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Mañueco defiende la unidad de PP y Vox pero marca distancias

SPC
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El presidente reitera que su posición sobre la violencia de género es «meridiana y tajante», mientras que su número dos asegura que éste no le ha pedido explicaciones por sus palabras

Juan García-Gallardo (i) y Alfonso Fernández Mañueco conversan durante la sesión plenaria celebrada ayer en las Cortes autonómicas. - Foto: Ical

Fortaleza, unidad de acción y entendimiento. Con estas palabras definió el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, el «proyecto común» que mantienen Partido Popular y Vox en el seno del Gobierno autonómico. Una defensa que el mandatario regional ejerció ayer en los pasillos de las Cortes tras la sesión plenaria, y que aprovechó para, por segunda vez en menos de veinticuatro horas, marcar distancias con su número dos, JuanGarcía-Gallardo, y sus últimas declaraciones sobre la Ley de Violencia de Género. «Hay una ley que recoge incentivos perversos para que desalmadas utilicen una ley para instrumentalizarla en procesos de divorcio para obtener ventaja en la obtención de la custodia de sus hijos», aseguró este martes el vicepresidente autonómico ante el Parlamento, ahondando en las diferencias que existen entre ambos socios de Gobierno en lo que a violencia de género se refiere. Valoración de la que Fernández Mañueco quiso distanciarse asegurando que su posición sobre al respecto es «clara, meridiana, tajante y no ha cambiado».

Una afirmación, junto con la expresada la tarde del martes, con la que ha querido salir al paso de las palabras de su número dos, al igual que hiciera también la consejera de Familia, Isabel Blanco, o el Secretario General del PP, Francisco Vázquez, esta semana. 

«Me puede preguntar por todos y cada uno de los miembros de la Junta, aquí hay un proyecto común, hay proyecto global y lo digo con claridad, yo soy el presidente del Gobierno de Castilla y León y ahí siempre estamos en el diálogo y el entendimiento», reiteró Fernández Mañueco, que volvió a poner sobre la mesa su apuesta por la «moderación» y por la búsqueda de entendimientos desde la «centralidad» con debates sobre cuestiones que preocupan a la ciudadanía.

«No me ha pedido ninguna explicación como es lógico», señalaba poco después un García-Gallardo que prefirió no hacer más declaraciones, pero sí aprovechó para negar que hubiera llamado «desalmadas» a las víctimas de la violencia de género. De hecho, al ser preguntado por sus palabras del día anterior, invitó a los informadores a revisar el vídeo de la sesión de este martes, cuando afirmó que España es «el único país que tiene una legislación que crea juzgados sólo para hombres» y el único que «ha lesionado la presunción de inocencia haciendo que los hombres sean presuntamente culpables» cuando reciben «una denuncia sin fundamento».

Y es que el asesinato machista de una mujer de 32 años la pasada semana en Palencia reabrió la herida entre populares y Vox sobre la violencia de género, y sobre la posición que el Gobierno autonómico adopta al respecto. «Lo ocurrido en Palencia es un asesinato por violencia de género. Lo tenemos claro», zanjó el jueves el portavoz autonómico.

«Desalmados»

«No hay más desalmados que los machistas que las maltratan y matan». Desde la tribuna de oradores de las Cortes de Castilla y León, el portavoz del Grupo Socialista y líder de la oposición, Luis Tudanca, arremetió ayer contra el vicepresidente por su palabras de la jornada anterior, y denunció que es «intolerable» que el número dos de la Junta llame «desalmadas» a las mujeres que utilizan la ley de violencia de género.