Los ángeles de los 4x4

Nacho Sáez
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En el peor momento de la nevada del lunes en Segovia, este grupo de amantes de los todoterrenos se lanzó a la calle con sus vehículos para ayudar a conductores en dificultades. No era la primera vez y lo hacen de forma totalmente altruista.

Los hermanos Guillermo y Marcos Puente (izquierda), Kike Bermejo, Bárbara Piña y Raúl Olmos, que comparten un grupo de Whatsapp de aficionados a los 4x4, posan este martes junto a sus vehículos. - Foto: DS

Son las nueve de la noche del lunes y la nieve que tanto el día anterior como horas antes ha dejado su huella en el Real Sitio de San Ildefonso y en el alfoz comienza a generar serias complicaciones en Segovia capital. En la gasolinera más cercana al Centro Comercial Luz de Castilla, una mujer intenta una y otra vez reanudar la marcha en su coche sin éxito. Pero nadie la ayuda. La mayoría observan desde el calor de sus vehículos el momento de apuro, quizás por falta de solidaridad o puede que por temor a complicar aún más la situación. Es entonces cuando irrumpe entre los surtidores un Nissan Patrol GR Y61. De él se bajan Raúl Olmos y Bárbara Piña, que no dudan en enganchar el coche de la mujer a la parte de atrás de su 4x4 para remolcarlo hasta un lugar más despejado de nieve y que pueda llegar a casa. Todo de forma completamente altruista.

Ellos no habían ido a echar gasolina ni venían de hacer la compra en el supermercado, sino que se habían lanzado a la calle con su todoterreno al ver que los copos empezaban a cuajar en la calzada y que podía haber personas en dificultades. Como Raúl y Bárbara, hicieron lo mismo unos cuantos más del grupo de ‘whatsapp’ de aficionados a los 4x4 que comparten, en el que están más de cuarenta ‘locos’. Pero no era la primera vez que se vestían de héroes sin capa.

Este pasado verano colaboraron en las tareas de limpieza de la Sierra de Guadarrama tras el incendio que conmocionó a toda la provincia. «Cuando ya estaba apagada subimos a voluntarios para que restaurasen toda la zona de Fuente Infante», explica Bárbara. En la gran nevada que azotó la provincia hace dos años, mientras, acabaron convertidos en un servicio de emergencia más entre los numerosos movilizados esos días por las diferentes administraciones públicas. «Desde algunos pueblos nos llamaban ya directamente a nuestro teléfono móvil y nos guiábamos por las señales. No sabíamos ni por dónde íbamos», revela Raúl.

Raúl Olmos y Bárbara Piña remolcan un turismo, este lunes, en plena nevada. Raúl Olmos y Bárbara Piña remolcan un turismo, este lunes, en plena nevada. - Foto: DS

Esta vez la normalidad no ha tardado en volver, pero durante horas el peligro estuvo ahí. Estos dos amantes de los todoterreno también ayudaron a un repartidor de Uber Eats que había sufrido un percance: «Hemos hecho cursos de 4x4, aunque donde de verdad se aprende es en la batalla. Hay que llegar a donde hay un problema, tranquilizarse, analizar la situación y ver cómo ayudar». A ellos aseguran que les «sale del corazón», aunque reconocen que detrás de esta labor desinteresada también hay un componente de ‘egoísmo’.

Nevadas como la que se han registrado esta semana les permiten disfrutar de su pasión en todo su esplendor. «Es que luego en verano prácticamente no lo utilizamos porque lo único que hace es coger polvo», argumentan. Los 4x4 atesoran ingredientes que los hacen adictivos. Uno es la capacidad para descubrir lugares recónditos. «Una frase que se dice mucho entre los que somos apasionados de este mundillo es que los coches llegan más rápido, pero nosotros más lejos. Yo tengo mis sitios propios para ir a coger setas o a pescar», apunta Bárbara, que reconoce eso sí que se trata de «un capricho caro».

La opción de unirse a alguna agrupación de Protección Civil para afrontar de manera más organizada labores de ayuda se la han planteado. «Pero los trabajos no nos dejan vivir», subrayan. Bárbara es empleada de un parking; Raúl, mecánico; y Kike Bermejo, otro de estos ángeles de los 4x4, panadero. El lunes salió de ‘rescate’ hasta que se tuvo que ir a dormir porque a las cuatro se levantaba de la cama.

Asistiendo a un repartidor que había sufrido un percance.Asistiendo a un repartidor que había sufrido un percance. - Foto: DS