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"La recarga del Carracillo es un desastre medioambiental"

A.M.
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Ingeniero Técnico Forestal, miembro de la Asociación Segovia por el Clima, la Asamblea Segoviana por el Clima y la Red Ambientalista Segoviana, critica la gestión del Ministerio de Transición Ecológica por aprobar el proyecto en la provincia

Miguel Ángel Martín Leonor - Foto: DS

El representante de la Asamblea Segoviana por el Clima, Miguel Ángel Martín Leonor, critica en esta entrevista al Ministerio de Transición Ecológica de no tomar medidas «contundentes» contra el cambio climático y de haber aprobado la tercera recarga del Carracillo, «que es un desastre ambiental que se está produciendo en Segovia, simplemente para enriquecerse algunas empresas que se dedican al regadío en zonas que son tradicionalmente de secano y que no tienen agua suficiente para sostener este tipo de producción». 

La Asamblea Segoviana por el Clima ha salido a la calle a protestar contra la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP27, que se celebra en Egipto, hasta hoy, viernes,  sin embargo tuvo pocos seguidores, ¿quiere decir que los segovianos no están interesados por este tema? 

Nuestra reivindicación se basaba en que estas cumbres sirvan realmente para algo y que se tomen medidas efectivas e inmediatas para detener el cambio climático y para frenar sus consecuencias, que ya las estamos viviendo a día de hoy.  Tanto China, como India y Estados Unidos, que son los más contaminantes, no tienen ningún compromiso de reducción de gases de efecto invernadero y, además,  el resto de países parece que están haciendo una pantomima, un acto de cara a la galería,  porque no se toman medidas contundentes, realmente no se está haciendo nada potente para frenar el cambio climático, que es lo que necesita el planeta. 

En cuanto a la participación en las protestas, lo que ocurre en Segovia es un reflejo de cómo se comporta también la sociedad española o europea, después de la covid-19 se ha visto una desmovilización bastante fuerte. Antes [de la crisis sanitaria]  había más gente en las calles, más tejido social, y  ahora nos está costando sacar a la gente de sus casas para pedir que el planeta siga vivo y reclame unos derechos medioambientales básicos.  Sí que hay conciencia, pero digamos que ahora la gente está un poco más dormida, más preocupada por su día a día y sus problemas cotidianos, lo que también es comprensible. 

Independientemente de que estemos hablando de un problema global en el planeta, ¿cómo se exterioriza el cambio climático en Segovia?, ¿qué agentes lo provocan? 

En Segovia tenemos un problema que compartimos también con buena parte del territorio nacional, como es la sequía, cada vez más dura y más alargada en el tiempo. Esta semana ya está lloviendo un poquito más, por fin, pero hemos pasado en verano que no ha habido ni siquiera las tormentas que había antes,  que iban refrescando y aportando algo de agua.  Los pantanos van a estar más bajos,  los ecosistemas también van sufriendo por la falta de agua y eso se va notando  en la vegetación, que se va adaptando a la temperatura, sobre todo cuando hablamos de la sierra segoviana. Donde antes no había plantas por falta de temperatura adecuada, ahora están subiendo, por ejemplo el pino silvestre se está acercando a las altas cumbres, que permanecían más reservadas a la vegetación más baja; el rebollo (quercus pyrenaica) también va ascendiendo y detrás de él va la encina…  La vegetación busca sitios más frescos y va  huyendo de las zonas más cálidas, más bajitas y con menos agua. 

Ustedes también denuncian que más de la mitad de los pueblos de España bebe agua con presencia de nitratos, en Segovia más del 30%...

Aparte del cambio climático, que es brutal, al fin y al cabo somos una asociación ecologista, y la asamblea, además de Segovia por el Clima, tiene otros colectivos también preocupados por motivos medioambientales. En Segovia tenemos un problema grave con las 'macrogranjas' de porcino, sobre todo, que producen contaminación por nitratos tanto de las aguas superficiales como de algunos acuíferos. También podemos hablar de problemas de contaminación atmosférica y otros, como la tercera recarga del Carracillo, que va a dejar literalmente sin agua a una zona de pinar [1.200 hectáreas en el entorno de Gomezserracín].

¿Sigue habiendo muchos negacionistas del cambio climático?

Sigue habiendo, aunque menos, pero es más por cuestiones políticas. La gente ya no tiene ni que leerse los informes de la comunidad científica, le basta con salir a la calle en verano y ver la información del tiempo.  Los negacionistas que quedan se están pasando a un sector que resta importancia al cambio climático,  quizás ya no lo niegan tanto, y creen que no es urgente atajar este problema aunque estamos en emergencia climática, que va a cambiar el funcionamiento de los ecosistemas a nivel global. 

¿Cómo contempla que los municipios de más de 50.000 habitantes, como Segovia, deban incluir en el plan de movilidad una Zona de Bajas Emisiones (ZBE), el 1 de enero de 2023, como gran parte del recinto amurallado, en este caso? 

Es bueno que haya zonas que se liberen del tráfico. La mayoría somos conductoras y conductores y debemos entender que tiene que haber zonas dentro de la ciudad donde no se va a poder utilizar el vehículo y que habrá que desplazarse de otra manera, andando, en bicicleta o en transporte público. Todo esto es bueno para el medio ambiente, para nuestra salud y para bajar los niveles de contaminación atmosférica, aunque es insuficiente, entendemos que toda la zona centro de la ciudad debería estar peatonalizada y solo accesible para vehículos no motorizados.  Apoyamos totalmente todo lo que sea hacer ZBE o de emisiones cero. 

¿Y qué opinan de la implantación del carril bici, favorecerá el empleo de medios no motorizados?

Esperamos que sí, junto con el colectivo 'Bicila',  que es una organización segoviana, llevamos mucho tiempo empujando, para que Segovia entre un poco en el siglo XXI de la movilidad. A nivel europeo, todas las capitales van teniendo cada vez más zonas de carril bici, y también se desplaza en patín, dejando el coche en casa.  Creemos que los ciudadanos se adaptarán al carril bici  que ya se ha hecho, que hay que ampliarlo y mejorar, no es perfecto,  pero también pensamos que que lo perfecto es enemigo de lo bueno,  había que empezar por un trazado, y hay que seguir ampliando un poco más dándole a Segovia otro tipo de movilidad, hay que abrirse a las nuevas movilidades.  

Dicen que el cambio climático tiene que ver con cómo vivimos, cómo enfermamos y también, desgraciadamente, cómo morimos, en este sentido, en Segovia, han muerto por calor 33 personas en junio (7), julio (23) y agosto (3), ¿qué conclusiones obtienen de estas cifras?. 

Los datos son cada vez más alarmantes, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha cifrado en 15.000 los muertos en Europa por olas de calor, aparte de las que se han producido por sequías pertinentes como ha pasado en el cuerno de África. En España ya lo estamos viviendo,  si el cambio climático sigue adelante, buena parte de nuestro territorio nacional es predesértico.  Quitando un la zona de influencia más atlántica,  cada vez vamos a ir teniendo más sequedad, más carencia de agua, más enfermedades por contaminación atmosférica y más muertes provocadas provocadas por el cambio climático.  A este problema no se le da la importancia que tiene. 

¿Qué pueden hacer los ciudadanos?

Muchas veces, los países ceden todas sus responsabilidades a la ciudadanía, lo cual me parece terrible y una falta de compromiso con el medio ambiente brutal, cuando, paradójicamente, se han registrado más de 800 vuelos privados para acudir a la Conferencia de Egipto, para que luego vayan a pedir a  esfuerzos a los demás. Los políticos se tienen que mojar infinitamente más. Debemos tender a una movilidad más sostenible,  intentar huir lo máximo posible de los combustibles fósiles también en nuestras calefacciones,  llevar a cabo una alimentación más local y hacer posible incluso procesos de autoproducción. Asimismo, cualquier persona puede llevar a cabo concienciación a través de educación ambiental y promover un consumo más responsable,  siguiendo las vías que marca el decrecimiento, en definitiva,  vivir de una forma lo más austera y sostenible posible, lo que no significa hacer unos esfuerzos infinitos, sino vivir y ser feliz con menos.   

¿España está tomando medidas suficientes?

Para nosotros no son para nada suficientes, están inmersos en la política del 'greenwashing', de pintar las cosas de eco y de verde y poner a un ministerio el rótulo de Transición Ecológica, pero ese mismo departamento del Gobierno es el que ha aprobado la tercera recarga del Carracillo, que es un desastre ambiental que se está produciendo en Segovia, simplemente para enriquecerse algunas empresas que se dedican al regadío en zonas que son tradicionalmente de secano y que no tienen agua suficiente para sostener este tipo de producción. Y eso lo ha aprobado el Ministerio de Transición Ecológica y no está tomando medidas contundentes para frenar el cambio climático, va en la línea que marca Europa o Estados Unidos,  que es decir que se hace pero sin tomar cartas en el asunto con contundencia. 

¿Cómo está la situación del país en general por los efectos del cambio climático?

Estamos en un lugar bastante comprometido porque la mayoría del territorio de la Península Ibérica, si se ven los mapas oficiales,  padece un grave riesgo de desertificación, en los próximos años. Con el aumento de las temperaturas, la disminución de las precipitaciones y los veranos que tenemos, estamos en una situación muy  comprometida. Según los científicos, en las próximas décadas, las temperaturas y el clima de Madrid va a ser parecido al de ciudades de Marruecos,  como Marrakech, mucho más calor y más falta de agua.  

Se producirá también aumento de los niveles del mar, con pérdida de zonas inundables; los incendios que hay en verano ya son mucho cada vez más brutales, más difíciles de abarcar, ahora se habla de una generación nueva de incendios consumen infinitas hectáreas, habrá restricciones de agua en diferentes zonas…  

También se habrá una pérdida de biodiversidad de diferentes especies, porque no se van a poder adaptar al cambio climático y también se ve que las aves están cambiando sus patrones de migración, se van después.  Aunque  solo sea por un egoísmo inteligente a nivel económico, habría que pelear contra el cambio climático lo máximo posible porque zonas donde antes se producía – agricultura y ganadería - van a ser improductivas.  El abanico es tan amplio que es muy muy difícil quedarse solo con unas pocas cosas.  

¿Qué horizonte se plantea?, ¿son pesimistas u optimistas??

Nosotros siempre queremos ser optimistas, pero viendo que no se toman medidas para frenar el cambio climático, únicamente siendo realistas, creemos que tenemos un futuro bastante oscuro. Como no sé de un volantazo muy fuerte con respecto a nuestros modos de vida, a la quema de combustibles fósiles o a las políticas de adaptación a cambio climático que ya existe, el panorama no es alentador, tanto a nivel ecológico, como económico o social.

¿Van a plantear más actos reivindicativos o informativos en Segovia? 

Nos vamos a centrar en la plantación de árboles, a través de la Asociación Segovia por el Clima, a través de la que se desarrollan acciones de educación ambiental. Como dice el naturalista Joaquín Araujo los árboles son la mejor máquina que se ha inventado para para combatir el cambio climático y, además, vas tejiendo red por la provincia con diferentes ayuntamientos y asociaciones, participan familias y son actividades atractivas y productivas para el medio ambiente. También seguiremos reivindicando con próximas acciones, todavía no fechadas, desde manifestaciones a  concentraciones o 'bicicletadas' y nos reuniremos con los políticos que quieran para hacer presión institucional y que entiendan que esto es una emergencia realmente que no hay que dejar para mañana. 

Durante este otoño-invierno, junto con charlas y talleres de educación ambiental, vamos casi a una acción por semana, normalmente los sábados. Dentro de la Asamblea Segoviana por el Clima hay diferentes colectivos, como el Foro Social, Marea Blanca o Ecologistas en Acción, entre otros.