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El tesoro del 'Oriflame'

A.M.
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Un barco que se hundió con cerca de medio millón de piezas de la Real Fábrica de Cristales de La Granja, en 1770,permanece bajo la arena en la costa de Chile

Vicente Ruiz, historiador - Foto: DS

El navio español 'Nuestra Señora del Buen Consejo y San Leopoldo', conocido como  'El Oriflame',  volverá a vivir una aventura dos siglos y medio después de su naufragio en la región de Maule, en en la zona central de la costa de Chile, al norte de Valdivia, hacia el 27 de julio de 1770.  Se encuentra entre la desembocadura de los ríos Huenchullami y Mataquito, bajo arena de la playa formada por acumulación de sedimentos.

 Su último viaje al NuevoMundo, al puerto de 'ElCallao', en el Virreinato de Perú,  lo había iniciado en Cádiz entre el 17 y el 18 de febrero de ese año, con mercancías particulares, pero  la compañía comercial Urtáriz Hermanos, que compró un antiguo barco de guerra al comerciante José Villanueva y Pico, que lo había transformado en un mercante, había sido comisinionada por el Rey Carlos III para transportar una mercancía muy especial: cerca de medio millón de piezas de la Real Fábrica de Cristales de La Granja.  Al final, de los 1.734 cajones que se iban a fletar, fueron embarcados 1.478  –436.659 piezas– porque se retrasó uno de los carreteros que llevaba la carga desde La Granja a Madrid y de ahí a Sevilla y Cádiz.

El nuevo periplo se centrará ahora en surcar por la burocracia para que el Estado español pueda alcanzar un acuerdo con el chileno y recuperar la real hacienda del estado absolutista de quien también fue llamado 'el mejor alcalde de Madrid',  según sostiene el historiador Vicente Ruiz García, que presenta en Segovia, este viernes, su libro 'El navíoOriflame y su tiempo. Un patrimonio cultural de España en la costa de Chile'.  

Pieza del estilo de las que transportaba el 'Oriflame'Pieza del estilo de las que transportaba el 'Oriflame' - Foto: CNVEl pecio y lo que quede de su carga, entre la que se encontraría el «fínisimo cristal de La Granja», pueden estar valorados en unos 27 millones de euros. Entonces, solo las piezas podrían valer 1.300.000 reales de vellón  pero, sobre todo, a juicio de la directora del Museo de la RealFábrica, Paloma Pastor, que abordó este naufragio en su tesis doctoral, en 1994, aunque aún no había aparecido el barco,  la mercancía era de extraordinaria importancia, «no solo por el elevado número de piezas que se transportaban sino porque la totalidad de la carga procede de la misma fábrica y de una época concreta, algo verdaderamente inédito en historia del vidrio». 

Entre las décadas de los años cincuenta al ochenta del siglo XVIII, de La Granja salieron hasta cinco envíos de piezas, lo que también servía para oxigenar o vaciar los almacenes de la fábrica y dejar hueco para nuevos diseños. El envío con más éxito se registró en 1760,  con destino a México y parada en La Habana y Vera Cruz.    

Con cierta similitud con el caso del barco 'Nuestra señora de las Mercedes' donde un tribunal de Florida dio la razón a España en el llamado caso 'Odyssey'. Ruiz García sostiene que hay que negociar con Chile sobre el cargamento principal del barco, cuya tripulación padeció escorbuto. Fue encontrado por el navio 'Gallardo', el 23 de julio,  pero cuando iba a ser rescatado, una fuerte tempestad alejó al 'Oriflame', dejándolo a la deriva, partiéndolo en dos y arrastradolo al fondo del mar con toda su tripulación y el inmenso tesoro segoviano.  Según el historiador «el Estado español podría esgrimir derechos sobre esa parte de la carga,  sin duda la más preciada, la que más valor tiene desde el punto de vista económico y cultural.  Ruiz García pide a las autoridades culturales españolas que lleguen a un acuerdo de colaboración con el Estado chileno para que, en el momento en que se pueda hacer alguna prospección arqueológica o estudio científico, que esté España,  porque es un patrimonio que nos pertenece». Conscientes de que lleva tiempo, la Real Fábrica también mantiene conversaciones con el Ministerio de Cutura y este a su vez con el de Exteriores. Y de por medio hay una compañía cazatesoros, 'Orfimala, S.A.', que se considera propietaria del pecio por haberlo descubierto, pero tras haber tenido un permiso de derecho de prospección, el estado chileno ha considerado que forma parte de su patrimonio.    

Toda esta historia será llevada al cine en el documental ficcionado 'Un tesoro en la tempestad del Pacifico Sur', dirigido en la parte española por el segoviano Eliseo de Pablos y por Manuel Basoalto, en la producción chilena. En la Granja yvalsaín se recrearán escenas como la fabricación de las piezas o la construcción de los cajones de pino y la carga de los carros que la transportaron al puerto de Cádiz.