Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Sánchez no ha ganado el debate

07/09/2022

Es la pregunta habitual cuando se produce un debate entre el jefe de gobierno y el líder de la oposición. ¿Quién lo ha ganado?

Habrá opiniones para todos los gustos, a unos les habrán parecido más sólidos los argumentos de Sánchez,   a otros los de Feijóo; unos habrán visto más firme, incluso más brillante, a uno que al otro. Pero hay un hecho indiscutible: no puede ganar el debate un presidente de gobierno que ha mostrado absoluta falta de respeto a la Cámara y al líder de la oposición al reírse abierta y permanentemente de lo que decía Núñez Feijóo, tratando así de demostrar que no le tiene en consideración, que le considera un cero a la izquierda.

Sánchez se caracteriza por ser prepotente, ir sobrado en todas sus intervenciones y mostrar un aire chulesco impropio de un dirigente político. Esta vez ha vuelto a actuar de igual manera, pero con más insistencia que nunca. Una actitud que además de todo lo ya apuntado indica la escasa educación del presidente de gobierno.

Sánchez ha presentado un escenario absolutamente idílico, y Feijóo le ha bajado los pies a la tierra. Cuando más datos ofrecía, más se reía Sánchez, como si los españoles estuvieran como para recibir con risas ante el panorama que describía el presidente del PP. ¿Catastrofista?  Probablemente. Pero Feijóo no podía quedar callado ante la imagen que ofrecía Sánchez de una España abanderada en todo lo mejor que ofrece Europa, con un crecimiento ejemplar, unas cifras de empleo que hacen historia y millones de españoles felicitándose por la lluvia de ayudas y subvenciones. Una España en la que los medios de comunicación -se entiende que los críticos con el gobierno- están condicionados por los grandes empresarios, con una oposición que se niega a arrimar el hombro, y que llega a mencionar la hazaña de Elcano, cuyo medio siglo se cumple ahora, como si pudiera compararse con el esfuerzo del gobierno para aliviar los problemas de los españoles.

Sánchez presumió de ofrecer "datos contrastados" para intentar derrotar el derrotismo de Feijóo. El problema de Sánchez es que son numerosas las ocasiones en las que el presidente ofreció datos que no eran ciertos, anunció medidas, o las anunciaba alguno de sus ministros, que a las pocas eran estaban invalidadas, o rechazaba de plano lo que aceptaba poco después. La falta de credibilidad del Pedro Sánchez es galopante, como lo es su irritante propensión a reírse del Feijóo, al que ha "premiado" con nuevos insultos, entre ellos insolvente. No deben afectarle demasiado a Feijóo, que lleva semanas sumando toda clase de insultos de los ministros y del presidente.

Sánchez no quiere oír hablar de la mano tendida de Feijóo, prefiere a sus socios habituales, que con toda seguridad no son los más deseables para superar la crisis social y económica. Y, eso sí, no ha parado de repetir que lo que más le preocupa es "la gente" y "la clase media trabajadora".