ENTRE HOY Y MAÑANA

Juan Manuel Pérez

Periodista


Vuelta a la otra rutina

19/09/2020

Contamos los días desde que los pequeños de la casa volvieron a las aulas. Los progenitores cruzamos los dedos para que no nos toque. Para que los contagios no lleguen a la clase donde estudian nuestros retoños. Los vemos cada mañana disciplinados, guardando su puesto en la fila y respetando la distancia social correspondiente. Parecen niños chinos o coreanos. Tienen muy presentes sus obligaciones para intentar evitar contagios. Pero no son infalibles. Ya ha habido unos cuantos casos, los hay y los seguirá habiendo durante todo el curso. Lo importante es que funcionen los protocolos y la prevención, no tanto los contadores de sintomáticos y asintomáticos. En este segundo brote de la covid-19 hemos recaído en esa otra pandemia: la de las cifras. Antes era cuestión de arrojarse los muertos, ahora los infectados.

El martes se termina este verano tan atípico, al que solo le ha sacado partido Enrique Ponce. Antes le precedió la primavera y ya estamos temblando ante las amenazas del otoño y el frío invierno. Nos dijeron que el calor iba a derrotar al bicho. Nos lo anunciaron los mismos que despreciaron las mascarillas para después obligarnos a utilizarla en cualquier sitio y a cualquier hora. No sé si el vicepresidente del Gobierno se la llegó a quitar en algún momento de su reunión con el portavoz de Bildu, ese partido al que Iglesias ha elegido como compañero de viaje. Él posa encantado con los blanqueadores de Eta y deja las sesiones fotográficas con la líder de Ciudadanos a Sánchez, más fotogénicas y menos comprometedoras, al menos para el presidente.

A estas alturas de año no sabemos si habrá presupuestos, ni con quién está dispuesto el Ejecutivo de coalición a pactarlos. Les puede parecer una broma, pero la vicepresidenta primera no descarta prorrogar los actuales; sí, los de Montoro, Cristóbal, el ministro de Hacienda del PP, al que tendrán que invitar algún día a almorzar en la Moncloa; no se merece menos el autor de los presupuestos Duracell.