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"Para 'Titirimundi' es la vuelta a la normalidad"

A.M.
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Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y Diploma de Estudios Avanzados en Comunicación Audiovisual, lleva vinculada con 'Titirimundi' desde 2000, como encargada de gestión y coordinación, asumiendo la dirección en octubre de 2017.

Marian Palma, directora de 'Titirimundi' - Foto: Rosa Blanco

La directora del festival Internacional de Títeres 'Titirimundi', Marian Palma Castillo, asegura en esta entrevista que en la organización del evento «estamos todos los años con el nudo en el estómago, es muy complicado desconocer  los presupuestos, incluso una vez realizado el evento, hay ayudas que se reciben antes de celebrarlo pero otras llegan más tarde, a final de año».

Afrontan la XXXVI edición de 'Titirimundi' que supone una vuelta a la normalidad, ¿qué previsiones tienen?

Después de los dos últimos años, lo principal es la motivación para volver de nuevo a las fechas tradicionales, nuestra época, la identidad o las giras, recuperar todo lo que es el espíritu de 'Titirimundi'. Toda aquella actividad presencial que se había perdido, las actuaciones de calle, el hecho de tener de nuevo aforos completos,  lo que hace que los espectáculos tengan un calor especial. Para nosotros esta edición sí que será la vuelta a la normalidad.. 

¿Es la puesta en escena del inicio de la primavera?, ¿qué supone 'Titirimundi' en Segovia?

Lo llevo viviendo 22 años, trabajando en la organización..., efectivamente llega la primavera, los cambios de luz, los vencejos y se hace palpable el cambio de estación, entonces la gente se lanza a la calle que es donde tenemos las actuaciones, el movimiento de espectáculos y, a partir de ahí, el carrusel, los colegios entrando y saliendo a distintas actuaciones, que es lo que pretendemos, no llevarles el teatro sino que ellos vayan al teatro. 

Todo comenzó en 1985 bajo la idea y dirección de Julio Michel, aunque hubo dos años en los que no se celebró, ¿sigue existiendo por algunos ciudadanos incomprensión hacia este festival? 

Sí, son los que menos, todos los años hay alguna llamada de atención porque molestan ciertos elementos en la ciudad. Este año que ha vuelto el carrusel 'Le Manège' D'Andrea, después de dos años, ellos estaban muy entusiasmados porque comentaron que, cuando metieron los camiones, la gente les había estado saludando y dando la bienvenida, incluso en francés. Pero hay gente que no entiende que se instalen a los pies del Acueducto, que sean ellos, argumentando que siempre son los mismos feriantes…  Es desconocimiento de lo que es la compañía 'La Machine', lo que construyen, sus centros, tanto en Nantes como en Touluse. Hay opiniones para todo... 

¿Qué nos puede decir del programa, reducido a cinco días, del 12 al 16, de jueves a lunes, con 177 funciones? 

Lo primero es que hemos vuelto a programar en calle, que era un miedo tremendo, y a tener la presencia de compañías de otros países, no solo los cercanos que han venido estos dos años. En el hecho artístico, se vuelven a utilizar 22 espacios de la ciudad, hay un dinamismo tremendo, tanto para público adulto, como familiar, infantil para los más pequeños, espectáculos más divertidos o más profundos –vuelve la poesía–, comenzamos  en el teatro Juan Bravo, en la inauguración, con la compañía canadiense La Fille du Laitier, con un Macbeth fantástico, es un texto de Shakespeare pero con una propuesta escénica totalmente novedosa, ahí es donde se ve cómo una tragedia se puede escenificar de una forma tan irónica y sacarte la sonrisa. La marioneta crea esos otros mundos, es lo que intentamos estos días, una fiesta de los sentidos, como decía siempre Julio Michel. Habrá 88 funciones en los patios, 18 en la calle, 36 en teatros, 24 escolares y diez visitas guiadas.  

¿Se sigue manteniendo la variedad de técnicas y estilos?

Por supuesto, para nosotros lo popular es primordial, es uno de nuestros fines principales, ahí esta la base, en el guante, en el hilo, en la varilla o en las sombras,  ahí tenemos compañías como Titiriteros de Binéfar, con espectáculos para niños y abuelos, o La Gotera, que van cambiando, pero siempre cuidando mucho todo lo popular, desde la música a las formas, para que el niño tenga esa constancia cuando vaya a ver el teatro.  Los mayores absorben todo aquello con lo que luego puedan estar jugando y cantando con los más pequeños, hay que mantenerlo, la tradición oral es muy importante y hay que continuar con ella. 

Han programado 33 compañías de 10 países, 15 de ellas acuden por primera vez a 'Titirimundi', cerca del 50 por ciento, ¿qué van a aportar?.    

Están las populares y otras que son más novedosas que utilizan nuevas tecnologías, siempre hay alguna aportación positiva. Las puestas en escena, la forma de trabajar de muchas de las internacionales también ayudan a que las de aquí conozcan estas tendencias y vean cómo se trabaja en otros lugares.  Siempre se ha dicho que lo ideal para el festival sería crear una escuela, también nos decía el famoso titiritero británico Rod Burnett, 'Professor of Punch and Judy', fallecido en 2017,  que para él la escuela había sido 'Titirimuni' porque aquí había conseguido ver compañías de muchos países, lo que le ayudó para conocer técnicas y formatos para sus nuevos espectáculos.  

¿Qué pasó el 19 de abril cuando pusieron las entradas a la venta?

Fue interesante porque no sabíamos muy bien cómo iba a reaccionar el público, hemos querido trabajar como en época prepandémica pero no teníamos el 'feed back' de los posibles espectadores, ahora sabemos que sí que está por la labor. El primer día se vendieron casi 4.000 entradas y luego han ido poco a poco, hasta superar las 5.000, todavía quedan, aún faltan días para que empiece el festival, pero ahí se demuestra que la gente tiene muchísimas ganas.

También hay extensiones a localidades segovianas y a provincias de las comunidades autónomas de Castilla y León,  Madrid, Galicia y Navarra, y colaboran con el Festival de Segovia MUSEG, en verano…

Siempre trabajamos creando giras, tenemos un convenio con la Diputación Provincial que favorece la presencia de 14 compañías que realizarán 42 representaciones en 35 municipios, que comenzaron este 29 de abril y permanecerán hasta el 29 de mayo. Aparte de los vecinos de estos pueblos hay mucha gente de Segovia que sigue ese programa y va a ver los espectáculos que se mueven por la provincia. 

A través de la Red de Teatros de Castilla y León y de las relaciones con otro festivales estaremos, por ejemplo, en Madrid, en la Casa Encendida, en el Teatro de El Retiro o en el Corral de Comedias, de Alcalá de Henares.  En cuanto a la colaboración con el MUSEG creo que la forma de seguir desarrollándonos es creando sinergias y surgió hablando con la directora de la Fundación don Juan de Borbón, Noelia Gómez, a quien comenté que no teníamos sitio para presentar un espectáculo que llevaba una orquesta con once músicos y le encantó.  Se trata de espectáculo 'Soñando con el carnaval de los animales', de Etcétera Teatro, a partir de las obras musicales 'Preluido de la siesta de un fauno', de Claude Debussy, el 23 y 24 de julio. Al final lo hemos cerrado y ya están las entradas a la venta.     

¿Usted habla de que esta edición tiene sabor a regreso, también a estabilidad en la continuidad del festival?

Regreso en cuanto a la organización y a la idea del disfrute del festival para la ciudad. ¿En cuanto a estabilidad?, eso siempre lo tenemos en duda, cada año nos lanzamos al abismo. El presupuesto para esta edición es de 205.000 euros. Con el Ayuntamiento, patrocinador principal, tenemos un convenio por 100.000 euros, y la Junta de Castilla y León aporta unos 69.000 euros [el año pasado fue de 14.752,17 euros] , aparte de que nos hemos presentado a otra del Ministerio de Cultura, a través del INAEM, que nos informará de la resolución hacia julio, y hay otras pequeñas como la de la Fundación Caja Rural, que son bienvenidas. 

Estamos todos los años con el nudo en el estómago, es muy complicado desconocer los presupuestos, incluso una vez realizado el evento, hay ayudas que se reciben antes de celebrarlo pero otras llegan más tarde, a final de año. Este tipo de gestión es una complicación que hemos vivido toda la vida y aprendimos a lidiarla con Julio Michel, hay sustos de continuo. Alcanzar una estabilidad es muy complicado, deberíamos tener convenios con otras entidades, como el que existe con el Ayuntamiento, o la apertura a patrocinio privado, que también es muy difícil.     

¿Entonces plantearse ahora proyectos de futuro es una quimera?

Así es, hay que ser realistas y tener los pies en la tierra, aunque siempre están los sueños y hay un montón de proyectos. A día de hoy, vamos viendo año tras año, continuamos con el trámite de constituir 'Titirimundi' como fundación, espero que esté creada este año. Es otra forma de intentar conseguir ayudas privadas y que las empresas puedan tener beneficios fiscales, es otro planteamiento.

¿Cómo prevé que serán las relaciones con el nuevo Gobierno autonómico? 

Aún no hemos tenido contactos, solicitaré cita cuando acabe el festival, para presentarme yo y el proyecto global, hay gente que desconoce 'Titirimundi'…  Aparte del hecho artístico lo que hacemos es dinamizar mucho la Comunidad, hay actuaciones en muchas otras ciudades, como Burgos, Zamora, Salamanca, Ávila o León.  Cuantas más giras y más amplias siempre aumentarán los beneficios para Segovia porque los cachés de las compañías disminuyen. 

¿Teniendo en cuenta que continúa la crisis sanitaria, les causa respeto volver a la calle?

Sí, todavía debemos tener cautela, ser responsables, aunque el tema de las mascarillas o las distancias sean a criterio personal, también en interiores. Supongo que habrá personas que mantenga las mascarillas y otras no. Tampoco hemos podido hacer una programación de calle tremenda, aparte de la reducción de los presupuestos, estamos como de prueba, a ver cómo responde el público, no sabemos si será como antes o la afluencia será distinta. La gente tiene ganas de salir, de tener propuestas y de participar, pero el virus sigue ahí.

¿Cómo está su equipo?

Con muchísima ilusión por volver al mes de mayo, llevamos dos años sin vacaciones. El año 2020, en marzo,  nos sorprendió con todo hecho, ya incluso con contratos enviados, solo faltaba subir la programación a la web, teniendo que plantear fechas para septiembre cuando había compañías que ya no estaban disponibles o no tenían capacidad de viajar, porque eran de otros continentes. En 2021 nos pasó lo mismo, entonces ésta es como que a la tercera va la vencida. Incluso las compañías están deseando llegar a Segovia, tener la programación en mayo cambia mucho...