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Historia de las penas de cárcel más altas en Segovia

Nacho Sáez
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El Lagartijo ha sido condenado por matar a un hombre a diez años de prisión, lejos de los 32,8 que le impusieron a quien estuvo a punto de acabar con la vida a tiros a un guardia civil en 2005. Estas son las penas más altas en Segovia desde 1996.

Juicio por el tiroteo a un guardia civil en Tolocirio el 17 de junio de 2005. - Foto: Fernando Peñalosa/ Ical

Los diez años de prisión a los que ha sido condenado 'El Lagartijo' por el crimen registrado en una casa 'okupa' de San Millán en agosto del año pasado ha reabierto el debate sobre la dureza de las penas. Esta les parece a muchos insuficiente, aunque está apoyada en un acuerdo de las partes, incluida la familia de la víctima. A continuación, El Día de Segovia recopila las condenas de cárcel más altas impuestas en la provincia en los últimos 25 años.

Tiroteo a un Guardia Civil en Tolocirio-32,8 años de prisión

La más alta la recibió en 2006  Sebastián P. J.. Este vallisoletano estuvo a punto de matar a un guardia civil el 17 de junio de 2005 en la localidad segoviana de Tolocirio. Al ser interceptado por una patrulla la madrugada de ese día con documentación falsa, arrebató el arma al agente R. G. A. y efectuó un disparo contra él y otros tres –en este caso sin puntería– contra otro guardia. Acompañado de otro hombre, se dio a la fuga en el coche oficial hasta el municipio vallisoletano de Ataquines, donde robaron otro coche y se saltaron con violencia un control policial. En otra localidad de esa provincia fueron recogidos por dos compinches y trasladados a Valladolid, donde finalmente fueron detenidos. Sebastián E. J. fue condenado a 32,8 años de prisión como autor de un delito de tentativa de asesinato, en concurso con un delito de atentado (13 años); un delito de homicidio, en concurso con otro delito de atentado (ocho); robo con violencia, en concurso con otro delito de tenencia ilícita de armas (cinco); delito de falsedad documental (1,9 ); delito de atentado (3,6); robo de vehículo a motor (10 meses), y quebrantamiento de condena (siete meses). Su acompañante, David P. P, a 6,9 por un delito de atentado (un año), otro delito de atentado, en concurso con lesiones (1,8); robo de vehículo a motor (3,7) y falsedad documental (seis meses).

Un viaje ficticio y tres disparos en la cuneta-25 años de prisión

La nave donde se produjo el parricidio de Fuentidueña en enero de 2005. La nave donde se produjo el parricidio de Fuentidueña en enero de 2005. - Foto: Fernando Peñalosa/ IcalLa Audiencia Provincial tampoco tuvo miramientos con los dos jóvenes colombianos que el 6 de junio de 2001 asesinaron a un compatriota. Según el relato de hechos probados de la sentencia, Juan David A. S. y Juan José L. C. se pusieron de acuerdo para acabar con la vida de F. A. S. M. Engañaron a este para que les acompañara a Burgos y, a la altura del municipio segoviano de Encinas, se desviaron a una carretera secundaria, donde le mataron de tres tiros. Fueron condenados a 25 años de cárcel por asesinato con alevosía, daños y tenencia ilícita de armas.

El crimen de La Higuera-21 años de prisión

Hoy el asesino de Rosa María de Andrés podría haber sido condenado a la prisión permanente revisable. Además de acabar con la vida de esta vecina de La Higuera, intentó ocultar su cuerpo para que nunca fuera encontrado. Lo hallaron casi dos meses después de que su familia presentara una denuncia por su desaparición. Según el fallo de la Audiencia Provincial de Segovia, J. L. R. aporreó hasta la muerte a Rosa María, después de que esta le sorprendiera robando en su chalet, la semienterró en un paraje de Lastras del Pozo y vendió sus efectos de valor, entre ellos un coche. Esto último valió la condena de otras cinco personas, en algunos casos por delitos de encubrimiento y en otros de falsedad documental y receptación, Abades, donde residía la familia de la víctima, también lloró este suceso.

Un brutal asesinato a las puertas de la SEK-20 años de prisión

El mismo día que Segovia fue el vivo ejemplo de la felicidad también se convirtió en el retrato estremecedor de la tristeza y la impotencia. El 22 de diciembre de 2000, casi al mismo tiempo que los niños de San Ildefonso extraían la bola del 49.740 y enviaban una lluvia de millones a la ciudad, una familia segoviana era sacada abruptamente del estado de euforia y alegría generalizado y su vida quedaba segada para siempre por un hecho lamentable. Cristina Gala Enjuto tenía 19 años y estudiaba Historia del Arte en la Universidad SEK de Segovia. A escasas horas de que comenzara a disfrutar de las vacaciones de Navidad, un compañero de clase Erasmo S. P. T. la asesinaba a la salida del centro. Una discusión por unos apuntes finalizó con más de 40 puñaladas a Cristina por parte de Erasmo, que se entregó a las nueve horas en Comisaría cuando todas las pruebas de los investigadores apuntaban hacia él. El jurado lo declaró culpable de asesinato con ensañamiento y alevosía aunque también con la atenuante de confesión. La sentencia fijó una condena de veinte años de prisión.

La muerte de Antonio gutiérrez a manos de su compañero de piso-15 años de prisión

Fue el primer juicio con jurado popular celebrado en Segovia. La Audiencia Provincial condenó a a Emilio Sánchez Cobos a 15 años de prisión y al pago de 12 millones de pesetas de indemnización como autor material de la muerte por apuñalamiento de su compañero de vivienda, Antonio Gutiérrez de Andrés, de 35 años de edad. Los hechos se produjeron la madrugada del 27 de junio de 1999 en la vivienda que compartían en Cuéllar. Emilio asestó 35 puñaladas a Antonio en legítima defensa durante una discusión que mantuvieron, según el testimonio del condenado, que se entregó a la Guardia Civil. El tribunal aceptó la atenuante de arrepentimiento espontáneo, pero concluyó que el juez consideró como hechos probados que «los golpes producidos con un machete y una navaja fueron dados con intención de causarle la muerte» y «de forma inesperada y sorpresiva aprovechándose de que la víctima se encontraba en estado de embriaguez».

El parricida de Fuentidueña-13,6 años de prisión

Antonio B.C., de 41 años de edad, fue condenado en abril de 2007 a 13 años y seis meses de cárcel como autor de un delito de homicidio con agravante de parentesco al herir, con resultado de muerte, a su madre a quien clavó una navaja tras una riña familiar ocurrida el 22 de enero de 2005 en una nave donde residían y situada en la localidad segoviana de Fuentidueña. El condenado protagonizó una discusión con su padre en el curso de la cual insultó a su abuela y llegó a amenazar con matar a sus padres y a su hermano. Al intentar mediar en la riña, la madre recibió una cuchillada por parte de su hijo. La sentencia contó con el respaldo de un jurado popular, que declaró su culpabilidad por unanimidad.

Propina una brutal paliza a su prima y abusa de ella-13 años de prisión

La Audiencia Provincial de Segovia condenó este pasado mes de marzo a 13 años de prisión y diez de libertad vigilada al joven que intentó matar a su prima y, ya inconsciente, abusó sexualmente de ella en un domicilio de Turégano. Los magistrados Ignacio Pando, Jesús Marina y María Asunción Remírez rechazaron que se tratara de un asesinato en grado de tentativa –tal y como sostenía la Fiscalía– y de una agresión sexual –según pedía el Ministerio Público y en este caso también la acusación particular– y calificaron lo ocurrido como un homicidio en grado de tentativa y abuso sexual. El 6 de septiembre de 2019 había quedado con su prima para cenar y acudir a las fiestas de Carbonero el Mayor. Según el relato de hechos probados que figuraba en la sentencia, sobre las 23:35 horas de ese día, cuando ella se terminaba de vestir en un sofá, la golpeó por sorpresa en la cabeza y la tiró al suelo, donde primero la inmovilizó e intentó asfixiarla y, después, trató de estrangularla mientras le decía: 'Te quiero ver muerta'. Al no conseguir así su objetivo golpeó la cabeza de su prima «una y otra vez» contra el suelo hasta que quedó inconsciente. En ese momento la bajó los pantalones y la penetró hasta eyacular antes de apagar las luces y abandonar el domicilio. Huyó en un coche con el que sufrió un accidente  en Veganzones cuando circulaba a gran velocidad.