¿Qué heredó del histórico concejal del PCE y después de IU?
Heredé un trabajo enorme y una enorme responsabilidad, de intentar mantener el nivel. Creo que lo he conseguido. Mucha de su experiencia la he utilizado en este mandato. Sobre todo el tener templanza, ser una persona tranquila, que esté a gusto en el debate político, sin necesidad de alzar la voz para transmitir las ideas de forma clara.

Presume de haber presentado 80 mociones en este mandato municipal. ¿Cuántos bolígrafos gastó?
Utilizo ordenador. Y tengo muchos archivos (se ríe). Hemos presentado más mociones que grupos con más concejales como PP o Ciudadanos.

¿Y cuántas decepciones suma en estos cuatro años?
Las decepciones son mociones aprobadas que el equipo de Gobierno del PSOE no ha llevado adelante por falta de voluntad política o por interés partidista.

La amalgama de fuerzas que optan a estas elecciones, ¿les beneficia o perjudica?
No hay que temer la pluralidad política. IU tiene un programa claro, la gente sabe de qué palo vamos y estamos tranquilos porque la ciudadanía va a reconocer el modelo de ciudad que defendemos.

¿Qué tiene el ‘centro’ para que tantas fuerzas quieran ocupar este espacio? 
Muchos hablan del centro para intentar conseguir mayorías. Pero hay que hablar claro a la gente y ser coherente. Aquellos partidos que van de un lado a otro, pues pierden credibilidad. Unas veces quieren radicalidad, otras veces quieren moderación. IU somos una fuerza de izquierdas, no nos ocultamos e incluso gente que no es de izquierdas nos reconoce nuestro trabajo. La coherencia es lo que hace que los ciudadanos confíen en tí, aunque no compartan todas tus ideas.

Desde hace un año practica yoga. ¿Es la calma que busca por el estrés de la política municipal?
La política genera estrés y uno necesita tener ‘sus momentos’. El yoga y la natación me han ayudado bastante para estar tranquilo. Se puede decir que, en mi caso, son un antídoto o medicina para combatir el estrés de la política.

Haga campaña. ¿Por qué IU es imprescindible en este Ayuntamiento?
Porque hemos demostrado que somos útiles para parar las políticas de derechas, para hacer frente a la corrupción de Caja Segovia y para hacer propuestas de nuestro modelo de ciudad. 

Su primera medida si obtiene la Alcaldía…
Poner los recursos del Ayuntamiento al servicio de las personas y los barrios, para intervenir en las zonas más degradadas, ya que durante estos años se ha empleado mucho dinero público para pagar sentencias desfavorables por errores políticos.

Ya se lo he dicho en otras ocasiones. Me recuerda a un Lenin jovenzuelo, por su pelo rapado, perilla y gorra ‘obrera’. ¿Por qué no renunciar al comunismo? ¿No está ya trasnochado?
Lo que es añejo es el capitalismo, un sistema que genera enormes desigualdades sociales y que está devorando los recursos del planeta en el que vivimos. Ser comunista es defender lo público, lo común, lo de todos, es luchar contra las injusticias sociales e intentar construir un mundo más justo, aunque suene utópico. El capitalismo en Segovia, por ejemplo, hace que el 26% de los niños esté en riesgo de pobreza...

¿Cuántas corbatas tiene en casa?
Una. La tengo porque un día, los miembros de mi grupo,‘Excómunion’, decidimos ponernos corbata para saltar al escenario. Solo me la he puesto una vez. Y fue  para ese concierto.

Y hablando de su grupo, sus temas siempre han sonado a reivindicación...
Bueno, no siempre (se ríe). Fue cuando sacamos el primer disco. Recibimos, ilusionados, los cedés, con nuestra caratula, todo perfecto. Lo único que al ponerlo sonó un grupo de hardrock asturiano. Tenía que haber visto nuestras caras.

¿Qué tiene Alberto Garzón que no tenga Pablo Iglesias?
Alberto tiene un discurso nítido, de izquierdas, no engaña a nadie. Por eso es uno de los políticos mejor valorados. Desde su templanza tiene un discurso fiel, íntegro y verdadero.

‘La religión es el opio del pueblo’, dijo Karl Marx. ¿Cuál es su religión?
No tengo religión. Mis creencias están en la gente que lucha por un mundo más justo y su unidad es lo que puede transformar esta sociedad.

¿Con qué político español de otro partido se iría de cañas?
Con Teresa Rodríguez, diputada de Podemos en el parlamento andaluz.

Vegetariano, según ha dicho, por «el compromiso con el medio ambiente y por respeto a los animales».  Al margen de la carne, ¿qué no está dispuesto a tragar?
Las injustias. Luchar contra las injusticias es lo que motivó para entrar en política, combatir que unos pocos se enriquezcan a costa de la mayoría.

El ‘abrazo de Bergara’ puso fin a la primera Guerra Carlista. ¿Abrazaría algún pacto tras el 26-M?
Tenemos un programa y un modelo claro para la ciudad. No nos cerramos a dialogar con nadie, pero nuestro programa está siempre por delante. No vamos a traicionar nuestro programa por tener un sillón. Está claro que en todo acuerdo siempre hay que ceder, aunque siempre quedarán nuestros principios políticos intactos. Que la gente esté tranquila que el voto a IU no va a ser una traición a los principios y valores que defendemos.

¿Con qué partido nunca se sentaría a hablar?
Hablaría con todos. Y antes de que me pregunte, se lo digo, incluso con Vox. No podemos negarnos a hablar con nadie, por respeto a todos los votantes. Otra cosa es que me opongo y me opondré a las propuestas de Vox, que suponen un retroceso en los derechos que hemos conquistado.

Ya sé que también es ‘cocinilla’. No se, por preguntar, ¿que plato preparía al candidato de cada partido?
Para no meterme en jardines, plato único: de pasta con verduras, pero con guindilla (se ríe). 

¿Teme una alianza de la ‘derecha’ o ‘liberal’ al modo andaluz en Segovia?
Se podría dar. El freno a la derecha es IU. No significa que vaya mos a pactar con el PSOE, pero nuestra presencia frenará a la derecha. Seguro.

Imagine que la candidata socialista Clara Luquero necesita su voto para la investidura. ¿Cuál sería su condición para un voto favorable?
Serian una serie de propuestas, en torno a la defensa de los servicios públicos de calidad y de nuestro entorno natural y monumental, por encima de los intereses privados. Volveríamos al ‘programa, programa, programa’, de Julio Anguita (se ríe). La política debe ser coherencia y Anguita lo expresó muy bien.