Merkel no encuentra sucesor

M.R.Y. (spc)
-

La CDU queda descabezada tras la dimisión de Kramp-Karrenbauer al frente de la formación y vuelve a la casilla de salida para buscar al sustituto de una canciller que dejará el cargo en 2021

Merkel no encuentra sucesor - Foto: KAI PFAFFENBACH

Suceder a Angela Merkel nunca se ha antojado una tarea fácil. Tanto al frente de la CDU como de la Cancillería alemana, la dirigente conservadora ha firmado largos mandatos que harán que su sustituto se encuentre con un duro desafío por delante. Sin embargo, no parecía que fuera a ser tan complicado.
El auge de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) obligó a la mandataria a anunciar a finales de 2018 que dejaba la Presidencia de su partido y que, además, la actual sería su última legislatura en el poder, poniendo en 2021 la fecha de su jubilación. Tras unas peleadas primarias, en las que las distintas corrientes de la formación ampliaron sus diferencias, Annegret Kramp-Karrenbauer se convertió en la nueva líder democristiana y, como efecto colateral, se perfiló como la futura candidata en las elecciones del próximo año. 
Pero otra vez la AfD ha dejado a la gobernante CDU temblando: la crisis en la región de Turingia, donde los conservadores se alinearon con los extremistas pese a la prohibición expresa de Kramp-Karrenbauer, llevó a la también ministra de Defensa a anunciar su renuncia al frente del partido y a autodescartarse para los comicios de 2021.
La bicefalia actual -con Merkel encabezando el Ejecutivo y AKK como jefa del partido- fue la principal razón esgrimida por la dimisionaria y no parece una solución que se pueda resolver hasta el próximo año, a no ser que se adelanten las elecciones. Una posibilidad también complicada, teniendo en cuenta que el candidato apenas tendría tiempo para darse a conocer entre el electorado.


Decisión rápida

La formación deberá encontrar su rumbo y debe ser de manera inmediata, antes de que el vacío de poder en la CDU degenere en luchas internas por el poder que la debiliten aún más. Y es que, si ya de por si se esperaba una inestable etapa en el tramo final de la era Merkel, la incertidumbre se ha incrementado en un momento nada favorable para el bloque conservador, asediado por la AfD desde el bando derecho, pero también por el centro, donde los Verdes están arañando -muchos- votos.
En medio de la crisis interna, suenan como favoritos en las primarias quienes perdieron ante Kramp-Karrenbauer: Friedrich Merz y Jens Spahn, ambos lejanos a la postura moderada de la canciller. Y otro dirigente del ala más a la derecha se perfila como tercero en la contienda, Markus Söder, líder de los conservadores bávaros (CSU). 
De este modo, la salida de AKK supone una nueva oportunidad para los detractores de Merkel, que creen que la mandataria se ha distanciado de su esencia y, por eso, la ultraderecha está despuntando. Solo Armin Laschet, próximo a la dirigente, que lideraría la única opción por la continuidad y, por tanto, mantendría el veto a un acercamiento con la AfD.
Una encuesta relámpago realizada apenas unas horas después del anuncio de dimisión de la ministra de Defensa entre militantes de la CDU apunta a un triple empate. Laschet obtendría un 26 por ciento, Söder un 25 y Merz un 24, mientras que Spahn volvería a quedar fuera de la pugna (11 por ciento). Este triunfo parcial del que sería nuevo protegido de la canciller quedaría diluido ante una previsible alianza de sus opositores. Y una victoria de la línea contraria a Merkel solo podría desembocar en un adelanto electoral que aparte definitivamente a la veterana mandataria y del que podría aprovecharse la AfD, poniendo en jaque, no solo a Alemania, sino a toda Europa.