TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Franceses

Han pillado a Zidane con Pogba. Una foto vacacional, en Dubai, donde entrenador y jugador habrían charlado amistosamente del clima en Lagny-sur-Marne, lo caro que se está poniendo el barrio del Endoume en Marsella, «¿Et la famille?», «Tres bien, merci» y a otra cosa. Los franceses son muy suyos: una vez adquirimos los servicios de un Turibús para conocer Moscú y mientras los españoles nos miramos con recelo durante dos o tres días, sospechando los unos de los otros, las dos parejas francesas ya habían almorzado juntas el primer día (sin conocerse de nada) y cambiado direcciones y teléfonos por la tarde-noche. Supongo que mantendrán una exquisita relación epistolar y seguirán quedando al menos una vez al año en un punto intermedio entre Toulouse y Montpellier para charlar y hacer una cena de picoteo con quesos variados…

Supongo que lo de Zidane y Pogba habrá sido coincidencia. ¿Pero qué haces tú por aquí? Te iba a preguntar lo mismo. Un «¡Ja, ja, ja!» impostado, un apretón de manos o medio abrazo, por si los paparazzi. Y a la conversación banal, ¿verdad?

Pues no.

Apesta a que Zidane se ha hartado de lo que él considera una flagrante inacción del club a la hora de satisfacer el único gran capricho (olvidando lo de Hazard, claro) que pidió al club; porque él arriesgó mucho regresando, y a cambio de asumir tanto riesgo pidió una condición plenipotenciaria que no se vio reflejada en el mercado de fichajes. Y podemos apostar un céntimo a que la famosa foto de Dubai no es un encuentro casual entre galos, sino que esconde un «dejadme a mí», seguido de una llamada de teléfono y un «¿Paul, dónde vas a ir durante el parón de selecciones?». De aquí a unos meses veremos si la palabra de 'Zizou' pesa más que el dinero de Manchester.