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La Segoviana dejaría de ingresar unos 250.000€ si desciende

Nacho Sáez
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El entrenador gimnástico, Ramsés Gil, apela a la profesionalidad de la plantilla para sacar adelante la promoción de descenso contra el Cerdanyola.

Jugadores y miembros del cuerpo técnico de la Gimnástica Segoviana siguen a través del teléfono el final del Navalcarnero-Marino, el pasado domingo. - Foto: Juan Martín/ Gimnástica Segoviana

Victoria o drama. La  Segoviana afronta este domingo (12.00 horas, en directo por Footers y Radio Segovia) «el partido más importante desde que conozco este club», según subraya su presidente, Agustín Cuenca. Se juega la permanencia en la Segunda RFEF contra el Cerdanyola, su última bala tras una temporada mucho más cercana al suspenso que al aprobado. Este 'play out' es su condena, además, después de un sprint final en el que desaprovechó tres oportunidades para haber sumado el único punto que le faltaba para conseguir la salvación en la categoría.

«Se queda un poco la sensación de haber tenido la salvación al alcance de la mano y de que se ha escapado en el último momento. [...] Está claro que esto podía pasar pero encima que te metan el gol en el minuto 94 parece una broma pesada. Pero no hay que lamentarse. Nos queda una semana y hay que sacarlo sí o sí», dijo el lunes en La Jornada de La 8 Segovia el presidente gimnástico, Agustín Cuenca, vestido aún con el gesto de preocupación que le dejó ese gol 'in extremis' del Marino que envió a la Segoviana al 'play out'.

Las consecuencias de un posible descenso trascienden lo futbolístico. «El club, como entidad, se juega muchísimo. Más allá del fracaso deportivo, habrá que dimensionar el varapalo económico o social que supondría», admitió Cuenca. Dejaría de ingresar unos 250.000 euros. El presupuesto de esta temporada en Segunda RFEF ha rondado los 600.000 euros, y en Tercera la experiencia afirma que suele situarse en alrededor de 350.000 euros. Una sangría económica a la que habría que sumar las pérdidas con las que terminará el curso.

Antes de que la competición se prolongara una semana más por la promoción de descenso, la junta directiva de la Segoviana ya estimaba un balance negativo de 25.000 euros en su estreno en la Segunda RFEF. Tras el varapalo de Vigo, esa cifra puede dispararse hasta los 40.000 euros, aunque todavía no está cerrado. «La situación económica del club no va a ser buena. Este 'play out' nos va a costar mucho dinero. Contábamos con terminar la temporada con unas pérdidas asumibles que se van a ver agravadas. Si nos salvamos se darán por buenas pero si no...», expuso resignado el presidente, que no obstante no oculta su desacuerdo con el formato elegido por la Federación para resolver los 'play off' y 'play out': «No me gusta este sistema. Que los aficionados no puedan ver a sus equipos como locales. Y hay fallos de organización, como que los clubes tengamos que pedir las entradas para el partido en un día. Si hubiera sido a ida y vuelta, La Albuera habría estado a reventar».

La Segoviana espera estar acompañada por más de un centenar de aficionados en el Estadio Pepico Amat de Elda (Alicante), el escenario neutral elegido por la Federación para la celebración del encuentro. Una cita que estará marcada por el calor, ya que el domingo la Agencia Estatal de Meteorología pronostica en el municipio alicantino temperaturas máximas de 35 grados. «No me preocupa. Es con lo que entrenamos en verano en Segovia», señala el entrenador gimnástico, Ramsés Gil, que ha intentado a lo largo de toda la semana restar dramatismo al choque.

«La presión existe desde el mismo día que entramos. Estamos acostumbrados. Lo que pasa es que nos ha cambiado la dinámica. De tener muchísimo acierto y sacar cinco de los seis primeros partidos a perder tres seguidos. Tenemos que tratar de mejorar el trabajo en las áreas», reflexiona sin perder de vista las virtudes del rival: «Espero un partido jodido. Es un equipo opuesto al nuestro, con jugadores físicos que se basa en duelos y que tiene en el balón parado su mayor arma. Tenemos que adaptarnos y contrarrestarlo».

Álex Conde es la principal duda de Ramsés, que apunta otro de los posibles aspectos claves. «El sofocón por haber caído a la promoción en el último momento no nos lo quita nadie, pero no queda otro remedio que mentalizarse. Somos profesionales y hasta diría que estos son los partidos que merece la pena jugar. Me preocupa más el aspecto físico, que todos los futbolistas lleguen con la chispa óptima», concluye.