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Bienvenido, Mister Tren

A.M.
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El nordeste de Segovia vive entre la ilusión y el escepticismo la recuperación del corredor ferroviario por Somosierra

Estado actual de la infraestructura ferroviaria con el edificio de la estación de Riaza, a la izquierda, en estado de total abandono. - Foto: Lorenzo Aragoneses

Colectivos en defensa del ferrocarril y vecinos de municipios del Nordeste de la provincia mantienen un doble sentimiento en cuanto a la inversión en la línea 102 (Madrid-Segovia-Aranda de Duero), que comenzó a quedar sin servicio en marzo de 2011. Por un lado han recibido con satisfacción  el anuncio de la ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, de invertir más de 10 millones de euros, por otro, les invade el pesimismo y dudan de que en realidad se vaya a tratar del inicio de la recuperación total del servicio, que consideran imprescindible para la zona, tanto de mercancías, como de pasajeros. 

En cierta medida, metafóricamente, no quieren que se reproduzca el mensaje del director de cine Luis García Berlanga en 'Bienvenido mister Marshall',  que se desborde la alegría con la presencia norteamericana para hacer crecer económicamente a Villar del Río y, luego, pasen de largo por las engalanadas calles del municipio.

Esta nueva ilusión parte desde que Raquel Sánchez anunciase en Burgos, el pasado viernes, que se invertirán en 2022 más diez millones en retirar la bateadora del túnel de Robregordo y la rehabilitación de la infraestructura del conocido también como 'Tren Directo'.  La situación se empezó a torcer con un hundimiento en el túnel de Somosierra, quedando atrapada una máquina, que ahora se quiere sacar, como primer objetivo. Sánchez matizó que «una vez que se haya retirado la bateadora y rehabilitado la infraestructura, se analizarán todas las alternativas y la funcionalidad de esa vía». 

El presidente de la Coordinadora para el Desarrollo Integral del Nordeste de Segovia (Codinse), Jesús López, que forma parte de la Plataforma del Ferrocarril Directo, «en principio es positivo, por qué vamos a decir que no, pero nos puede cegar la emoción, la inversión es insuficiente, sería hacer un pan como unas ostias que viéramos pasar por aquí el tren y que no tuviera efecto en el territorio».

Cuando se abrió la vía, en 1968, el tren paraba en cinco estaciones segovianas; Santo Tomé del Puerto, Riaza, Turrubuelo, Campo de San Pedro y Maderuelo. Para dar agilidad al trayecto López entiende que hay que hacer paradas estratégicas en sitios determinados para que el tren pueda circular a 160 kilómetros por hora y desde el centro de la comarca se pueda viajar a Madrid en poco más de una hora. Por ello defiende la recuperación de las estaciones de  Campo de San Pedro, en el centro de la comarca, y Riaza por ser el municipio de más población, además de centro de atracción de turismo, incluida la estación de esquí de La Pinilla. 

Para Codinse, es preciso pensar tanto en viajeros como en mercancías, con el fin de que el tren se pueda  aprovechar también para crear  un polígono industrial o potenciar alguno de los que existen.

López es consciente de que diez millones de euros «dan para sacar la bateadora, apañar un poco el túnel y poco más». Después quedará revisar toda la vía, en la que han crecido hasta árboles entre las traviesas, electrificar toda la línea o recuperar los inmuebles de las estaciones, ahora en ruina. 

Por su parte, José Luis Ordóñez, portavoz de la Coordinadora Estatal por el Tren Público, Social y Sostenible, interpreta esta inversión dentro de lo que van «arrancando al Gobierno las plataformas ciudadanas y forma parte también de las negociaciones entre Unidas Podemos y el PSOE sobre los presupuestos para el próximo año 2022». 

Ordóñez entiende que la reapertura de una forma razonable de esta línea necesitaría más de 60 millones de euros. No obstante, afirma que «es un gran paso porque teníamos totalmente taponada la reapertura y ahora se plantea la posibilidad de recuperarla, pero no es el paso definitivo porque eso lo veremos cuando las inversiones se transformen en obras y éstas en cambio de la situación de la línea,  con la presión que seguiremos ejecutado desde las plataformas y la sociedad civil, podremos seguir avanzando».

Consciente de que hay mucha obra civil que realizar, aparte de considerar que Renfe no ha puesto en marcha todos los servicios anteriores a la pandemia por falta de vehículos y conductores, siendo realista, Ordóñez opina que las estaciones segovianas que existen en esta línea «tendrán que esperar para ver pasar el tren de nuevo». 

A su juicio, «hablamos de inversiones plurianuales, la primera de diez millones no quiere decir que sea toda la inversión prevista en el proyecto en su conjunto, en el mundo ferroviario todas las cosas son de un plazo prolongado, hay que pensar en tres a cinco años, no es cosa de pensar que vamos a tener el tren en unos meses».

 

48,59 kilómetros por tierras segovianas 

La 102, de Madrid-Burgos, pasando por el Nordeste de Segovia, cuenta con 282 kilómetros de longitud que pertenece a la red ferroviaria española. Se trata de una línea de ancho ibérico, sin electrificar en su mayor parte y en vía única, aunque preparada para doble vía.

Tomando como referencia de kilómetro cero la estación de Madrid-Chamartín 'Clara Campoamor', por tierras segovianas, tras pasar el túnel de Somosierra, el tren discurría  entre el kilómetro 109,400, en Santo Tomé del Puerto, hasta el 157,990, en Maderuelo-Linares. También recorría los términos municipales de Riaza, Boceguillas y Campo de San Pedro.  

La línea fue inaugurada por Renfe el 4 de julio de 1968. Aunque fue un ferrocarril útil durante tres décadas, pronto se determinó que su coste de mantenimiento no se amortizaba con los pocos trenes que pasaban al día.

 

A los tribunales por inversiones aprobadas y no ejecutadas

El presidente de Codinse, Jesús López, interpreta que el anuncio de la inversión puede tratarse como «una excusa que busca calmar los ánimos e intentar que no progrese la demanda contra las administraciones responsables del mantenimiento de la línea, al que según la ley del sector ferroviario está obligado Adif».

Codinse forma parte de la Plataforma por el 'Directo' Madrid-Aranda-Burgos, junto a otras organizaciones como 'Burgos Pide Paso', la Sociedad Civil Burgalesa-'Socibur' y el Grupo de Acción Local Sierra Norte de Madrid, que reclaman inversiones comprometidas y no ejecutadas.  

Según la plataforma, desde 2015 a 2020, con unos presupuestos elaborador por el Gobierno que presidió MarianoRajoy, hasta 2018, que se prorrogaron hasta los que entraron en vigor en 2021, ya con el presidente Pedro Sánchez,  se cuantificaron nueve millones de euros para el mantenimiento de la línea entre Colmenar Viejo y Burgos, «algo que se evidencia como no hecho». En diciembre de 2017 eran 120.000 euros para el cambio de 171.752 traviesas «que no se ha realizado» y el año pasado se incluían unos 250.000 euros para actuar contra la vegetación, «algo que tampoco queda demostrado», de acuerdo con López. 

El presidente de Codinse, quien sostiene que, tanto el PSOE como el PP en sus etapas como oposición habían prometido relanzar la línea, pero no lo han llevado a cabo cuando han pasado por el Gobierno, subraya que «no se ha hecho absolutamente nada, entre Campo de San Pedro y Bercimuel o entre Valdevarnés y Maderuelo hay árboles que han crecido en la mitad de la vía, entre los raíles».   

Considerada como una inversión rentable económica y medioambiental, el alcalde de Riaza, BenjamínCerezo (PP) ha recibido la noticia con alegría en la confianza de que «no sea una promesa para quedar bien». Partiendo de que Adif está vendiendo algunos edificios próximos a estaciones, Cerezo entiende que también podrían participar la economía privada, con turismo rural, y las administraciones autonómicas implicadas.  

Consciente de que la inversión debe continuar en próximas anualidades, el diputado del PSOE, José Luis Aceves, afirma que «de una vez por todas se entiende que linea Santander-Burgos puede tener futuro para mercancías, además de que todas las instituciones pueden apostar por convertir también está línea en turística, para generar economía, debe producirse una colaboración institucional».