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Gafas contra el olvido

Sergio Arribas
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El proyecto 'Amatista', impulsado por Telefónica y Nokia, aspira a que 16 mayores frenen su deterioro cognitivo con sesiones de 'musicoterapia inmersiva' basada en 5G.

La terapeuta ocupacional, Elena Vallejo, ayuda a Anselma a colocarse las gafas de realidad virtual. - Foto: Rosa Blanco

Águeda Marugán, de 90 años, disfruta del espectáculo en plenitud, gracias a la 'burbuja' que le proporcionan unas grandes gafas inmersivas de realidad virtual que le tapaban la mitad del rostro. La anciana, usuaria de la residencia de Cáritas, en El Sotillo, visiona con gestos de entusiasmo, —ajena e ignorante de las personas que en la sala observaban su reacción— el video 360 grados que muestra el canto y baile de una jota 'Segovia, viva Segovia', a cargo del grupo de danzas 'La Esteva'. 

«Olé, ole y ole ¡Viva Segovia!», exclama Águeda, en silla de ruedas, mientras no para de aplaudir y esboza una gran sonrisa, que no podían tapar las grandes gafas blancas, donde se lee 'Nokia Bell Labs'. A su lado, Isabel Ojosnegros, de 86 años, también disfruta de  la jota gracias a otras gafas idénticas. Lleva el ritmo de la música, como lo demuestran los leves golpecitos que ejercen sus manos sobre los reposabrazos de la silla. El concierto, al que también asistían, este jueves, otros dos residentes, Vicente Sanz (92 años) y Anselma Gómez (71), continuó con una zarzuela y un bolero, con el 'colofón' de la interpretación de 'La Morena de mi copla', a cargo de la tuna de Magisterio de Segovia

Águeda, Isabel, Vicente y Anselma son cuatro de los 16 usuarios de la residencia de Cáritas que participan del proyecto 'Amatista', que, en síntesis, ofrece sesiones de musicoterapia inmersiva basada en 5G de alta capacidad y realidad virtual para estimular y mejorar el bienestar y calidad de vida de las personas que padecen una enfermedad neurodegenerativa, como alzheimer o parkinson. Con financiación pública a través del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), el proyecto está impulsado por  Telefónica y Nokia, que proporciona el 5G para la transmisión de contenidos sin apenas retardos,y cuenta con la colaboración, entre otros, de varias universidades (UVa, Carlos III y Alfonso X el Sabio).

Agueda, de 90 años, aplaude mientras visualiza la interpretación de una jota.Agueda, de 90 años, aplaude mientras visualiza la interpretación de una jota. - Foto: Rosa Blanco

«El 5G va a transformar la sociedad y éste es un claro ejemplo de cómo serán las residencias de mayores no dentro de mucho tiempo, con la aplicación de la tecnología para el desarrollo de terapias», asegura el responsable de proyectos de innovación de Nokia Bell Labs. Jaime Ruiz Alonso. 
'Amatista' pretende demostrar que la musicoterapia, y, concretamente, la aplicada con tecnología inmersiva  —estimulando con videos musicales los canales sensoriales de la vista y el oído del paciente— supone un beneficio para frenar, paliar o aminorar enfermedades relacionadas con el

Deterioro cognitivo. «Es acceder al tejido neuronal estimulando diversos canales como puede ser la vista, el oído o incluso el tacto, que utilizan cuando se ponen las gafas», añade Ruiz.

Cuando concluye la sesión, las terapeutas avisan a Águeda y al resto de sus compañeras que no se asusten al quitarse las gafas, pues hay unos visitantes inesperados, autoridades y un grupo de periodistas que asisten a la demostración. Las respuestas de la mujer —que hace gala de ser natural de Bercial— demuestran que ha disfrutado de una experiencia que le ha trasladado a su infancia. Ha sido, especialmente, con la música jotera y el visionado de los danzantes. «Siendo de Segovia mayormente me ha encantado. Eso lo he visto de pequeña, bailar a los mayores, que ya no queda ninguno (…) Fíjate los años que tengo y yo era muy pequeña cuando eso lo veía. Acabó la guerra y era el furor, en todos los pueblos se bailaba la jota, como en Bercial (…) creo que un tío mío, Zacarías, mi padrino, que mataron en la guerra, que era extraordinario ganó un premio bailanto... ¿dónde estará mi tío».

Isabel, Águeda y Anselma, durante la sesión de ‘musicoterapia inmersiva’. Isabel, Águeda y Anselma, durante la sesión de ‘musicoterapia inmersiva’. - Foto: Rosa Blanco

Marta Revuelta, que participa en el proyecto como experta en musicoterapia e intermediaria entre Nokia y Cáritas, sostiene que hay personas con enfermedades neurodegenerativas que no reaccionan con estímulos habituales como el lenguaje y «sin embargo, si les pones música que ellos recuerdan, que han escuchado durante toda la vida, sí reaccionan. Es lo último que pierden en su memoria. Es una manera de reactivar esas partes de la memoria que están en apariencia olvidadas. Para ellos —recalca— supone, de repente, revivir todo aquello».

El proyecto utiliza la tecnología 5G de altas prestaciones, de bandas milimétricas en 26 gigaherzios, aún no disponible en el mercado. Esta tecnología permite conectar a varios usuarios en la misma red y consumir vídeos en streaming en 360 grados de alta calidad, explica, por su parte, la experta en innovación de Telefónica, Irene Cañizares. 

Se trata de una tecnología que, según explica, por su parte, el responsable de Nokia Bell Labs, «quizá tarde una década en ser utilizada ampliamente en toda la sociedad», aunque ya están disponibles módems y antenas con los que se pueden proporcionar esa velocidad de transmisión. Los vídeos, los contenidos digitales de 'Amatista', han sido grabados en los últimos diez meses con  la colaboración de diferentes artistas.

Las reacciones 'sorprendentes' tras la terapia. Marta Revuelta, experta en musicoterapia, asegura que las primeras sesiones con los residentes —empezaron el 5 de octubre y se han desarrollado dos a la semana—no fueron sencillas; pues «para ellos ya solo ponerse las gafas era impactante y la atención era limitada, especialmente si entre contenidos se producía una pantalla en negro, que les agobiaba». Sin embargo, con el paso de las sesiones, «están mas familiarizados, cantan, hacen que bailan, da gusto verles, están deseando que lleguen los días de la sesión y nosotros también».
Por su parte, Elena Vallejo, terapeuta ocupacional, confiesa que las dudas iniciales, alimentadas porque los ancianos «no sabían lo que era internet ni manejan un móvil» quedaron pronto disipadas y hoy «las impresiones son muy buenas». Según Vallejo, los usuarios del programa 'Amatista' expresan en las sesiones, tras el visionado de los vídeos, un sinfín de sensaciones, como lloros, aplausos o risas.

Todos los residentes elegidos tenían que cumplir varios requisitos, que tuvieran un deterioro cognitivo leve o moderado y que no sufrieran alteraciones de conducta o de lenguaje, pues «se trata de que después puedan expresarse y ver si [con la terapia] ellos evolucionan y sacar conclusiones». Vallejo admite que ha asistido a reacciones «sorprendentes», como el de una mujer que se puso a llorar porque una de las canciones le recordaba a su marido fallecido. «Otro hombre, con un problema de tartamudez, y al que le cuesta mucho hablar, resulta que tatarea las canciones perfectamente, de forma fluida. No podemos valorar el resultado de la terapia, pero las reacciones iniciales son muy buenas».

Las primeras conclusiones científicas, en diez meses. El responsable de proyectos de innovación de Nokia Bell Labs, Jaime Ruiz Alonso, avanzó este jueves que las primeras publicaciones científicas sobre el proyecto 'Amatista' tendrán lugar dentro de 10 meses, y serán fruto del seguimiento de los 16 pacientes de la residencia de Cáritas. Se trata de detectar señales de si con la musicoterapia inmersiva han experimentado mejoras en su estado general y anímico, a través de 4 test y diversos formularios que medirán su estado neuropsiquiátrico, de independencia y bienestar.