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Inmovilizadas más de 125.000 aves en Segovia

A.M.
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Estrictas medidas de seguridad en torno a la explotación de Fuenterebollo, que contaba con 18.900 pavos, donde surgió el primer foco de gripe aviar en aves de corral en España

Una empresa ha recogido los cadáveres de las aves y eliminado y evacuado al resto en las naves donde se produjo el foco en Fuenterrebollo - Foto: Verónica González/La8

La aparición de un foco de influenza aviar de alta patogenicidad H5N1 en una explotación de pavos de engorde en Fuenterrebollo, que contaba con 18.900 ejemplares,  confirmado este martes, el primero en España en aves de corral, ha provocado la inmovilización por un mes de más de 125.000 aves en cinco granjas de la provincia segoviana ubicadas dentro de las zonas de protección y vigilancia. 

Según los datos de la Consejería de Agricultura,  Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León  los enclaves donde se producen las limitaciones para sacar tanto los animales, como productos cárnicos,  huevos y  yacija (material que recubre el suelo de la granja) o estiércol, que tendrá que ser retirado por una empresa autorizada para su tratamiento, se encuentran en Cantalejo (40.000 pollos), Valdesimonte, (una de 25.200 pavos y otra de 350 ocas), Cabezuela (57.000 pollos) y Fuente El Olmo de Fuentidueña  (2.500 pollos).

Asimismo hay cerca de 200 corrales domésticos en la zona, tanto de gallinas como de patos o pavos, que deberán permanecer cerrados y con los huecos protegidos para que no puedan entrar aves silvestres. Según el delegado territorial del Gobierno autonómico, José Mazarías, en Sebúlcor hay otra nave, que se encuentra vacía y ahora tiene prohibición para meter más animales, y una instalación en Aldeosancho donde se contabilizaron12 perdices,  pero fue vaciada.  

Mazarías ha explicado que la detección del foco se ha conseguido gracias a la vigilancia que se llevaba realizando desde el 14 de enero, a la vista de los primeros casos detectados en aves silvestres en Ávila, Palencia y Lérida. Este jueves se ha comunicado el hallazgo de cinco gansos muertos en la laguna El Bohodón, en la provincia abulense, muy próxima a la laguna de El Oso, donde se detectó un caso similar.

Mientras se investiga el origen del brote de Fuenterrebollo, que puede haber sido debido al paso de aves silvestres en su proceo migratorio y a su presencia en el entorno de las naves, este miércoles un gestor autorizado ha procedido a la retirada de los cadáveres de las aves muertas y a la eliminación del resto por incineración, ya que los cadáveres de estos animales no se pueden destinar a ningún otro uso. Estaban alojadas en dos naves paralelas, con unos 9.000 pollos en cada una, dándose la casualidad, de acuerdo con el delegado,  de que en una había 3.000 cadáveres de pollos, mientras que la otra no contaba con ninguno, pero ha sido preciso vaciar ambas y desinfectarlas. 

Con la coincidencia también de que en las zonas acotadas se encuentra el Parque de las Hoces del Duratón, se ha implementado la vigilancia por parte de agentes medioambientales y celadores de medio ambiente por si aparecen animales afectados, también en los entornos de las lagunas de Cantalejo y de las Vencías.

 

Transmisión excepcional

Las autoridades sanitarias señalan que el virus de la gripe aviar afecta fundamentalmente a las aves. Solo excepcionalmente puede transmitirse de las aves al hombre –por vía respiratoria–, lo que requiere un contacto reiterado y próximo con animales enfermos o sus excrementos. La Junta de Castilla yLeón recuerda que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS) no hay evidencia científica de que el virus se transmita de persona a persona. Tampoco se ha notificado ningún caso de profesionales de la salud que se hayan infectado al tratar a pacientes afectados por este virus. 

Tampoco hay evidencias epidemiológicas de que el virus de la gripe aviar se contagie por la vía alimentaria. De todas maneras, y como medida de prevención adicional, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria ha recordado una serie de recomendaciones habituales para evitar intoxicaciones por cualquier tipo de agente infeccioso, como seguir unas mínimas normas de higiene y cocinar bien los alimentos, porque una elevada temperatura (por encima de los 70 grados) inactiva los micro-organismos. El Ministerio de Sanidad advierte de que los cazadores y aquellas personas en contacto con aves silvestres siempre deben tomar las medidas higiénicas básicas tras la manipulación de estas aves. Esto vale para personas con corrales domésticos.

 En la actualidad las personas que trabajan o están expuestas a aves infectadas por gripe aviar tienen un riesgo muy bajo de infectarse con este virus.  El hecho de que desde finales de 2003 se hayan detectado un gran número de brotes en aves en el sudeste asiático y de que el número de personas infectadas, en proporción, siga siendo bajo, refuerza esta evaluación del riesgo. Sin embargo, la gripe aviar es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa entre animales.