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"Con el carril bici se ha plantado una semilla"

A.M.
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Fue profesional entre los años 1982 y 1994, durante los cuales logró un total de 49 victorias, entre las que destacaron un triunfo en la general final del Tour y dos en la de la Vuelta a España. Ahora es comentarista de ciclismo para TVE

Pedro Delgado en la jornada previa a la Marcha Cicloturista que lleva su nombre - Foto: A.M.

El exciclista Pedro Delgado (Segovia, 1960), comentarista en televisión de pruebas internacionales, afirma en esta entrevista que con el carril bici en Segovia «se está plantando una semilla que no dará su fruto hasta dentro de 20 o 25 años» mientras sostiene que  «si buscamos una movilidad sostenible, que es una apuesta clara a nivel europeo, hay que crear una buena infraestructura». 

Acostumbró a los españoles a permanecer atentos a la pantalla, especialmente en aquel Tour que ganó, en 1988, o las dos Vueltas a España, en 1985 y 1989, pero sigue ante los telespectadores, no se ha retirado del ciclismo…

En 1994 ya colaboraba con la Cadena Ser, después entré como colaborador en TVE y eso me fijó el ritmo de vida al que yo aspiraba, un equilibrio entre el trabajo y el tiempo libre, porque cuando estás en activo pasas todo el año involucrado. Luego el reconocimiento y el cariño de la gente me animó a seguir un año tras otro y ahí estoy.... De alguna manera el Pedro Delgado campeón ciclista pasó a ser un comentarista de carreras pero mantiene el cariño y la vinculación con los aficionados. 

Pero la mayoría de los exprofesionales en activo son entrenadores o directores de equipos, incluso montan negocios vinculados con las bicicletas, ¿no le dio por ahí?

La vida del ciclismo profesional es muy corta porque el rendimiento físico no es el que te gustaría, a los 32 o 34 años,  y tienes que empezar una nueva actividad que, lógicamente, tratas de que esté vinculada a este deporte porque te da más seguridad de poder hacerlo bien. Yo no tenía nada en mente, todo surgió como una experiencia más, como una aventura que ha continuado.  

Algunos me ponen como ejemplo de transición por aquello que en el deporte profesional se vive el momento duro que es el día después, de ser todo a pasar a ser uno más o nadie…; entonces influye el tema emocional. Es bueno tener una ocupación, y para mí fue comentar las carreras. También pudo ayudar mi manera de ser, haber ganado pruebas, lo que puede crear mayor interés hacia  mi persona. Esa transición fue fácil.  

¿Cómo se mantiene la popularidad, aunque otros compañeros suyos han tenido un palmarés más amplio,  y le siguen parando por la calle pidiendo autógrafos?

TVE y la cadena Ser nos querían a Miguel Induráin y a mí, a los dos, pero él decidió que no, al fin y al cabo se trata de estar cómodo, sobre todo los primeros años porque, afortunadamente, no vas a necesitar esos ingresos y te apetece hacer algo que te guste. Lo que es bueno es saber si vas a ser feliz el tiempo en que éstas colaborando, yo estoy bien, ahora está con nosotros, de vez en cuando, Joaquim Rodríguez...  

Luego hay corredores como Samuel Sánchez, Oscar Freire, Iván Gutiérrez o Roberto Torres que han ido a comentar carreras en la radio, pero es más ex profeso, que a lo mejor en TVE que te pide más tiempo.  Estar en los medios hace que la gente no te pierda la pista, le refrescas la memoria de quién eres, qué hiciste, y habiendo otros grandes campeones posteriores a mi, por no estar en el candelero, se arrinconan en la memoria de la gente. Estoy encantado de la vida con el cariño que me mostró el público y que me sigue mostrando cuarenta años después de mis triunfos en el ciclismo. 

¿Le llegan a agobiar algunos aficionados? 

No,  de hecho, cuando seguimos la Vuelta Ciclista a España,  porque el Tour lo hacemos en estudio y no vives el ambiente de la carrera, el periodista deportivo Carlos de Andrés les dice en broma a mis hijos que, cuando vean a su padre por el pasillo de casa, griten lo de '¡Perico campeón!' porque no sea que caiga en depresión después del baño de masas que me he pegado tras tres semanas. No me agobia porque sé que luego voy a tener tiempo para estar tranquilo y estar en las carreras y recibir el cariño de la gente también es parte de gratitud que tengo que darles yo, a pesar de que se haga una multitud a mi alrededor, en algún momento. No lo llevo mal. 

 

Hay dos pruebas en Segovia que atraen al público y los participantes, como la carrera del Pavo y la marcha ciclodeportiva que lleva su nombre, ¿sigue haciendo proselitismo?

Doy gracias a la bicicleta, primero porque, cuando tenía 15 años, era una manera de salir de Segovia, conocer España y otros países, lo que es maravilloso, encima tenía la suerte de que ganaba carreras, lo que era una doble satisfacción. Luego llegas a ser profesional, ganas dinero, reconocimiento de la gente y, sobre todo, esos años te dan mucha seguridad en ti mismo porque pasas momentos malos, tristes, pero también maravillosos. Mi vida la entiendo con una bicicleta siempre a mi lado, bien montando en ella o en ese ambiente. Está claro que el deporte es una manera de educar a la gente joven, de sacrificio, de esfuerzo, de pasárselo bien y, hoy en día,  el mundo de las marchas ciclodeportivas es una manera de escaparte de los problemas diarios y conseguir una calma espiritual. Luego está el ciclismo de paseo, no tiene que ser tan deportivo, la bicicleta es un elemento que te da paz interior al nivel que lo hagas. Siempre estaré cerca del mundo de la bicicleta porque me aporta muchísimas cosas.       

La marcha de 'Perico' atrae a más de 1.500 personas, muchas que vienen de fuera y duermen y consumen en Segovia, aunque este año ha habido críticas por el corte tan drástico que llevó a cabo la Guardia Civil de Tráfico, ¿cuál es su impresión?

Aunque son diferentes siempre pongo el ejemplo de la Maratón de Nueva York, la gente va a correr y a conocer la ciudad, estas marchas, a una escala inferior, porque es más fácil llevar unas zapatillas en la maleta que una bicicleta, aportan lo mismo. Hay que buscar un equilibrio entre desarrollar una marcha segura y perturbar lo menos posible al tráfico pero hay muchas veces que no decides, tienes que negociar con la DGT y, al fin y al cabo, ellos son los responsables de dar seguridad a los corredores y son los que deciden.  Como organizador poco puedo hacer, lamento las molestias que se puedan crear pero  también es verdad que hay veces que se mete coches, los conductores se ponen nervioso al ver tantos ciclistas, y quizá la Guardia Civil ve que hay un peligro innecesario que se puede evitar.  

En todos estos eventos multitudinarios algunos disfrutan y otros sufren, a veces nos quejamos de que no se hacen cosas o, de lo contrario,  se protesta porque se hacen. Se trata de hacer cosas en Segovia que creo que es muy positivo, no solo para la ciudad sino para la provincia. 

Ahora hay pocos profesionales que puedan provocar las emociones de entonces, con Enric Mas  en horas bajas, por ejemplo, ¿los aficionados han dejado de tener referencias?

Todavía sigue en la brecha Alejandro Valverde pero, este año, dice adiós a su larga carrera deportiva. Es verdad que no tenemos ese corredor que despierte la pasión e interés de enganchar al menos aficionado al ciclismo. Tenemos esperanzas en Carlos Rodríguez, de Granada, de 21 años, y Juan Ayuso, de Alicante, de 19 años, el más joven en la Vuelta Ciclista a España,  muy tiernecitos, tienen que pasar un par de años más para ver todo su potencial y llegar a ser Alberto Contador, Chava Jiménez, Perico Delgado o Induráin… 

Nairo Quintana ha dado positivo y le han descalificado del Tour de Francia, ¿el dopaje sigue siendo un problema en el ciclismo?

Estamos alucinados porque el Tramadol es un analgésico que lo puede comprar cualquier persona sin receta, el problema es que se quiere dar un ejemplo de lucha contra el dopaje cuando no lo hay. La Unión Ciclista Internacional (UCI) tiene que hacer las cosas de otra manera porque, cuando un producto no es un dopaje real, no valen medias tintas porque lleva a la confusión y a dar mala imagen al deporte, creo que hoy en día se hace todo bien, es un error de la UCI sacar este tipo de noticias cuando todos tenemos la sensación de que el Tribunal de Arbitraje Deportivo le va a dar la razón a Quintana en su recurso.  Es meterse en un charco que no aporta nada y sí recordar fantasmas del pasado. 

¿Cómo ha visto el desarrollo de Segovia, como ciudad, a lo largo de estos años?

En general, en España las ciudades han ganado calidad de vida. Capitales como Segovia y su casco histórico son para vivirlas andando, aunque también es verdad que debe haber una alternativa para que se mantengan los negocios y sigan teniendo vida, no se puede cerrar a cal y canto.  En general me gusta toda la evolución que ha tenido como ciudad Patrimonio de la Humanidad, hay cosas que cambiar, otras no, siempre trato de respetar alas decisiones, aunque alguien lo vea mal, otros lo verán bien, pero creo que Segovia es mucho más habitable ahora que treinta años atrás. 

¿Y qué opina de la polémica en torno al carril bici?

Hemos estado en Utrech (Holanda) [en el inicio la Vuelta a España] donde las bicicletas son dueñas de la ciudad, te dan envidia esos aparcamientos de miles de bicicletas y te preguntas que por qué no se hace lo mismo en Segovia. Realmente aquí se está plantando una semilla que no dará su fruto hasta dentro de 20 o 25 años, pero se retrasará más la apuesta por la bici, si no se siembra ahora. Segovia es una ciudad complicada para moverte por las cuestas pero eso lo facilitan hoy en día las bicicletas eléctricas, incluso las hay de alquiler.  

Como Segovia se puede hacer andando no ves la necesidad de la bicicleta, aunque mandar ese mensaje con el carril bici siempre es positivo, luego es muy triste tenerle ahí y que no se utilice entonces hay gente que no encuentra sentido que le quiten un carril para el coche y que esté muerto, también llevan razón.  Es verdad que si buscamos una movilidad sostenible, que es una apuesta clara a nivel europeo hay que crear una buena infraestructura, que pasen pronto esas décadas, para ver a las bicis circular por la ciudad. Es un tema muy a largo plazo y hay gente que vive en el día a día y no termina de ver las cosas. 

¿Ha descendido el número de accidentes de atropellos de ciclistas en las carreteras?

No se puede cuando hay más coches y más ciclistas, las carreteras están mejor hechas, se va más rápido, aunque veo que hay más respeto hoy en día al ciclista por parte de los conductores que hace diez o veinte años.  Es un tema peliagudo que tiene una solución muy difícil, no siempre se puede hacer un carril bici como no se puede impedir circular al ciclista , hay que ser flexible y aprender a convivir con bicicletas, con motos, con camiones o tractores. Lo que más afecta al ciclista es cuando es atropellado y se le abandona en la cuneta, no recibe atención inmediata. Es preciso concienciarse de que hay que auxiliarle inmediatamente y llamar a una ambulancia, el daño está hecho pero será menor.   

¿Qué previsiones tiene de victoria en la Vuelta a España?

Ha habido tres etapas en Holanda y eso es porque crea un gran interés fuera de nuestras fronteras, sabemos que tenemos un gran evento mundial. No hay ese corredor talismán que arrastre, veremos a ver si aparece al final,  tenemos nuestras dudas,  habrá que confiar en Mikel Landa, Enric Mas, Alejandro Valverde y en los dos jóvenes corredores, Ayuso y Rodríguez, a ver cómo evolucionan, cómo se adaptan a las carreras de tres semanas. 

Lo más real es que va a ser una lucha  para los extranjeros,  como Primoz Roglic, que aspirará a ganar la cuarta Vuelta a España. Para mí el gran favorito es el belga  Remco Evenepoel, un chico de estos prodigios que ya ha ganado grandes carreras, con un  recorrido muy bueno para él porque no hay tanta montaña como en otras ediciones, y luego el ecuatoriano Richard Carapaz. Me cuesta pensar que haya otro corredor que vaya a estar en lo más alto en Madrid, uno de estos tres ganará. Luego están bien escoltados, hay un buen grupo de corredores detrás. Deportivamente la carrera va a estar muy bonita, no es un recorrido muy duro pero en ciclismo está el lema de que las carreras las hacen duras los corredores.

¿Si pudiera volver al pasado, corregiría algo de su carrera deportiva?

Muchas cosas, como todos, me enteraría del número del euromillón o del premio de la lotería (ríe). ¿Qué quitaría?, es muy fácil, además la gente me sigue preguntando años después, y es aquel arranque de Luxemburgo en el Tour de Francia de 1989, ese retraso que rompió mi equilibrio mental y me hizo entrar en una fase de mil demonios y no conseguí esa paz interior como para haber gestionado bien el error de salir tarde que luego me costó no ganarlo. 

Los años van pasando, tenemos que convivir con errores, no se puede acertar siempre, a nivel emocional tengo que aceptar que pasó, no sería yo mismo hoy en día. Aunque no gané ese Tour  pero mentalmente salí mucho más fuerte de cómo estaba anteriormente.