Vox se autoenmienda y templa su propuesta de reabrir Garoña

SPC
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Cambian el texto inicial de una PNL que instaba al Gobierno a estudiar la posibilidad de encender la planta burgalesa por un informe sobra la viabilidad del Valle de Tobalina para albergar centrales

Ángel Hernández (PSOE) y Ángel Ibáñez (PP) marcan el sentido del voto a sus grupos durante el Pleno de ayer. - Foto: Ical

Las Cortes de Castilla y León instaron ayer, con los votos de PP y Vox, a elaborar un estudio sobre la idoneidad del Valle de Tobalina para albergar instalaciones de generación de energía nuclear, en el que se tengan en cuenta «si resulta técnica y económicamente posible la instalación de nuevas centrales o la reapertura y/o actualización de las existentes con la actual legislación fiscal y de otra índole». Una propuesta diferente a al que se había anunciado en un principio, y que consistía en pedir al Ejecutivo central la reapertura de la nuclear burgalesa, si bien ambos expresan su posición favorable a la reapertura de Garoña si «se presenta un proyecto técnica y económicamente viable».

Un cambio de última hora que se debe a que Vox se autoenmendó y cambio el texto inicial en el que planteaba exigir al Gobierno de España la realización de un estudio técnico con carácter de urgencia sobre la viabilidad de la reapertura de Garoña y exigir los recursos técnicos dentro de las posibilidades de seguridad. No obstante, lo que se votó finalmente, con una enmienda del PP, que recibió el voto en contra de PSOE y Podemos y la abstención de UPL-Soria Ya y de Cs y XAV, fue elaborar un estudio sobre la idoneidad del Valle de Tobalina –emplazamiento de Garoña– para albergar instalaciones de generación de energía nuclear, si resulta técnica y económicamente posible la instalación de nuevas centrales o la reapertura y/o actualización de las existentes.

También, se pidió al Gobierno el mismo estudio como complemento al mix energético para fortalecer la soberanía energía. Del PP se incorporó pedir al Gobierno la extensión de la vida útil de las nucleares existentes, garantizando su seguridad y conforme a los estándares del Consejo de Seguridad Nuclear.

En la presentación de la PNL, el procurador de Vox por Burgos Ignacio Sicilia apeló a la soberanía energética, subrayó que Garoña generaba 1.600 empleos entre directos e indirectos y remarcó que es posible su reapertura con un nuevo reactor de última generación. «La modernidad es la energía nuclear», remató. «Es urgente revertir la deriva del desarrollo de nuestro sistema energético, el cual debe tender hacia una generación de energía barata, sostenible, eficiente y limpia», argumentó el procurador de Vox, que apuntó a países europeos, como Alemania.

Por su parte, el popular Ángel Ibáñez indicó que el PP y la Junta «siempre abogaron» por que la nuclear estuviera abierta y criticó «la incoherencia» del PSOE que en 2008 votó a favor de mantener la actividad y cuando llegaron al Gobierno se cambió de idea. «Hoy defienden lo realizado tras la pena de muerte, se abrazan a la ideología y así les va», dijo, para afear que no estén a favor de la nuclear como hacen los socialistas extremeños.

Tanto el socialista Jesús Puente, como Francisco Igea (Cs) y Pablo Fernández (Unidas Podemos) censuraron que Vox presentara un texto para realizar un estudio técnico sobre la viabilidad de Garoña y luego se extienda a todo el Valle de Tobalina. El socialista Jesús Puente afirmó que reivindicar la energía nuclear como una solución es «una quimera», y recordó que Garoña solo producía un 1,2% de la electricidad del sistema y subrayó que fue cerrada por el PP. «Nadie la echa en falta», remató en su intervención. «Por qué ese valle y no otro», incidió el parlamentario naranja, mientras que el procurador de Unidas Podemos, Pablo Fernández, atacó al PP por «tragarse sus principios» para aceptar lo que plantea Vox.