Estos son los lugares donde suele estar el radar en Segovia

Nacho Sáez
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A partir de hoy sólo se puede circular a 20 o 30 kilómetros por hora en muchas vías de la ciudad.

Aquí puede estar el radar

Los nuevos límites de velocidad que entrarán en vigor el próximo martes 11 de mayo, en virtud de la reforma del tráfico impulsada por el Gobierno y ajustada por el Ayuntamiento a la realidad de nuestra ciudad, obligará a los conductores segovianos a estar muy atentos para no encontrarse con indeseadas ‘recetas’. Con el objetivo de echarles una mano, El Día de Segovia ha estudiado las zonas y lugares en los que la Policía Local realiza con más frecuencia controles de velocidad para pillar a los que pisan el acelerador más de lo debido.

Hay al menos once puntos en los que los agentes municipales colocan el radar de forma habitual. En los Depósitos, junto al Restaurante Lago, en la Carretera de San Rafael, en el cruce de la Residencia Asistida, en el Mirador de La Lastrilla, en el Tanatorio, en el tramo del paseo de Santo Domingo de Guzmán entre el campus de IE University y la Casa de la Moneda, al lado del restaurante Villa Rosa, en el aparcamiento de la piscina municipal al aire libre, en el vial interpolígonos y en la calle Cardenal Zúñiga. El grupo de Telegram ‘Tráfico Segovia’, que cuenta con más de 1.600 miembros, bulle cada vez que uno de sus integrantes detecta estas ‘trampas’. «Radar Toyota Policía Local donde los depósitos del agua», escribe uno. «Sigue el radar en los depósitos. Es el Land Cruiser azul», responde al rato otro. Las mismas zonas aparecen puntualmente.

 

«El inspector jefe del área es el que va determinando los lugares más adecuados para hacer los controles en función de los accidentes y de lo que informan los agentes encargados del tráfico», explica el intendente jefe de la Policía Local, Julio Rodríguez Fuentetaja. En lo que va de año han formulado 282 denuncias por exceso de velocidad, aunque las conclusiones más significativas son las que arroja la comparación de 2020 y los cuatro precedentes. El año pasado impusieron 929 por este motivo a pesar de la drástica disminución de la movilidad provocada por la pandemia, mientras que en 2019, 2018, 2017 y 2016 se quedaron en 394, 358, 779 y 282, respectivamente. «En el último año el número de denuncias ha aumentado sustancialmente pero es porque se han hecho muchos más controles», argumenta Rodríguez Fuentetaja. «Tuvimos problemas con el radar que teníamos cedido porque había que mandarlo periódicamente a verificar y tardaban mucho tiempo en devolverlo. Había veces que tardaban tres o cuatro meses y, como teníamos solo un radar, no efectuábamos controles. La estadística de esos años hay que entenderla en función de la disponibilidad que teníamos del radar».

A principios del año pasado la Policía Local estrenó un radar que incluso facilita controles de noche. De esta manera dispone de dos, aunque sus responsables han asegurado que el principal interés no está en poner los dos aparatos a la vez en distintos puntos sino en que siempre haya al menos uno disponible. Recientemente ha generado controversia su colocación en el cambio de rasante que se encuentran los conductores que circulan por la Carretera de San Rafael flanqueados a su derecha por el Polígono Industrial de El Cerro. «Es un tramo de 50 kilómetros por hora y se observa vehículos que circulan a 80 o 90 kilómetros por hora, algo que en casco urbano está totalmente prohibido», justifica el intendente jefe de la Policía Local. «Si todo el mundo cumple, ese lugar se desecha entre comillas porque no hay infracciones. En cambio, donde el porcentaje de denuncias es muy alto en relación al número de vehículos que pasan, quiere decir que hay un problema o que podemos tener un problema. Tratamos de prevenir para que la gente vaya a una velocidad adecuada y pueda controlar el vehículo», añade.

ENTRADAS. Son dos los factores principales que tienen en cuenta para decidir la colocación del cinemómetro. «El peligro derivado de la velocidad. Cuando observamos que en determinados puntos se producen accidentes que pueden ser consecuencia de la velocidad, determinamos el punto. Y otras veces por el peligro potencial. Por la proximidad de centros escolares, en las horas de entrada y salida, en las cercanías de lugares con mucha afluencia de personas o de pasos peatones... Pero lo que nos marca mucho es el análisis que hacemos de los accidentes de los años anteriores», remarca Rodríguez Fuentetaja. No obstante, los segovianos no corren mucho: «Las vías que tenemos en Segovia tampoco se prestan a correr mucho. No tenemos grandes circunvalaciones. La velocidad, salvo casos excepcionales, es adecuada a las vías».

El foco está puesto en las entradas de la ciudad, donde los vehículos proceden de carreteras con límites más altos y tienen que ajustarse al casco urbano; en ocasiones sin demasiada rigurosidad. La reforma del tráfico que comenzará a aplicarse el martes es probable que acentúe esta problemática, al menos hasta que los conductores se acostumbren. «Ahora [la normativa] va a ser mucho más restrictiva, con lo que puede que haya nuevos puntos de colocación del radar derivados de esta nueva normativa», indica el intendente jefe. Sin embargo, los lugares aún no están decididos. «Lo iremos viendo en función de las necesidades. Seguiremos haciendo controles como hasta ahora y, en función de los resultados y de lo que los policías detecten en la calle, iremos buscando ubicaciones adecuadas para estos controles que hay que tener en cuenta que son preventivos».