Chequeo al Acueducto

D.S.
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Expertos realizan estudios en torno al monumento romano para conocer las características de los sillares y su estado de conservación

Chequeo al Acueducto - Foto: Rosa Blanco

Dos estudios promovidos por el Ayuntamiento centran actualmente los trabajos de investigación en torno al Acueducto de Segovia, declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad: el análisis del granito, para determinar el origen de la piedra y el conocimiento de la composición, con el fin de abordar su consolidación, en el caso de que sea necesario, y la obtención de una planimetría actualizada, pila por pila, para analizar las patologías que puedan afectar al monumento romano, cuya construcción se ha fechado en el año 118 después de Cristo, a raíz del hallazgo de un sestercio de Trajano.  
En la línea de procurar una mayor protección de los bienes integrantes del patrimonio de Segovia y de alcanzar el mayor conocimiento e investigación del patrimonio histórico de la ciudad, con un presupuesto de 14.000 euros en el conjunto de actuaciones, esta semana, el Instituto Geológico y Minero de España (IGME)realiza un estudio de caracterización geoquímica de los sillares pétreos del Acueducto para conocer, a través de rayos X, sus cualidades químicas y procedencia. Se está empleando un aparato portátil que sirve para testar cada uno de los elementos que integran los pilares y conocer su composición y elementos geoquímicos que permitan definir el lugar de origen, la cantera o canteras, de la que procede la piedra utilizada en cada una de las fases de construcción. Se trata, según la concejala de Patrimonio, Clara Martín, del estudio «más ambicioso sobre la piedra del Acueducto tras el realizado por Geocisa, a partir de 1992. 
Para Martín, la toma de datos evita extraer muestras físicas de granito, no es invasiva, ofreciendo unos  datos sobre la caracterización petrográfica de la piedra y la composición geoquímica, teniendo en cuenta que,  aunque toda esta obra civil de la época romana está construida de granito, en función de cada cantera, tiene unas composiciones diferentes.
Con la previsión de obtener resultados antes de finalizar el año, la concejala de Patrimonio subraya que, a través de rayos X,  se tomarán referencias en 300 puntos de todo el Acueducto y sus distintas fases de construcción, desde la original romana a las diferentes restauraciones de época medieval y moderna, de los Reyes Católicos y la Reina doña Juana, entre la Plaza de Día Sanz y el desarenador de Padre Claret, hasta la contemporánea, llevada a cabo en el tramo de la calle Cañuelos, en el siglo XIX.
Posteriormente, el IGME contrastará los datos con los que tiene tomados de las canteras del entorno de Segovia y municipios próximos, con el objetivo de poder identificar con datos científicos –no basados en inspección visual, como se ha hecho hasta ahora–, los distintos yacimientos que sirvieron para provisionar la obra del Acueducto, como el de Ortigosa del Monte, el ubicado en el del Real Sitio de San Ildefonso-La Granja o el de ‘El Sotillo’.
Además se van a contrastar datos con muestras que se tomaron físicamente del Acueducto en la restauración que se inició en 1992 por la Junta de Castilla yLeón. Aparte de la información de la composición de la piedra para conocer procedencia, el resultado del estudio que se obtenga será básico en futuras labores de restauración y consolidación de los sillares.
Por otra parte, el arqueólogo Néstor Marqués junto a un equipo de topógrafos, realiza la fotogrametría y escaneado láser de la parte monumental del Acueducto,  desde la avenida Padre Claret al Postigo del Consuelo. De la información recopilada se obtendrá un modelo digital 3D en alta resolución del monumento lo que permitirá disponer de una cartografía completa modelizada, que servirá para conocer mejor sus patologías y permitirá la gestión integral de su conservación. Evitará, además, tener que instalar andamios en sucesivas revisiones, al facilitar información gráfica de su estado actual. Esta documentación digital será de gran utilidad para su mantenimiento, conservación, estudio y difusión.
Clara Martín asegura que el hecho de tener imagen en 3D individualizada, pila por pila, en alta resolución, permitirá analizar con bastante detalle las patologías que pueda tener la piedra y conocer el estado actual del monumento.  
En su opinión, «se trata de tener información actualizada,  para contar con una base de datos y avanzar en los trabajos de conocimiento del Acueducto de cara a su conservación preventiva». 
Para la realización de ambos estudios, desde este martes,  se ha incorporado a los trabajos una grúa con la que se facilitará el acceso a las zonas más elevadas del monumento, consiguiendo de esta manera una completa información sobre el Acueducto, que se unirá  a la documentación ya existente sobre el principal monumento de la ciudad, como la obtenida en 1992. 
La última gran intervención comenzó en el verano de 1992, cuando se acordó cortar el tráfico bajo sus arcos, siendo entregada en 1999, financiada por la Junta de Castilla y León, que se la adjudicó a la empresa Geocisa, con un presupuesto de 932,3 millones de las antiguas pesetas –unas 40.000 pesetas por sillar–, de los que 300 millones fueron aportados por la Fundación Caja Madrid.