"No sé por qué nos tienen tantas ganas a la hostelería"

Aurelio Martín
-

Comenzó Derecho, pero circunstancias familiares le llevaron al sector de los seguros, realizando una diplomatura y un Máster en Dirección Comercial y Marketing en el INESE. Abrió su negocio hostelero en pleno centro urbano, en el año 2009.

Roberto Moreno - Foto: Rosa Blanco

Los empresarios de hostelería se han levantado en armas contra el Ayuntamiento porque, según argumentan, no se les da voz en la elaboración de la ordenanza de ocupación de espacios públicos con terrazas.  En esta entrevista, el presidente de la Agrupación Industrial de  Hosteleros Segovianos (AIHS), Roberto Moreno López (Segovia,1968),  argumenta que un posible cierre patronal es una medida de presión a la que no quiere llegar, «pero si no se nos escucha habrá que hacerse notar de alguna manera»,  matiza. Asimismo no entiende «por qué en Segovia nos tienen tantas ganas a la hostelería» y  ve necesario colaborar con los eventos culturales que hay en la ciudad, «para trasladar cosas positivas». 
El hecho de que la alcaldesa Clara Luquero haya declarado que no quiere «ranchitos» o cerramientos en las terrazas de sus establecimientos parece que lo tan tomado como un desprecio,  ¿cree realmente que hay animadversión hacia los hosteleros?
Esas declaraciones han hecho pupa y, al utilizar esas expresiones desafortunadas, ha sido la mecha que ha prendido el incendio. Sobre todo estamos preocupados por el tema que es más polémico como es tener la obligación de guardar el mobiliario en los locales, eso es inviable, significaría la desaparición de las terrazas, no hay ningún local que pueda cumplir con esos parámetros.
Esto ya se planteó cuando fue alcalde Pedro Arahuetes, ¿qué pasó entonces?
Gobernaba con el apoyo del concejal de IU Luis Peñalosa, que tenía amistad con mi padre y yo la he mantenido. A pesar de que ideológicamente podamos estar opuestos, creo que tiene un sentido común tremendo en muchas cosas, lo que echo de menos en muchos políticos.  Entonces se reunió con nosotros, lo entendió perfectamente y, como su voto era imprescindible para mantener a Arahuetes, lo elevó y, en 2013, se pudo subsanar el tema y volvimos a poder dejar el mobiliario en la calle. Esto solo afecta al caso antiguo [donde hay en torno a 80 terrazas de una media en la capital entre 170 y 180], en San Lorenzo, en Ezequiel González o en Santo Tomás, por ejemplo, hay libertad, son más permisivos. Esto afecta a las terrazas especiales desde la Avenida del Acueducto y al otro lado del monumento, Calle Real y recinto amurallado. Queremos seguir igual que ahora. La alcaldesa se refirió a un caso concreto, yo lo desconocía, parece que el propietario o propietaria de lo que era el antiguo ‘Camarote’ ha estado un tiempo sin abrir y recibió un mobiliario que ha estado tapado con una lona azul dando mucho cante en la Plaza Mayor, durante tres o cuatro meses, es verdad, pero para eso está la Policía Local. Creo que esos hechos tienen que ser multados, nosotros no vamos a defender a quien incumple la ley, aunque sea de nuestro gremio o esté asociado. 
¿Cómo está el proceso de elaboración de la ordenanza de terrazas, parece que han llegado a ver 15 borradores?
Cuando me incorporé a la AIHS como vocal, porque de presidente llevo cinco meses, me ofrecieron la posibilidad de colaborar con la nueva normativa que se estaba redactando, junto con otros compañeros, entonces con la concejala Paloma Maroto, y existía buen diálogo, incluso el borrador estaba prácticamente redactado, es el último que he llegado a conocer. Hace un año y medio o dos todo esto se paralizó, no sabemos las razones, le pedí a Maroto que me dejara el borrador con el que habíamos trabajado y me respondió que era la alcaldesa quien tenía la última palabra. He hablado varias veces con Luquero y me ha comentado que se posponía todo hasta que entrará el nuevo responsable de la concejalía, Miguel Merino. No me parece normal que no hayamos tenido acceso al borrador porque somos protagonistas fundamentales, se nos tiene que escuchar y tener en cuenta porque sabemos más que nadie del tema, tanto en derechos como en obligaciones. 
¿Qué modelo defienden en cuanto a cerramientos?
Como mostré en varias fotografías en una rueda de prensa estamos hablando de unos cortavientos, qué menos, unas mamparas de cristal, incluso con ruedas para que puedan recogerse, no exigimos nada fijo, no he hablado nunca de cerramientos herméticos, desconozco de dónde ha salido esa información, además, en Segovia, en las terrazas en verano, lo que quiere la gente es estar al aire libre. En otoño e invierno beneficiaría muchísimo incluir unos cerramientos, todo ello consensuado con el Ayuntamiento, desde el tipo de modelo o color, tanto estéticamente como para el funcionamiento de las terrazas. 
Ahora ya se colocan estufas de exterior…
Yo por ejemplo no las pongo en mi establecimiento porque es una pérdida de calor inmensa, funcionan por butano, son caras, lo veo una pérdida si no te dejan acotar el terreno, me parecen antidiluvianas. Por lo que estoy mirando en otras ciudades ahora hay una especie de braseros que no gastan mucho, también de gas, pero producen un mayor efecto de calor y tienen más estética que estas estufas de forma piramidal que además ocupan muchísimo. 
Usted que conoce bien Segovia y el casco antiguo, ¿cree que su propuesta de las mamparas encajarían con algunas plazas y rincones del entorno histórico-artístico?
Claro que sí, he mostrado fotos de modelos junto a monumentos de Toledo, Ávila, Salamanca, Valladolid, Cracovia, Praga o París… Lo que hay que hacer es llegar a acuerdos y dialogar, entendernos, también con los técnicos, no tratamos de imponer nada. Por ejemplo, cuando rodaron, en marzo, la película china ‘Line Walker 2’, dejaron unos muebles con flores en las terrazas de algunos bares de la Plaza Mayor, se las regalaron, no están autorizadas, pero ahí siguen… 
¿Cree que el problema radica en que hay animadversión hacia el sector de la hostelería?
Creo que sí, ¿por qué?, no lo sé, me gustaría que me dieran algún tipo de explicación. La obligación de los políticos con un sector que genera puestos de trabajo y economía es sentarse y escuchar. Si yo fuera alcalde,  ¿cómo no me voy a reunir con quien produce riqueza y está en alza?.  Ahora mismo el turismo es extraordinario ya no es cuestión de verano, es todo el año,  por eso las terrazas se renuevan anualmente, simplemente con que hagas dos o tres fines de semana en un otoño-invierno bueno has amortizado prácticamente la terraza para todo el año.  No sé por qué esa animadversión, llevamos muchos años con tiranteces, somos la única ciudad de España donde pasa esto. En ninguna ciudad se ve pintura en el suelo delimitando la terraza, solo pasa en Segovia, hasta pintaron de amarillo, que se tuvo que cambiar a gris, porque llamaba demasiado la atención,  aún así la aceptamos.
¿Cómo ve la ordenanza fiscal de ocupación de espacios con terrazas que, para la zona especial prevé un pago de 75 euros por metro cuadrado, de marzo a octubre? 
Es desorbitada, la mía es la más cara de Segovia, es verdad que es la que más metros tiene,  junto a otras dos o tres. Pago 1.500 euros al mes de terraza, me parece desproporcionado si lo comparamos con otras provincias de Castilla y León. En Valladolid gobierna el PSOE y el alcalde,  Óscar Puente, tiene muy buena relación con la hostelería después de que ha sufrido mucho durante la crisis, se han cerrado muchos locales.  
Tampoco está contento con la oposición municipal...
Ciudadanos, cuyo representante creo que es Noemí Otero, porque ahí estoy perdido, ni se ha manifestado. Tenemos un problema con nuestro gerente, Javier García Crespo,  que es concejal de este grupo, lo que me parece un error, por lo que he estado hablando con él para ver si podemos solucionarlo, ahora no ha podido intervenir porque es parte implicada.  Me ha llamado la atención que el PP, que se reunió con nosotros antes de las elecciones municipales,  como todos los partidos, nos prometió colaboración.   Me sorprendió cómo se manifestaron tan tardíamente, tuvimos una reunión,  que duró quince minutos,  pero vi un poco temeroso al portavoz, Pablo Pérez, porque decía que no se quería identificar ideológicamente. Creo que dentro de la hostelería habrá gente que ha votado la opción que haya creído conveniente, no conozco la ideología de todos los socios. me parece absurdo tener miedo a defender algo en lo que se cree porque se pueda pensar que los empresarios son todos de derechas. 
¿Por qué sostiene que se sienten presionados por temas políticos?
En vez de hacer las declaraciones, la alcaldesa tenía que haber dicho que hay que ayudar a los empresarios de la hostelería, vamos a sentarnos y a buscar puntos de encuentro, comprendiendo a los ciudadanos que se quejan.  Hay horarios muy estrictos, no entiendo que categorías como pizzerías o bocaterías tienen posibilidades  de cerrar a las cuatro de la mañana y los bares, cafeterías y restaurantes a las dos, aunque eso lo legisla Castilla y León.  No sé por qué en Segovia nos tienen tantas ganas a la hostelería me gustaría que me dijeran qué mal hemos hecho. Por ejemplo, antes de dimitir, el concejal Alfonso Reguera, ante las críticas de la anterior directiva a la subida del agua y las basuras,  nos atacó de una manera bárbara, diciendo que nos íbamos a arrepentir, dando a entender que nos estábamos forrando. Igual que se abren locales hay otros que se cierran, se traspasan, son muy pocos los que sobreviven, se pueden contar con los dedos de la mano.  En vez de ayudarnos o colaborar, cuando cada vez hay más turismo.
¿Y en la AIHS existen miembros con intereses políticos?
No lo sé, si fuera así me costaría entenderlo, creo que tiene que estar al margen. Aspiro a que hagamos una normativa que esté vigente durante muchos años, independientemente del color político que gobierne. La AIHS se tiene que llevar bien con el gobierno municipal de turno porque habrá que coordinar, tenemos que ser apolíticos y mirar por nuestras empresas, crear puestos de trabajo, hacer mejor las cosas y estar contentos con los políticos, los ciudadanos, el turismo y que la gente se vaya encantada. Nos tienen envidia en muchos sitios, en Ávila o Valladolid,  los vecinos de Madrid nos dejan mucho dinero los fines de semana, el AVE nos ha venido muy bien. ..  
¿Pero los visitantes vendrán a Segovia también por sus monumentos, no solo por la gastronomía?
He felicitado a la concejala Claudia de Santos y me alegro de que siga en el gobierno municipal porque ha hecho un trabajo excepcional en turismo. Claro que se han hecho cosas muy buenas, a la gente le encanta Segovia. Culturalmente también hay que aplaudir, se han hecho cosas muy positivas, hay muchísimos eventos.  Me gustaría colaborar con la Semana Santa,  quiero reunirme con el presidente de las cofradías, porque nos beneficiamos, con esto se me han echado muchos compañeros encima pero lo voy a defender. Hay que ayudar al Ayuntamiento con ‘Titirimundi’...   
¿Esa colaboración, entonces, no ha existido hasta ahora y de ahí puede venir también ciertas reticencias hacia los empresarios de hostelería?
Probablemente sí, no quiero achacar nada a mis antecesores... Quiero dar un cambio radical y que la AIHS tenga el protagonismo que debe tener y eso se tiene que traducir en que nosotros traslademos a la ciudad cosas positivas.  La Semana de la Cocina va fracasando, estamos haciendo una crítica interna, para darle una nueva orientación, abaratando costes, atrayendo a la gente y que les devolvamos un poco lo que ganamos, haciendo unos menús que sean muchísimo más llevaderos, como máximo de 20 euros, con la misma calidad, y colaborar en eventos culturales,  si no con financiación sí abaratando precios en esas semanas; en las fiestas también debemos colaborar, a lo mejor hay que sacar casetas como se hace en Valladolid.    
Hay un informe del Defensor de la Ciudadanía, Rodrigo González, en el que se recogen muchas quejas sobre ruidos de establecimientos, invasiones de espacios con terrazas, incluso suciedad,  ¿ustedes cumplen con las normas?
Hemos estado con el Defensor cerca de dos horas y media, fue amabilísimo,  y creo que muchas cosas que nos comentó son razonables, por eso creo que debemos de llegar a un entendimiento.  Yo no defendería nunca a quien supera los límites de ocupación con la terraza o la invasión de soportales y aceras, incluso en mi local siempre insisto en que hay que dejar un paso entre el bar y las mesas ceniceros, esto pasa en la Plaza Mayor también, en algunas fechas u horas. Hay que corregirlo y colaborar con la ciudadanía, no ponernos en contra. Por ejemplo hay días en que pasas por la calle Infanta Isabel y tienes que parar el coche, incluso se hace botellón en las escaleras de la iglesia de San Miguel, puede que con algunos botellines que saquen de algún bar. Para eso está la Policía Local, para que se cumpla la normativa. Igual cuando te acosan a las dos menos cinco de la madrugada y te dicen que hay que cerrar, hay que ser todos un poco flexibles, pero no vamos a defender a determinados compañeros que están incumpliendo la norma continuamente,  es un comportamiento egoísta.
¿Son estos comportamientos los que pueden conformar una imagen negativa de los hosteleros?
Eso no nos ayuda pero creo que la mayoría de los empresarios de la hostelería cumplen o intentan cumplir a rajatabla las normas,  cada vez somos más conscientes de que hay que hacer menos ruidos, ahora también nos han restringido el horario para sacar la basura o los cascos de botellas, que te permiten depositarlos hasta las once de la noche. Limpiamos la terraza, en mi caso incluso las aceras de los soportales y los suelos, con una máquina ‘karcher’ que he comprado, pero hay zonas que forman parte de los servicios de limpieza del Ayuntamiento,  también la eliminación de las ratas, hay esquinas que son horribles, abandonadas...  
Como datos a su favor argumentan que mantienen el 90% de los empleos de Segovia, tanto directos como indirectos, ¿pero hay calidad laboral en el sector?
No, hay que cambiar el chip, soy el primero que lo denuncia, hay sitios en que exigen de doce a catorce horas de trabajo, eso no puede ser, aunque no estoy de acuerdo con el registro de horarios, si se pasan alguna hora tiene que ser pagada, yo lo hago. Sé que se ha explotado mucho, no estoy a favor. Tienes que dar de comer bien al personal y pagarle uniforme, tratarle bien, si no ¿cómo va a transmitir un buen rollo a los clientes?. Además,  nuestro sector está muy necesitado de profesionalizarse  en todos los ámbitos, desde camareros, jefes de sala o cocina,  es muy difícil encontrar gente. 
¿Cómo valora la atención y la calidad precio de los locales?
Dentro de la media nacional no estamos nada mal, aunque hay locales excesivamente caros. Los fines de semana tenemos un turismo gastronómico,  incluso la Plaza Mayor ha vuelto a resucitar, llevaba unos años apagada. 
Hablando de la Plaza Mayor, ustedes proponen cambiar de ubicación el mercado semanal...
Creo que debería volver a las plazas del Seminario y de la Reina doña Juana, sería suficiente con los puestos que hay ahora. Si aún así quieren seguir manteniéndolo se puede hacer una reubicación de puestos, dejando espacios a las terrazas. 
¿El Ayuntamiento descuenta cantidades cuando no se pueden sacar terrazas por el mercado o eventos?
Se puede solicitar pero hay miedo entre los empresarios para pedir la devolución, se callan, dicen que hay amenazas porque las terrazas se van renovando anualmente.  Por ejemplo, en mi caso me dan la opción de sacar la terraza a lo ancho en vez de a lo largo pero tengo más de seis ferias en la avenida del Acueducto, aparte de que me quita la visión,  o la Semana Santa o pruebas deportivas... Cada vez hay más bares en esta zona, está resurgiendo y se debe reordenar urbanísticamente.  El Ayuntamiento está subarrendando un suelo por el que ya ha cobrado, eso no puede ser, pienso que no es legal. 
¿Realmente piensa que les tienen que hacer un monumento?
Pues sí, tenemos falta de personal, de profesionalidad, una gran carga administrativa, derechos laborales y se libra en torno a día y medio o dos días pero hay 45 días de vacaciones...  Por contra, hay muchos meses del año en que no se hacen las cajas del verano, yo mantengo la plantilla, empecé con seis personas y tengo fijas a 21, desde hace siete años, y en los meses de verano, desde mayo, he contratado a seis personas más hasta octubre. Todo eso implica en que hay que tener cuentas de crédito, hay mucha montaña rusa en  la economía de nuestros locales.
Esta posición que mantiene de diálogo y consenso choca con el anuncio de la posibilidad de llevar a cabo un cierre patronal,  ¿saldrá adelante esta medida? 
No estamos por ahí, pero llega un momento en que, si siguen hablando de nosotros de esa manera despectiva tendremos que hacernos notar de alguna manera. Si no facturamos en dos o tres días, nadie lo repondrá en la caja... Sería una medida de presión a la que no quiero llegar pero, si no se nos escucha, no se nos tiene en cuenta y no hay ese diálogo que demandamos ,  habrá que hacerse notar de alguna manera. Me habría gustado que me hubiera llamado alguien del Ayuntamiento, aunque no fuera la alcaldesa. 
¿Piensa que participarían todos los hosteleros?
Lo que nunca haría es presionar a quien no quiera cerrar, los piquetes no deben existir. Pero estoy calando que la gente está empezando a ver que tenemos que estar más unidos que nunca y la hostelería debe ser fuerte para que se le respete. Si hay cordura y sensatez, que por mi parte la hay, nos daremos un abrazo [con la alcaldesa], hay momentos de tensión y de distensión...  ¿Habría gente que abriera?, por supuesto, a esa gente le tendría el máximo de respeto. 
¿Cómo va a terminar esta polémica?
Espero que bien.  La alcaldesa  debe rectificar y pedir disculpas... Después de ahí, llamarnos, reunirnos y empezar a trabajar, las aguas tienen que calmarse, hay que consensuar.