Memoria olvidada

SPC- Agencias
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Más de la mitad de los españoles cree que ETA sigue activa y el 60 por ciento de los jóvenes no sabe quién fue Miguel Ángel Blanco

Memoria olvidada

Ha hecho falta un solo estudio, realizado a propósito del estreno mundial de la nueva docuserie de la plataforma de Amazon El Desafío: ETA, para comprobar lo efímera que es la memoria del ser humano. Solo hay que leer alguna de sus principales conclusiones: más de la mitad de los españoles cree que la banda sigue activa, el 20 por ciento todavía la relaciona con la autoría del atentado del 11-M y el 60 por ciento de los jóvenes no sabe quién fue Miguel Ángel Blanco.
El informe , que defiende la necesidad de profundizar en la historia de la organización terrorista, arroja, además, otras evidencias desalentadoras: siete de cada 10 personas afirma no conocer a José Antonio Ortega Lara, solo el 38 por ciento de los jóvenes identifica a Irene Villa y el 78 por ciento de los encuestados no acierta a dar detalles sobre los GAL, un tema en el que solo un tercio relaciona con una agrupación parapolicial.
Bajo el título La memoria de un país. Estudio sobre el conocimiento de la historia de ETA en España, este estudio, para cuya elaboración se ha contado con una muestra de 1.262 personas con edades comprendidas entre los 18 y los 75 años, constata el desconocimiento general entre la población, sobre todo la más joven, sobre el pasado criminal de la banda. 
El 68 por ciento de los menores de 35 años, de hecho, reconoce que no ha estudiado en el colegio o la universidad nada relacionado con ETA, que dejó más de 800 muertos en España, la mayoría miembros de la Fuerzas de Seguridad. Es más, el 95 por ciento de los españoles desconoce el número de víctimas de la banda y las confunde con etarras famosos.
¿Cómo se ha podido llegar a este grado de ignorancia sobre unos acontecimientos que causaron tanto dolor y marcaron la historia reciente del país? Las causas son múltiples, pero hay un denominador común: la falta de compromiso por darlos a conocer.
Se dice que una sociedad que desconoce su pasado está condenada a repetir los errores cometidos. En este caso, está en juego el olvido de cinco décadas de actividad criminal.