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Viaje por la 'Segovia Extinta'

A.M.
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Esther Maganto y Juan Enrique del Barrio presentan más de dos centenares de emplazamientos en el segundo volumen de 'Segovia Callada'

Esther Maganto y Juan Enrique del Barrio posan con un ejemplar del libro - Foto: Rosa Blanco

A la hora de trabajar la segunda edición del libro 'Segovia Callada', la periodista e investigadora Esther Maganto encontró un artículo en el periódico 'Segovia Republicana', de la que era redactor jefe Alfredo Marquerie, firmado por Celso Arévalo, en 1931, donde hablaba de la 'Segovia extinta',  nombrando entonces como medio centenar de lugares despoblados en la provincia.  De ese listado hay unos cuantos ejemplos en la nueva publicación junto al fotógrafo y editor Juan Enrique del Barrio, que cuenta con 109 lugares nuevos respecto al primero y más de dos centenares de emplazamientos. 

Maganto lo define como «un libro de viaje, didáctico o pedagógico, para mostrar al público otra tipología de patrimonio que, además, de la ya recogida, aumentara un valor patrimonial diferente». 

Si en la primera edición se incluyó patrimonio religioso, civil, defensivo e industrial, ahora también se han añadido, por ejemplo,  una selección de puentes y arquitectura tradicional o vernácula, recurriendo a edificios como colmenares, tejeras y lagares diseminados por la zona de la cultura vitivinicola de Segovia. 

Mientras que el trabajo de campo del primer volumen llevó a sus autores un año, este nuevo, que se encuentra en las librerías, les ha ocupado siete meses.  Para Juan Enrique del Barrio, el trabajo fotográfico y de ubicación de los lugares ha sido una experiencia similar, aunque se ha incluido una parte del material realizado anteriormente sin publicar, además de que ha aprovechado los conocimientos del primer libro para crear las rutas de una forma más sencilla y localizar varios emplazamientos en una jornada. 

«Los códigos que ayudaron al viajero en el primer volúmen los he utilizado yo mismo, creándomelos antes, incluso algunos no estaban en el mapa, como la ermita de Valdelperal, en Maderuelo, en la 'Laponia' más extrema, el triángulo entre Guadalajara, Soria y Segovia», asegura Del Barrio.

Con el apoyo del público tras el éxito del anterior libro, importante para una editorial unipersonal, el también fotógrafo continúa incluyendo en sus obras imágenes no convencionales, donde las luces o los cielos aportan un valor imprescindible: «Elijo muchísimo los días, las tormentas y los cambios bruscos de luz, ahora hemos añadido invierno, hay unas cuantas de nieve,  siempre intento buscar días muy contrastados, de 'cara de perro', desgraciadamente la fotografía de paisaje es más benévola los peores días y a las peores horas, al amanecer y al anochecer, es raro que capte días rasos de cielo despejado», matiza.  

Tras hacer hincapié en que, hace un siglo, ya había preocupación por la despoblación, Maganto destaca a pueblos que luchan y ven el aspecto positivo de lo que no tienen, como Cedillo de la Torre, que forma parte de una plataforma denominada 'Menos de 100' habitantes. 

La periodista considera que poner el centro de atención en la ruina es ver también que no todo es negativo porque, a su juicio, «sigue siendo un patrimonio nuestro, hay algunos casos de éxito, como el 'Puente de Las Merinas', en Campo Azálvaro, que fue restaurado hace una década, y ahora Ecologistas en Acción rechaza que se mejore la carretera SG-500, que atraviesa la zona, porque es hábitat de rapaces», subraya Maganto.

Añade que la industria resinera ha resurgido en Navas de Oro  y Zarzuela del Pinar, tras el declive provocado por la Ley de 1950, que supuso el cierre inmediato de varias fábricas de la provincia. No obstante, sostiene que «hay ermitas que obviamente nunca se van a recuperar porque solo quedan cuatro paredes, pero por qué no en uno de los paseos en familia los domingos recordar la historia que hubo allí», se pregunta. Y le entusiasma la iniciativa en San Pedro de Gaillos, donde se quiere recuperar la ermita de Santiago porque hay un movimiento social muy concienciado con el patrimonio y la cultura tradicional.

Esther Maganto ha utilizado fuentes literarias nuevas encontrándose, por ejemplo, con un libro sobre los molinos de El Espinar, tras haber elegido el llamado 'Molino de la Villa', o el publicado por el profesor Fermín de los Reyes sobre el río Cega, ya que habían seleccionado el 'Puente de Barrancales'.  Asimismo hay fuentes históricas como el 'Libro de Montería', escrito en el siglo XIV, que relata los espacios donde cazaban los monarcas en la provincia, con referencias de los montes de Lobones y de La Losa, vinculada a la ermita de la Virgen de Cepones, o el libro de los 'Caminos de España', del cartógrafo Juan Villuga, del sigloXVI, a partir de la creación de la mesta y la trashumancia. No ha faltado como apoyo a la  la investigación el libro de la Toponimía de Valsaín,  el mapa de Segovia, del siglo XVIII, o el libro de la provincia, de Tomás López, en el siglo XIX. Además de revisar el BOCyL, aunque los pequeños pueblos no entran en las ayudas a la restauración de patrimonio...

La autora de los textos mantiene que ponen el ojo en cuestiones que tienen relevancia mediática y social. Cita como ejemplos recogidos en el anterior volumen el Palacio de los Contreras, en Laguna de Contreras, o la iglesia de Fuentes de Cuéllar,  que han sido arreglados, un año después. También  habían seleccionado la Casa Buitrago,  «ahora envuelta en una polémica tremenda», pero también  estaciones de trenes abandonadas en el trayecto del 'Tren Directo'. que ahora está de actualidad por la inversión prevista en el túnel de Somosierra.

En cuanto al interés por los libros que han editado de este patrimonio segoviano olvidado, Del Barrio es de la opinión de que «hay mucha sensibilidad entre los ciudadanos,  unos por morbo, otros por curiosidad, otros por saber que su abuelo tuvo el molino, eso nos ha pasado con Esther del Barrio, en Arevalillo del Cega, que ha estado insistiendo para que fuera a verlo, o la iglesia de San Bartolomé, en Colladillo, perteneciente al municipio de Arcones, una mujer de la zona me decía que me acordara de incluirlo…».  

Reconociendo que las administraciones son sensibles al problema, el editor y fotógrafo asegura que en Lastras de Cuéllar hay mucho patrimonio en ruinas, con un bello paraje entre los dos ríos, pero ahora la prioridad es el agua, y destaca la suscripción popular para  rehabilitar la iglesia de Fuentes de Cuéllar.