"La Administración quiere reducir el empleo público"

A.M.
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Nacido en Zamarramala (Segovia), hace 62 años, ingresó en UGT en 1984 y seis años después fue elegido secretario general de la Federación de Empleadas y Empleados Públicos, donde permanece. Ahora le corresponde representar al sindicato.

"La Administración quiere reducir el empleo público" - Foto: Diego de Miguel

El secretario general de la Federación de Empleadas y Empleados de Servicios Públicos de UGT de Segovia, Miguel Ángel Mateo Núñez, que actúa como portavoz de esta organización hasta la celebración del congreso y la elección de nuevo responsable provincial,  asegura en esta entrevista que existe interés en la Administración por enseñar a los ciudadanos a hacer trámites telemáticos, para reducir el empleo público. Además, el futuro de esta provincia lo vincula con que haya disponibilidad de terreno industrial y cobertura de banda ancha al 100% en todo el territorio segoviano. 
Tras la dimisión del secretario general provincial, Manuel Sanz Prieto, la UGT queda representada a través de una tricefalia...  
Es un modelo que viene reglado en los estatutos, en caso de que haya gestora asumen las competencias los secretarios generales de las tres federaciones, en este caso la que yo encabezado, Empleadas y Empleados de Servicios Públicos, la FeSP, que asume la representación institucional, medios de comunicación, diálogo social y organización; luego la gran Federación de Industria, Construcción y Afines, la FICA, que se encargará de elecciones sindicales y acción sindical, encabezada por Manuel Sanz, y la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo, la FeSMC, de salud laboral, de la que es responsable Olga Sánchez.  Ahora mismo no hay ningún vacío de poder en UGT de Segovia, se trabaja coordinadamente, tanto a nivel provincial como regional, sin problema.
¿Cuándo se elegirá secretario general?
No lo sabemos, tenemos fecha tope en el mes de marzo, pero nos encontramos con el problema de que se pueden ver aplazados los congresos regional y federal. No sabemos si lo vamos a poder celebrar, no queremos congresos telemáticos sino presenciales. 
¿Hay algún militante dispuesto a presentar su candidatura?, ¿dará usted el paso después de llevar varios años en segunda fila?
Ahora mismo no hay ninguna persona concreta pero, según vaya pasando el tiempo, se definirá, aunque la figura de secretario general provincial es prioritariamente representativa e institucional,  porque, desde la marcha de Nicolás Redondo, hace doce años, se apostó por las federaciones, que son quienes tienen el 90% de las competencias y nos encargamos del día a día. No voy a dar el paso, durante toda mi trayectoria de la vida sindical he tenido ofertas para haberme ido a Valladolid o a Madrid, pero lo único que he hecho ha sido solo asumir responsabilidades, en circunstancias como estas.  La federación a la que represento abarca a todos los empleados de los servicios públicos, así como residencias sociosanitarias y contratas municipales, creo que hago mejor labor donde estoy que en la unión provincial.
¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta UGT en Segovia?
Tenemos dos retos importantísimos,  la pérdida de empleo en el sector comercio, muy machacado, se ve subiendo por la Calle Real,  y en el de la hostelería,  porque prácticamente no hay turismo, aún existe un número importante de trabajadores que no han salido del Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) y veremos a ver qué pasa con la ampliación, hasta diciembre o marzo.  El problema con que nos encontramos es que quien está afectado por estos expedientes no le computa para el desempleo, el Gobierno parece que quiere que sea efectivo a partir del 1 de octubre, con lo cual se plantea un grave problema porque parte de los ERTE,s pueden finalizar en ERE,s, en expedientes de regulación,  lo que puede provocar que trabajadores que llevan muchos años, con derecho a 24 mensualidades,  podrían quedarse prácticamente sin desempleo. 
En el sector público nos preocupa todo el área sociosanitaria, residencias de tercera edad y ayuda a domicilio,  nos encontramos con trabajadores que han estado en el frente de la batalla contra la pandemia,  se han contagiado, y ahora les están incluyendo en ERTE,s, incluso despidiendo, porque no hay residentes.  Además, está la vuelta a los colegios, cómo se está haciendo, así como la atención primaria y el cierre de consultorios, vamos a ver qué pasa con la llegada de la gripe y el Hospital General, en octubre o noviembre.
¿Confía en que se lleven a cabo las infraestructuras sanitarias que plantea la Consejería de Sanidad?
Somos tercermundistas, la única provincia de toda España que solamente tiene un hospital. Nos falta también un centro de especialidades al que vayan los médicos del hospital a pasar consulta, que lo reclamamos para Cuéllar, porque hablamos de una población de unos 20.000 habitantes, que ahora tienen que desplazarse.  Solo tenemos en la provincia una UVI de Soporte Vital Avanzado, con médico y enfermera,  cuando quedan por cubrir las zonas de Cuéllar y la de Riaza y Ayllón, ya que ahora solo llega hasta Navafría lo que provoca que se queda sin médico el centro de salud de toda la zona nordeste, para desplazarse con la ambulancia convencional.
Ya advertimos que el cierre del Policlínico fue una cuestión política mientras nosotros proponíamos la alternativa de que toda la zona donde habían estado rayos y quirófanos se podía adaptar perfectamente al Instituto de Medicina Legal, próximo a los juzgados, y el resto para unidad de largas estancias, como estaba.  Nos hemos opuesto a ese cierre, ahora no voy a entrar si es más rentable hacer un hospital nuevo, pero es urgente hacer una nueva infraestructura hospitalaria, la que nos merecemos los segovianos,  que no pase igual que con la circunvalación, que no la han cerrado,  y hagan un centro pequeño que, de aquí a ocho o diez años, haya que seguir reclamándolo. 
¿Tiene esperanza de que llegue a tiempo esta instalación sanitaria?
No, por poner un ejemplo, la ampliación de la UVI estaba prevista para primeros de septiembre, estamos a mediados y no ha concluido la instalación de las seis camas. El delegado territorial de la Junta de Castilla y León y los responsables del PP dicen que sí pero, al final, están dando bandazos sobre el lugar a ubicarlo por lo que podemos encontrarnos que transcurran uno o dos años, que haya pasado la pandemia, y se quede todo guardado en un cajón, igual que aquel Museo de la Fotografía que se iba a instalar en el edificio del antiguo Obispado. Ahí está el Instituto de San Lorenzo o el Centro de Salud Segovia IV, que no hay una máquina metida. Ni el PP ni Cs son de fiar pero ya no hablo de los dos partidos sino a nivel general, no se puede salir a los medios y luego no tomar resoluciones que son urgentes para Segovia.
¿Por dónde tienen que pasar las iniciativas de las administraciones para que se produzca un despegue económico en Segovia?. 
No hay terreno industrial y carecemos de suficiente potencia eléctrica, por lo que es de agradecer, por ejemplo, el esfuerzo de empresas como Drylock con la creación de 250 empleos.  La fibra óptica no llega a un número importante de municipios de la provincia y hay personas que se podrían quedar teletrabajando en los pueblos si existieran estas infraestructuras, volvemos a fallar totalmente.  
¿El panorama llama poco al optimismo? 
Segovia lleva prácticamente toda la vida viviendo del comercio y la hostelería, es un sector terciario, y cuando el primario y el secundario no tiene dinero para gastar pues repercute en el anterior de forma negativa. Es fundamental que se apueste por la industrialización vinculada a la alta tecnología, tenemos unas infraestructuras en carreteras para poder llevar a cabo un gran centro logístico, pasan dos ejes vertebradores muy importantes, sobre todo la N-I y la N-VI,  aparte de la línea de alta velocidad, la conexión con Valladolid por autovía y las autopistas AP61 y AP6, que reclamamos que dejen de ser de peaje, pero los políticos segovianos ni los autonómicos han hecho nada.  
Lo primero que hace falta es terreno industrial, bien en Segovia capital o en algún municipio de la provincia.  Hemos visto cómo la transmisión de la pandemia tuvo una gran incidencia en marzo  porque hay 4.500 personas que acuden a Madrid a trabajar, si no hay infraestructuras sanitarias ni equipos de protección pasó lo que pasó un alto índice de fallecimientos e ingresados y de profesionales contagiados.      
Los ciudadanos están desorientados porque hay muchos sectores de la Administración que no atienden personalmente, como ocurría antes de la pandemia...
Estoy totalmente de acuerdo, los empleados públicos están trabajando físicamente pero hay muchas veces que los protocolos COVID-19 obligan a pedir cita o que se acerque el menor número de ciudadanos posible. Nos encontramos con que hay dos organismos totalmente colapsados, el INSS, debido a la renta de inserción,  el SEPE y la Junta de Castilla y León por las ayudas. ¿A qué conclusión llegamos?, esto es un laboratorio para reducir un número muy importante de empleados públicos y enseñar a los ciudadanos a hacer trámites telemáticos.  En el momento actual  los empleados públicos preferirían la presencia física y no lo que sucede.  Importante: terreno industrial y cobertura de banda ancha al 100% en toda la provincia.
¿Los trabajadores han perdido la confianza en los sindicatos, en buena medida?
Hubo un descrédito total de los sindicatos durante la crisis de 2010 a 2012, pero se ha demostrado que en situaciones difíciles somos totalmente necesarios.  En este tema de la pandemia se están afiliando muchas personas porque, cuando alguien vislumbra que puede tener problemas, recurre a los sindicatos.  Cuando hicimos las huelgas generales y manifestaciones contra la reforma laboral, que fue catastrófica, nos decían que tampoco era para tanto, y ahora reconocen que llevábamos razón porque empleados de comercio o de hostelería, por ejemplo, les han mandado a casa con doce meses de indemnización y 20 días. La gente critica pero cuando tiene un problema va a los sindicatos que son quienes pueden resolver la situación.
¿Qué espera del Gobierno de coalición PSOE-Podemos?
Tiene la oportunidad para cambiar el sistema productivo español aprovechando el dinero que va a llegar de Europa; ¿lo va a hacer?, no lo sabemos. La Unión Europea ha dejado bien claro que tiene que haber una revolución tecnológica y, principalmente, ecológica, esperemos que aprovechen el momento. España tiene mucho talento e iniciativa, ojalá que se reconduzca la situación, que vayamos dejando el ladrillo,  que es importante pero, aparte, que primen los sectores que tengan unas alta plusvalía, como es todo lo relacionado con el conocimiento.
Se está hablando de reforma de las pensiones, hay inquietud, ¿por dónde debe pasar el proyecto?
El 'baby boom' de finales de los años cincuenta hasta mediados de los setenta del siglo pasado provoca que ahora la pirámide de edad vaya en vertical. Hay que tomar decisiones, sobre todo para las pensiones futuras. Hay que hacer  la reforma, como sindicato llevamos muchos años diciendo que la Seguridad Social no puede imputarse a sus presupuestos un montón de cuestiones como las pensiones no contributivas, eso debe ir con cargo a los Presupuestos Generales del Estado,  o como el gasto en inmuebles, que tendría que vincularse con Patrimonio del Estado.  Ahí está el Pacto de Toledo y las mesas de diálogo social que es donde hay que tomar  los acuerdos pero la reforma hay que hacerla sí o sí porque, de lo contrario, en un futuro a medio plazo podemos tener problemas con las pensiones.