CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Un mercado inaceptable

29/10/2020

Todos los presidentes han caído en la tentación de captar apoyos a base de dádivas. En esta España nuestra a cambio de votos se han cedido competencias, infraestructuras y propuestas de tinte nacionalista, incluso independentista. Se ha accedido a nombramientos y apartamiento de personas incómodas, y se han apoyado presupuestos de gobiernos regionales. En ese mercadeo se ha llegado a algo inaceptable, por no decir indecente: jugar con la salud de los españoles.

Porque sí, porque le ha dado la real gana, alegando indicaciones de un inexistente comité de expertos –si existiera ya habría dado los nombres de quienes lo forman-, Pedro Sánchez ha decidido decretar el estado de alarma durante seis meses que posibilite a los gobiernos autonómicos concretar las medidas sanitarias que consideren adecuadas para su región. Seis meses sin explicar por qué, seis meses que él y su ineficaz gobierno no tendrán que dar cuentas al Congreso como es su obligación.

La mayoría de los partidos han ido cediendo a cambio de conformar los futuros Presupuestos a sus intereses, mientras que Pablo Casado advirtió que no apoyaría el estado de alarma más de dos meses. Porque ninguna autoridad sanitaria ha dicho que fueran necesarios seis meses para paliar los efectos devastadores de una epidemia que va a más aunque el gobierno había presumido de haberla vencido, y además para intentar salvar la Navidad y, por tanto, la economía de millones de españoles en peligro de quiebra.

¿Respuesta de Sánchez? Cuatro meses y a partir de ahí revisar la situación mes a mes. ¿Por qué cuatro y no tres, o dos, o siete? ¿En qué argumentos sanitarios se apoya? ¿A cuenta de qué Sánchez asume las prácticas de regateo propias de un zoco o un mercadillo? ¿Es aceptable que un presidente paralice un país el tiempo que le da la gana, sin ningún criterio profesional, y en una situación tan grave, angustiosa, como la que se está viviendo? Y encima mintiendo: no va a defender en el Congreso el decreto, ha explicado, porque debe participar en una reunión telemática del Consejo Europeo. Reunión convocada para nueve horas más tarde del debate.

Ni le importa tomar decisiones sanitarias sin contar con la opinión de quienes saben de salud, médicos, epidemiólogos, biólogos y personal que conoce perfectamente la situación actual de los hospitales, ni le importa engañar a los ciudadanos con excusas falsas.

Solo hay un par de noticias que permiten pensar que hay territorio vedado para Sánchez: la detención por la Guardia Civil del trío de la benzina independentista catalán, Madí, Vendrell y Solé, trío al que hace años que sigue la pista la Justicia, que no el gobierno; y que Felipe González ha abandonado por un día su refugio extremeño –anda regula de salud- y ha viajado a Madrid para cantar a Sánchez las verdades del barquero. Más le valdría a Sánchez escuchar a quien llevó al Psoe a la mejor etapa de su historia…