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Empresas de Segovia al borde del colapso por el transporte

D. A.
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Los piensos escasean en el sector ganadero, donde la subida de costes ha hecho adelantar envíos al matadero. Huercasa, Copese, Ontex, Verescence, Mesenor, Beam Suntory, Bezoya, Naturpellet, Ambientair, Dibaq... Ninguna se libra de sufrir la protesta

Camiones aparcados en el Centro de Transportes de Segovia. «En condiciones normales, de día no hay más de cuatro o cinco, al estar todos en ruta», dice el gerente de Cemutransa, empresa que gestiona estas instalaciones. - Foto: Rosa Blanco

Huercasa, Copese, Ontex, Verescence, Mesenor, Beam Suntory (DYC y anís La Castellana), Bezoya, Naturpellet, Tama, Ambientair, Grupo Tejedor Lázaro (Dibaq)... Son buena parte de las empresas más grandes de Segovia, con ellas ha contactado El Día a lo largo de esta semana y ninguna tuvo que parar por completo (otras más pequeñas sí, según FES), pero todas han notado el paro de transporte en mayor o menor medida por problemas logísticos que ya dificultan o reducen su actividad, y la mayoría teme tener que echar el cierre en pocos días si la protesta se prolonga.

Al presidente de la cooperativa Mesenor y representante ganadero en UCCL, Rafael de Frutos, no le consta que ninguna explotación haya tenido que tirar leche por falta de transporte. Coincide con él JuanCarlos Montero, quien, además de responsable del sector lácteo en la misma organización agraria, tiene 80 vacas en San Pedro de Gaíllos y provee a Danone, una de las grandes empresas que anunciaba esta semana su cierre temporal inminente, aunque aprecia que al menos ha podido seguir haciéndoles entregas.

No obstante, Montero recuerda que muchas explotaciones están «al límite desde hace meses» por la falta de rentabilidad debida a la escalada de costes de las materias primas. Añade que tres de vacuno de leche han cerrado en las últimas semanas en Nava de la Asunción, Navares de Enmedio y Cabezuela, y además «se está matando ganado pronto por lo que vale el pienso». «Si antes una vaca cubría gastos con que diera 18 litros de leche al día, ahora necesitas que dé 24, así que en cuanto flojea se envía al matadero», explica. «Y el ganado de engorde coge fácilmente los kilos al principio, pero luego los últimos cuestan más».

Huercasa está teniendo más problemas para recibir materias primas industriales que del campo. Huercasa está teniendo más problemas para recibir materias primas industriales que del campo.

En cuanto a la cooperativa Mesenor, aunque han podido mantener la producción y distribución de leche, la falta de suministro de ciertas materias primas está reduciendo su actividad de distribución de piensos en cantidad y variedad. «Estamos al borde del colapso, nosotros y el sector en general, por lo que nos cuentan unos y otros, porque hay materias claves que dependen de transportes de fuera de la provincia, las necesitas para hacer ciertos piensos y esta semana ya hemos tenido que dejar de hacer alguno», lamenta. «De hecho, como esto no se normalice pronto, todo el mundo tendrá que dejar de fabricar o servir pienso». Entretanto, esta semana, «como muchos ganaderos saben lo que hay, igual en vez de 20.000 kilos de pienso te piden 30.000, pero les acabamos mandando 10.000 para llegar al mayor número de clientes posible y que todos tengan un poco», prosigue. «Vamos rezando para poder dar a todos, pero si a lo largo de la semana no se soluciona el conflicto con el transporte, seguramente haya que echar el cerrojo y dejar de fabricar hasta a ver qué pasa», deduce.

En el Grupo Copese la situación es parecida: «Si esto sigue igual, la semana que viene tendríamos que cerrar nuestra fábrica de piensos por falta de materias claves», reconocen fuentes oficiales de la firma. El resto de áreas han mantenido la actividad esta semana, aunque «sí se ha visto afectado por ejemplo el transporte de animal vivo hasta el centro de procesado cárnico», el de Hola Food en Villacastín, que «ha sufrido retrasos y algún problema». «En cuanto a mensajería y agencias externas con que trabajamos, o en nuestras propias rutas de reparto de producto fresco, elaborados, curados, jamones, paletas o embutidos, en Castilla y León no se ha sufrido gran retraso, pero sí nos hemos visto afectados con las entregas en puntos de mayor incidencia de la huelga como Cataluña y el norte de España en general».

A Huercasa, mientras, más que materias primas del campo le están faltando las industriales, caso de los cartones o los plásticos. No sacan adelante tanta actividad como en condiciones normales, aunque ni tienen bloqueos ni han tenido que dejar de producir porque tenían bastante reserva gracias a que llevan tiempo con la guardia alta debido a la crisis de suministros que sufre desde mucho antes del paro de transporte. «Pero si esto dura muchos días más habrá que parar», admiten desde la empresa.

Verescence también sigue produciendo y lo que tiene destino en el extranjero sí está saliendo. Verescence también sigue produciendo y lo que tiene destino en el extranjero sí está saliendo.

Sus problemas son parecidos a los de otra gran empresa de la provincia perteneciente a un sector muy distinto: la multinacional de pañales y otros productos de higiene Ontex. «Para esta semana había material para seguir produciendo y el mayor impacto lo tendríamos si falla el suministro de embalajes», explica el director de la fábrica segoviana, José Ignacio Luengo. «Seguimos monitorizando día a día la situación, chequeamos previsiones y vamos sorteando el temporal, pero sólo hacemos previsiones a corto plazo». Mientras, la zona de almacenaje se va llenando porque no todo el material que se produce puede enviarse a los clientes, si bien el 60% es para el extranjero y esas rutas se están llevando a cabo sin incidencias. 

En Verescence, el riesgo más próximo de parada estaría en una hipotética la rotura de stock de alguna materia prima para la fabricación del vidrio. «Estamos teniendo dificultades para traer transportes y enviarlos, pero de momento mantenemos la actividad», señalan. «Haciendo lo imposible para traer lo que necesitamos y bueno, esperando que se resuelva esto en pocos días porque si no está claro que será difícil continuar». 

Con palabras distintas pero fondo similar habla Sofía Arévalo, directora corporativa del Grupo Tejedor Lázaro (Dibaq), sobre la situación de su empresa: «Estamos produciendo porque la situación nos ha pillado con materia prima que teníamos en stock, pero todo tiene su límite y no descartamos que la semana que viene ya no pudiéramos fabricar», señala. «Luego es que tampoco estamos cargando todos los camiones que quisiéramos, tenemos mercancía parada que se va acumulando y nadie se atreve a salir. Nos han ofrecido convoys, pero la gente tiene miedo a las represalias después de las descargas», añade.

Copese mantiene actividad, pero con riesgo de parar la fabricación de piensos la próxima semana. Copese mantiene actividad, pero con riesgo de parar la fabricación de piensos la próxima semana.

Arévalo, como todas las fuentes consultadas, reconoce la legitimidad de las reivindicaciones de los transportistas, y más aún cuando la primera de todas es que se les garantice por ley no trabajar por debajo de los costes de sus servicios: «Las subidas de los carburantes están siendo insoportables y es normal que haya gente a la que no le salga a cuenta mover el camión, pero también hay gente que quiere trabajar, y la agresividad de algunos piquetes tampoco es necesaria», subraya.

En Naturpellet, mientras tanto, se declaran «desesperados» precisamente por el mismo problema que apuntaban desde Dibaq: la cantidad de mercancía que se está quedando sin mandar a destino por no poder sacar camiones.«Las reivindicaciones del transporte nos parecen muy lícitas», subraya la CEO de esta empresa, María José Tapia. «Pero nosotros les mejoramos los precios en enero, volvimos a hacerlo hace sólo unas semanas y tenemos camioneros que quieren seguir trabajando con nosotros, pero no se atreven a salir por amenazas, rotura de lunas, neumáticos...». Entre sus clientes de referencia está además Leroy Merlin con 130 tiendas en toda España que necesitan sus pellets: «No les llegan en un momento de psicosis por las subidas de las energías», añade Tapia, quien lamenta que tampoco pudo servir en plazo esta semana a una comunidad de vecinos de Madrid con cinco portales cuya calefacción depende de su producto. Y mientras tanto, más de 300.000 euros en material atascado en sus propias instalaciones. «Al final nuestra capacidad de almacenaje es limitada y vamos a colapsar», añade. Naturpellet y la gran mayoría de empresas de Segovia y de este país, contando además con que, aunque cese el parón pronto, hará falta más tiempo hasta recuperar la normalidad.

Las empresas hermanas Tama y Naturpellet están acumulando producto por falta de camiones.
Las empresas hermanas Tama y Naturpellet están acumulando producto por falta de camiones. - Foto: Rosa Blanco