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La bajada de carburantes mitiga en parte una crisis desbocada

David Aso
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La bonificación de 20 céntimos por litro llega precedida de nuevas subidas durante la semana, mientras los problemas de suministro se reducen con la vuelta al trabajo de la mayoría de camioneros

La bajada de carburantes mitiga en parte una crisis desbocada - Foto: Rosa Blanco

La industria segoviana sigue con problemas de distribución por el paro nacional del transporte, aunque se desvanece el temor a cierres temporales gracias a la progresiva vuelta al trabajo de la mayoría de camioneros. Hosteleros y comerciantes, a pesar de todo, continúan haciendo acopios extra para prevenir nuevas subidas y falta de stock; salvando distancias, al estilo de los ciudadanos de a pie que llenan sus despensas como si no hubiera un mañana. En los supermercados persiste la escasez de ciertos productos más allá del aceite de girasol y la leche, aunque lo atribuyen a roturas puntuales de stock y falta de tiempo para reponer, más que a un desabastecimiento puro y duro. Y mientras la inflación alcanza ya su nivel más alto desde 1985 (9,8% en el último año), el descuento de 20 céntimos por litro que se aplica desde este viernes en los carburantes, por el paquete de medidas aprobado por el Gobierno el martes, debería mitigar al menos un poco la situación. Una tormenta perfecta de crisis de suministros, subidas de precios, riesgo de desabastecimiento agravado por las compras compulsivas... Con la guerra en Ucrania como detonante del repunte del último mes, pero por problemas que empezaron el año pasado.

Según pasen los días se irá comprobando hasta qué punto la rebaja de 20 céntimos (aprobada de momento hasta el 30 de junio) es eficaz. O si, por el contrario, hace que suban más los carburantes hasta neutralizar el margen rebajado o casi, en cuyo caso se acabaría viendo esta medida como haber echado gasolina al fuego; o como un intento de apagar un incendio forestal con un extintor doméstico, dado que siguen apretando las subidas de luz, gas, cesta de la compra, toda clase de materias primas para la industria...

Lo que sí se ha visto a lo largo de esta semana es mucho menos movimiento en las estaciones de servicio.Pocos conductores y repostajes especialmente cortos por parte de quienes se lo han podido permitir, incluso inferiores a cinco litros, para llegar con lo justo al viernes. Así se ha registrado un drástico desplome de la demanda de combustible que el presidente de la patronal provincial del sector, Luis Miguel González, estima en un 50% en las gasolineras urbanas; y superior al «60 o 65%» en las de carretera, por el añadido del paro del transporte. Hasta las propias gasolineras han dejado surtidores medio vacíos a la espera del viernes, aprovechando que las petroleras asumen cinco de los veinte céntimos de descuento.

«El último mes ha sido una auténtica locura con los precios», reconoce González. Y una subida media de seis céntimos por litro de diésel, entre el final de la semana pasada y mediados de esta, que ha llevado a marcar nuevos máximos. El presidente de los gasolineros segovianos atribuye los mayores incrementos a las low cost, en la línea de lo que sostiene la patronal nacional. Y coincide que en Segovia, este jueves, la locura de precios era tal que las cinco estaciones más baratas para repostar gasolina 95 no eran precisamente de bajo coste, sino de Repsol (las de Carbonero, Tolocirio, Chañe, Cuéllar y Gomezserracín).

Pasado este viernes también rodarán más camioneros, una vez que a ellos también les sale el litro por 20 céntimos menos, si bien la pérdida de fuerza del paro del transporte se ha notado ya desde el principio de la semana, después de que el viernes 25 su patronal cerrara un acuerdo con el Gobierno sobre el paquete de medidas previsto. La plataforma convocante de los paros fue capaz de movilizar a la mayoría del sector durante la primera semana, pero su fuerza se ha ido diluyendo. El presidente de la Agrupación Segoviana Empresarial de Transportes (Asetra), Juan Andrés Saiz Garrido, que se ha mantenido en una posición intermedia de respeto al que parase y al que quisiera trabajar, estima que la protesta llegó a ser secundada por más del 60% del sector en la primera semana, pero este jueves ya estimaba en menos de un 10% los que la mantenían. 

La Delegación del Gobierno aún informaba el martes de un incidente en el polígono de Valverde, por ruedas pinchadas a un camión aparcado allí, y no puede olvidarse la agresión sufrida por un camionero en Villacastín la semana pasada, que se saldó con cinco personas «investigadas», que no detenidas. Además, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han escoltado a 280 camiones por Segovia desde el inicio del paro el 14 de marzo, pero ninguno el miércoles y jueves. 

EMPRESAS. Sin embargo, los problemas de distribución persisten en numerosas empresas de la provincia.«Es verdad que esta semana ya se recibe más mercancía, pero no con normalidad», tal y como matiza el presidente de la Federación Empresarial Segoviana (FES), Andrés Ortega. Sobre todo por los problemas que persisten en otros puntos del país, con plataformas logísticas y puertos saturados o con piquetes.

De hecho, las empresas segovianas han sufrido más en estas semanas por lo que ocurría fuera de la provincia que por los percances puntuales que se han sufrido dentro. En León, por ejemplo, un transportista que dormía la noche del domingo al lunes a las puertas de un Leroy Merlin, esperando que abriera para descargar, se encontró con las ruedas pinchadas al despertarse y bajar del camión. Lo había contratado la empresa segoviana Naturpellet, que suministra a las 130 tiendas que tiene esta multinacional del bricolaje en España. 

«Esta semana ya sale más gente a trabajar, pero hemos sufrido piquetes más violentos», advierte la CEO de Naturpellet, María José Tapia. La semana pasada ya afirmaba a El Día que estaban «totalmente desesperados», y en la actual, «no tanto pero casi». «Lo normal sería que aquí hubieran cargado cada día 25 o 30 camiones y hemos estado recibiendo cinco o seis», lo justo para atender urgencias y poco más, como llevar pellets para calefacciones de comunidades de vecinos, mientras todavía acumulan más de 200.000 euros en producto pendiente de envío a destino.

Leroy Merlin, por cierto, enviaba días atrás una carta a sus proveedores para confirmarles que les exime de penalizaciones por entregas tardías, asunto que interesa a Naturpellet y también a otras empresas de Segovia como Ambientair, donde la normalidad no ha llegado, pero se acerca. La semana pasada vio caer su ritmo de fabricación (de ambientadores y velas aromáticas) a la mitad por falta de materias primas, y en los últimos días ya estaba al 80%.

Otra de las firmas segovianas que temía tener que cerrar esta semana es la cooperativa Mesenor, después de que el martes y miércoles de la semana pasada empezara a quedarse sin ciertas materias primas y complejos vitamínicos básicos para preparar algunos piensos.«Nosotros ya habíamos revisado nuestros precios de suministro (a favor de los transportistas) hace sólo unas semanas», destaca su presidente, Rafael de Frutos; curiosamente, casi a la vez que Naturpellet, que hizo lo propio en marzo tras una actualización previa en enero. «Pero hemos tenido camioneros contratados para los piensos que pararon por miedo», precisa el presidente de Mesenor, aunque ahora su transporte «ya funciona a más del 90%». Ylejos de haber tenido que tirar leche, (extremo que sí se ha visto en otras provincias),«todo indica» que sus ventas se han disparado porque, a falta de garantías de otras marcas para suministrar en condiciones, Mesenor ha registrado un fuerte aumento de demanda.

La situación ha sido y es parecida en Copese, que también temió tener que parar su fábrica de piensos, pero se ha librado, según fuentes autorizadas de este grupo pecuario. «Hemos tenido muchos retrasos en materias primas y dificultades para acceder a ellas, pero nuestro objetivo era que a los animales no les faltara alimento»; ni a los animales de sus clientes ni a los propios, ya que tienen cerdos. «En ningún momento les ha faltado, aunque a la empresa le ha tocado pagar más caro por las materias y haciendo cambios de planificación en fábrica que también conllevan inversión».

Más de lo mismo en Bezoya, que ha seguido «produciendo con normalidad, pero con incidencias en distribución» que tardarán «unos días más» en resolverse. Y parecido en Beam Suntory, que ha seguido «trabajando con la normalidad propia de este momento», según fuentes oficiales, mientras otras de la plantilla apuntaban que ya en días pasados se prescindió de algunos empleados contratados a través de empresas de trabajo temporal. 

Entretanto, en el último eslabón de la cadena comercial, a pie de calle, el presidente de la agrupación Fecose, Roberto Manso, valora que «la llegada de pedidos ha ido mejorando a lo largo de la semana». Coincide además que el comercio demanda más pedidos que de costumbre. «Los que podemos estamos haciendo acopio, sobre todo en calzado, textil, papelería... Se adelantan las compras para evitar las subidas que estén por venir». Porque la previsión es que haya más y el temor, que cuando decaiga esta crisis lleguen subidas de impuestos que cronifiquen los precios de hoy.

 

 

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EN BREVE

Aviso de «posibles» cambios de menú en comedores escolares
Una de las empresas que lleva comedores escolares en Segovia, Aramark, hacía llegar a los padres a través de sus colegios una carta en la que avisaba de problemas de abastecimiento por el paro del transporte que podían llevar a «sufrir alguna modificación» en los menús. No obstante, la Junta aseguraba el miércoles a El Día que no ha llegado a suceder.

 

Aumenta la demanda  de leche Mesenor ante la falta de otras marcas
«Estos días han sido un no parar», advierte el presidente de la cooperativa, Rafael de Frutos, que apunta que «todo indica» que sus ventas a supermercados y otros establecimientos han crecido con el paro del transporte. «Como otras marcas no podían llegar (han faltado sobre todo de fuera de la Comunidad), a nosotros nos pedían más».