El Hotel Acueducto espera ocupar el espacio de la gasolinera

D. A.
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Recreación de cómo se prevé que quede la avenida Padre Claret con la ampliación del Hotel Acueducto mediante la construcción de tres edificios, además de una nueva escalinata pública, en el espacio donde se encuentra actualmente la gasolinera.

Los propietarios ceden la gestión a una cadena hotelera, ELE, pero mantienen su intención de cerrar un acuerdo con los de la estación de servicio para ampliar el negocio construyendo en ese espacio hasta tres nuevos edificios

Más de medio siglo después, la familia propietaria del Hotel Acueducto ha decidido dejar la gestión del negocio en manos de una cadena, ELE. Pero lo hace con un contrato de arrendamiento, sin perder la titularidad del inmueble ni la intención de abordar una más que llamativa ampliación. Tres edificios anexos y una escalinata pública se prevé que ocupen el lugar de la gasolinera de Padre Claret, que por tanto sería desmantelada, si bien aún debe cerrarse el acuerdo con los dueños de la propia gasolinera (otra familia segoviana), tal y como confirman también estos últimos a El Día. 
La idea más factible que apuntan es que cada cual mantenga la propiedad de sus terrenos y que una cadena hotelera asuma el negocio conjunto. No obstante, la entrada de ELE se describe como una «etapa transitoria» para liberar, por una cuestión de edad, a los miembros de la familia titular del hotel que lo han estado gestionando hasta hace sólo unas semanas. Es decir, que en ese futuro acuerdo de ampliación podría participar ELE u otra cadena que pudiera interesarse.
Las bases de la operación urbanística ya las pusieron las dos familias con el Ayuntamiento a través de un convenio adscrito al Plan Especial de Áreas Históricas (Peahis). Ese acuerdo facilitará la recalificación del suelo de la gasolinera para su uso hotelero y se hará efectiva cuando entre en vigor el Peahis, algo que se prevé para mediados de este año. A partir de entonces ya podría presentarse el proyecto básico de ampliación e ir concretando más los plazos, que de momento apuntan al inicio de la actuación urbanística en un máximo de tres años a contar desde la entrada en vigor del Peahis.
«La idea es ponerse en marcha cuanto antes», según confirma el consejero delegado de Hotel Acueducto S.L., Juan Carlos de Mercado. O más bien «lo antes posible», ya que sus plazos no dejan de estar sujetos en buena medida a los administrativos. «Queremos hacerlo en cuanto tengamos oficialmente todos los permisos, esa es nuestra ilusión desde hace tiempo, que lógicamente tiene que coincidir con la idea de nuestros socios de al lado, los dueños de la gasolinera», matiza. 
Ya coincidieron las dos partes, en cualquier caso, al firmar el convenio citado con el Ayuntamiento, cuya aprobación inicial tuvo lugar a finales de 2015. Fue entonces cuando se esbozó el plan para ampliar el Hotel Acueducto sacando de allí la gasolinera, si bien la imagen de cómo podría quedar se incorporó posteriormente como anexa al convenio, una recreación que ya publicó El Día en su edición del 7 y 8 de julio de 2018 y que acompaña estas líneas.
Nueva etapa. Entretanto, ELE ha asumido la gestión del Hotel Acueducto (de todo el negocio salvo el restaurante) con fecha 1 de enero. Nada ha cambiado por fuera, pero en recepción ya responden al teléfono con un «Hotel ELE Acueducto, buenos días». Los trabajadores que han querido continuar ya negociaron y resolvieron su subrogación en diciembre sin problemas, según precisan desde CCOO; y en las últimas semanas se han realizado las primeras obras por dentro. El hall luce recién pintado y en los próximos meses se hará lo propio con los pasillos y las habitaciones, aparte de que se prevé renovar parte del equipamiento, empezando por algunos colchones, y también toda la iluminación para poner led. «No vamos a cerrar para hacer obras, así que iremos mejorando poco a poco esos y otros aspectos», resume su nuevo director, Javier Fernández. El objetivo, «que el hotel presente una imagen claramente mejorada sobre todo a partir de abril o mayo, de cara al inicio de la temporada alta».
El Hotel Acueducto tiene 83 habitaciones, es de tres estrellas y, al menos de momento, seguirá con esa categoría. «Elevarla no está entre nuestras prioridades, preferimos uno de tres muy bueno que uno de cuatro mediano», explica Fernández. «La gente suele fiarse mucho de las estrellas, pero éstas dependen del tamaño de las habitaciones o incluso de los pasillos, entre otras cosas, y hoy en día hay hoteles de tres estrellas que superan con creces a los de cuatro», sostiene el nuevo director.Porque, en su opinión, al final lo importante es «que el establecimiento cuente con un buen baño y una buena cama, que disponga de todos los servicios, wifi, que sea cómodo... Detalles que en muchos casos por desgracia no suelen incluirse en los decretos reguladores de las categorías» que marcan las administraciones, pero que no por ello dejan de ser muy valorados por el cliente.
ELE Hoteles, con sede en Barcelona, empezó a operar con esa denominación hace poco más de un año, pero fue parte de la cadena ATH y ya gestiona (con contratos de arrendamiento como opción mayoritaria) más de una decena de establecimientos repartidos por Sevilla, Almería, Granada, Cádiz, Cáceres, Álava, Valladolid o Roma. En su web no figura todavía el Hotel Acueducto, pero no tardará: «Ahora hemos querido lanzarnos en Segovia (tras conocer el interés de la propiedad por ceder la gestión) en primer lugar por la ubicación del establecimiento, y luego porque se trata de una ciudad con una cifra muy importante de turistas, por lo que pensamos que puede tener buen funcionamiento».
La estrategia comercial la ven clara: «Desde la central de Barcelona queremos potenciar tanto el cliente individual como el cliente de dos o tres días, de fin de semana familiar». Y también tienen como objetivo permanecer largo tiempo: «Cuando entramos en un sitio, ponemos la marca y asumimos una inversión, así que intentamos que sea para quedarnos», prosigue Fernández. Aunque todo dependerá en buena medida de cómo avance en paralelo el plan de ampliación, ya que entonces la propiedad cuenta con negociar un nuevo acuerdo con esta cadena o con otra que pudiera surgir.
«El inquilino actual (ELE) es a corto plazo porque seguimos con el convenio que hemos firmado para hacer con la gasolinera un hotel más grande y moderno», recalca De Mercado. «Como los trámites han ido despacio hemos tenido que buscar ya algo transitorio por una cuestión de edades de las personas de la familia que lo estaban llevando, y pensamos que era mejor dejarlo ya en manos de una gestión más profesional, de una cadena, que ahora es como funciona todo. Además, creemos que al final tendrá que ser así también», cuando ya se aborde definitivamente la ampliación.
El convenio. La parte privada, representada por las sociedades Mersa (hotel) y Rani (gasolinera), acuerda en el convenio ganar volumen para el bloque principal del hotel y hasta tres edificaciones nuevas con planta baja más dos, tres y cuatro alturas, respectivamente; las dos primeras mirando a Padre Claret y la tercera, a Alamillo. Mientras, la parte pública, es decir la ciudad, ganará una escalinata entre Alamillo y Padre Claret más amplia, útil y estética que la actual, además de la evidente mejora del paisaje urbano, al desaparecer el impacto visual «degradante» de la gasolinera y la medianera actual del Hotel Acueducto, tal y como se expresa en el texto.
El convenio califica por ello esta operación como «de mejora del paisaje urbano» y reseña la «apertura de viario resultante del ensanche de la escalinata que baja de la calle Alamillo, protegiendo así las vistas de la iglesia de San Justo». Una obra que sería «costeada y ejecutada» por los propietarios, que a cambio ganarán 1.960 metros cuadrados de edificabilidad con los tres nuevos bloques concebidos como «una edificación que complete la avenida del Padre Claret y minimice el impacto de la medianería del Hotel Acueducto».
Respecto a los plazos, la operación deberá iniciarse en los primeros tres años de vigencia del Peahis y los propietarios asumen el «compromiso de finalizarla en seis», con opción de «desarrollarse en fases». Y en este contexto, la idea de la propiedad del Hotel Acueducto de ponerse a ello «cuanto antes» confirma el interés por no agotar el calendario.
«El arquitecto que ha hecho todo esto es Alberto López Estebaranz, es un proyecto que nos gusta mucho a todos y yo creo que gusta a todo el mundo porque realmente creo que es muy positivo para Segovia», prosigue Juan Carlosde Mercado. «Y esperamos que aunque requiera una inversión muy importante, también sea positivo para nosotros». 
«Nuestra idea sería por tanto empezar tan pronto como sea posible», insiste, «pero el tema empieza por presentar el proyecto básico en el Ayuntamiento» una vez que esté en vigor el Peahis, un paso obligado aunque la operación ya se perfilara en el convenio. «El arquitecto también ha avanzado en eso, aunque después de que presentemos el proyecto básico pasaremos a depender otra vez de plazos administrativos», recuerdaDe Mercado. 
También puede llevar su tiempo cerrar del todo el acuerdo con los dueños de la gasolinera, que la sacarían de Padre Claret pero con idea de trasladarla a otro punto de la ciudad; y definir si es ELE u otra cadena la que asume la gestión a largo plazo. Pero lo más inmediato, en cualquier caso, corre a cuenta del Ayuntamiento porque debe ser la aprobación definitiva del Peahis.

Aspecto actual de la avenida Padre Claret a la altura del Hotel Acueducto y la gasolinera que se prevé desmantelar si los respectivos propietarios cierran el acuerdo ya perfilado a través del Plan Especial de Áreas Históricas (Peahis)
Aspecto actual de la avenida Padre Claret a la altura del Hotel Acueducto y la gasolinera que se prevé desmantelar si los respectivos propietarios cierran el acuerdo ya perfilado a través del Plan Especial de Áreas Históricas (Peahis)