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Dinastía o relevo

Nacho Sáez
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Comienza la Segunda División femenina de fútbol sala con dos representantes segovianos. El Unami esgrime su experiencia mientras que el Segosala encarna la novedad.

Dinastía o relevo

Dinastía o relevo. La temporada 2021/2022 de la Segunda División femenina de fútbol sala confrontará en Segovia dos modelos: la experiencia del Unami frente a la juventud de un Segosala que debuta en la categoría. El equipo que entrena Agustín Pérez se estrena este domingo (13.15 horas) en la cancha del Unión Deportiva Albacete Futsal convencido de encontrarse preparado para el reto que tiene por delante.

«Siempre soy muy optimista y por cómo las veo de ilusionadas y como han trabajado durante la temporada, la sensación es muy buena. Pero es hablar sobre hipótesis porque no sé el nivel que pueden tener el resto de equipos. Sabemos que el salto es grande, aunque el nivel puede ser el de los equipos de arriba del año que competimos en Regional en Madrid», señala el técnico. La gijonesa Ana Gutiérrez y la guardameta Rebe han sido las únicas incorporaciones de un equipo que tiene clara su filosofía. «Nos gusta mucho tener el balón y hacer un juego bonito de ver», subrayan las capitanas, Cristina González ‘Chivi’ y Eva Jiménez. «Aunque suene mal decirlo es un equipo que tiene buena lectura de juego está muy trabajado tácticamente. Son muchos años. Además trata muy bien el balón, lo quiere tener y también lo combina con las transiciones rápidas. Se tiene que adaptar a la velocidad y la presión que va a tener ahora de las rivales. Pero es un equipo que da gusto verle. La gente que va a los partidos siempre lo dice», abunda su entrenador.

La otra característica que lo define es su diversidad de edades. Sus pocas veteranas secundan a un grupo de jugadoras en las que se incluyen cadetes de 15 y 16 años. Y por detrás estará el filial, que hace soñar  con un horizonte lleno de éxitos. «Me tiene entusiasmado. Hay niñas de 13 o 14. Y dan la cara. Lo único es que con la pandemia ha hecho desaparecer a la mitad de las 80 jugadoras que teníamos [en el conjunto del club]. La semana que viene tenemos tres días de puertas abiertas y ojalá las recuperemos», afirma Pérez, que confía en un futuro en Primera: «Quizás si no estuvieran divididos los dos proyectos la ilusión de estar en Primera División se encontraría más cercano, pero hay que entender que son dos clubes diferentes y cada uno trabaja de una manera».

Dinastía o relevoDinastía o relevo

Tras la salida de Antonio González, el Unami inicia una nueva etapa con Kike Molina en el banquillo. Integrante de una de las mejores generaciones de jugadores del fútbol sala segoviano, llega de entrenar al Universidad de Valladolid masculino en Segunda División B. «Me gusta hacer hincapié en la defensa, en no recibir goles y en que [las jugadoras] se fijen en lo que tienen que hacer en cada momento», anuncia a las puertas de la primera jornada, en la que se enfrentarán el sábado en el Pabellón Pedro Delgado (18.00 horas) al Chiloeches. El  pistoletazo de salida a una temporada que esperan que no las sitúe en la lucha por el descenso, como el curso 2020/2021.

«Creo que hemos ganado en dinamismo, que los conceptos tácticos son bastante diferentes a los que veníamos desarrollando, y estamos en proceso de asimilarlos. Ahora es el momento de demostrarlos y a ver qué sale», apunta la capitana, Rocío Marinas, uno de los símbolos de las ‘azules’, que después de más de una década en Segunda y sin categorías inferiores para recibir el relevo, se resisten a colgar las zapatillas. «Las ganas de jubilarnos parecen que están ahí tanto de manera externa como también interna a veces, pero ahí seguimos. Somos uno de los equipos clásicos de la categoría, pero este año queremos reivindicarnos y mejorar la campaña pasada. Todas tenemos la sensación de que podemos hacerlo mejor que estos últimos años. Yo creo que es el momento. A lo mejor es ahora o ya toca jubilar el bloque», admite la propia Rocío.

Tanto a ellas como al Segosala les espera una competición que recupera su formato habitual tras la pandemia (ya sin subgrupos) y que está llena de trampas. «A algunos equipos les veía de rebote el año pasado y el grupo de Madrid es muy competitivo. Tienen mucha gente y sacan muchas jugadoras. Y Castilla-La Mancha está haciendo un gran esfuerzo y las canarias invierten mucho», dewstaca Molina. «Espero partidos muy complicados y en los que vamos a tener que sufrir mucho, pero creo que vamos a conseguir sacar la mayoría por la ilusión y las ganas que le vamos a poner», añaden las capitanas del Segosala.

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Los derbis llegarán en las jornadas 8 (13 de noviembre) y 23 (2 de abril) pero en buena sintonía. «Somos compañeras, somos amigas y todo lo que sea sumar para el deporte femenino segoviano es positivo. Nos apetece jugarlo pero sin rivalidad», coinciden los dos equipos, orgullo del fútbol sala local. «No se valora lo suficiente que estemos en Segunda», concluyen.